Voy a contar un secreto incómodo sobre mí. ¡No, no es nada sexual, malpensados! ¡Que éste es un blog más o menos apto para todo público! En ...
Voy a contar un secreto incómodo sobre mí. ¡No, no es nada sexual, malpensados! ¡Que éste es un blog más o menos apto para todo público! En fin, aclarado ese punto, mi secreto es el siguiente: tengo hiperhidrosis.
"¿Y qué carajo es eso?", se preguntarán. Básicamente, en mi caso, se trata de que me transpiran demasiado las manos. A veces es por los nervios, a veces por el calor, y otras veces porque les da la maldita gana, al parecer :-P
¿Qué tan malo es? Bueno, bastante. A todo el mundo le transpiran un poco las manos, pero en el caso de la hiperhidrosis, más bien se ENSOPAN. Y tener las manos ensopadas puede llegar a ser muy inconveniente cuando uno está llevando a cabo ciertas actividades. Para empezar, la manipulación de cualquier objeto sensible al agua, como el papel. Traten de escribir sobre papel húmedo, y ya me dirán si no es complicado :-D
Encima, ¡yo dibujo! He tenido que improvisar soluciones para el problema de dibujar con las manos mojadas, ya sea ponerme guantes (en invierno), dibujar con el ventilador apuntando a mis manos (en verano), o interponiendo una lámina de acetato entre mi mano y el papel (esto también se vale para las manos secas, sin embargo: evita que el dorso de la mano emborrone un dibujo a lápiz). Para los dibujos en digital, con una tableta de dibujo, la solución también es ponerme guantes. En los días de calor uso algo más ligero: una especie de sobre fino de algodón que protege del agua a la tableta y su correspondiente lápiz, sin que mi pobre mano se cocine. ¿Es incómodo? Por supuesto. ¡De ahí el título de esta entrada!
También me he acostumbrado a teclear con guantes en la computadora. No es difícil. En invierno mantiene mis manos calentitas, de paso.
Cuando era chica y tomaba lecciones de piano, debía tener a mano una toallita para secarme las manos. ¡Es que se me resbalaban los dedos de las teclas! Por lo que he leído, la hiperhidrosis dificulta tocar la mayor parte de los instrumentos musicales, de ahí que, si en el futuro volviera a tocar un instrumento, elegiré alguno poco sensible a las manos mojadas, como la gaita (menos mal que me gusta la música de gaita, tal vez por mi ascendencia gallega).
Al final es buena cosa que nunca me haya interesado dedicarme a la gimnasia artística. Por culpa de mis manos mojadas, seguro que en algún momento habría salido volando de las barras asimétricas.
¿Recuerdan mi videojuego sobre el conejo matacuervos? Bien, resulta que la hiperhidrosis es muy sensible a la tensión nerviosa. Por lo tanto, en los niveles superiores de ese juego, cuando los cuervos caían en picado sobre el campo de maíz y mis dedos tenían que presionar los botones a la velocidad de la luz, mis manos chorreaban como un grifo mal cerrado, creando un pequeño charco a mis pies.
Desde el punto de vista social, la hiperhidrosis es un maldito incordio. A nadie le gusta estrechar una mano mojada. Tengo que aclarar que están limpias, y que el sudor es sólo agua con sal. Puestos en ello, la hiperhidrosis también hace que la mugre se pegue más fácilmente a mis manos, lo cual me obliga a lavármelas bastante a menudo. En fin, al menos no me olvido de cuidar la higiene, y eso disminuye mi exposición a los microbios patógenos.
Otro problema: el pelo. De cualquier tipo. Mi cabellera en la vida real es como la dibujo en las caricaturas sobre mí. Ahora, ¡imaginen lo que es trenzar todo ese pelo con las manos mojadas! ¡Los cabellos se pegan a mis dedos! De igual modo se pegan a mis dedos y palmas los pelos de las mascotas. Tengo la costumbre de acariciar a mis amigos gatunos y perrunos cuando salgo a caminar. Después de eso he de limpiarme las manos con un pañuelo, porque quedan como esos rodillos para quitar los pelos de la ropa :-D
Oh, oh, ¡y ni hablemos de las huellas digitales en los documentos! Menos mal que ahora sólo tengo que presionar mis dedos contra la pantalla de un dispositivo electrónico, porque las manos mojadas no se llevan bien con la tinta. Pero bueno, si alguna vez cometiera un crimen y justo no llevara guantes, a los técnicos policiales les resultará muy, muy difícil identificarme.
Y hablando de dispositivos electrónicos, ¡ahora le meten pantallas táctiles a TODO! Las personas normales simplemente dejan huellas digitales grasientas (bueno, dependiendo del grado de higiene de cada uno), pero en mi caso ¡las pantallas táctiles no reaccionan a mis órdenes! ¡¡¡Aaaaaarrrrrrggghhh!!!
Las manos mojadas tampoco se llevan con la electricidad en general. Tengo que tener cuidado con mi horno eléctrico, porque si toco con las manos mojadas la llave de la lamparita, es muy probable que me dé una descarga (horno traicionero, ¡y eso que tiene conexión a tierra!).
La verdad, no sé si mi baja tensión arterial se debe a la pérdida de sodio por la transpiración, pero si no es así, perder sodio teniendo hipotensión es otro de los inconvenientes de mi hiperhidrosis. Ventaja: a diferencia de los hipertensos, no tengo que preocuparme por mi consumo de sal.
¿Hay soluciones para la hiperhidrosis? Ninguna que me guste, la verdad. Paso de tomar drogas, o de ponerme hidróxido de aluminio en las manos, o de inyectarme bótox, o peor: de hacer que me cercenen los nervios del sistema nervioso simpático. Esto último suena demasiado radical, y además podría terminar con hiperhidrosis en otras partes del cuerpo. Imagínense si empezaran a salirme chorros de agua por la frente, por ejemplo. Sería incomodísimo.
En fin, lo único que realmente me agrada de la hiperhidrosis es esto: a las mariposas les encanta la transpiración, y a mí me encantan las mariposas. Entonces, ¡las mariposas terminan posándose sobre mí para beber las sales en mi piel! ¡Qué lindooooo!
¡Uh, esta humana sabe delicioso!
Es posible que algunos de mis lectores tengan hiperhidrosis. Si es así, ¡sepan que cuentan con mis simpatías! ¿Se han sentido discriminados o humillados? ¿La hiperhidrosis les ha dificultado tareas comunes? ¡Pueden contarlo en los comentarios! (en forma anónima, si quieren).
Voy a lavar mis manos. Otra vez. Y luego le pasaré un algodoncito con alcohol a mi teclado, que ya se siente algo pegajoso :-P
G. E.
Voy a contarles un secreto que en realidad no es secreto para la gente que me conoce en persona: en realidad no me entusiasma demasiado cele...
Voy a contarles un secreto que en realidad no es secreto para la gente que me conoce en persona: en realidad no me entusiasma demasiado celebrar mis propios cumpleaños. Hay varios motivos. En primer lugar, la fecha del nacimiento no es un logro personal. Es decir, yo no tuve nada que ver con mi propio nacimiento excepto que estuve presente :-P Entonces, cuando la gente me dice "¡felicidades!", casi que me dan ganas de responder: "¿Por qué, si yo no hice nada en esa fecha más que atravesar el canal de parto y berrear?" Lo curioso es que cuando anuncio un logro personal de alguna clase, es muy probable que no reciba ni la mitad de esas felicitaciones. ¡Eso me confunde! ¿Es más importante un calendario que un logro personal? (Estúpidos calendarios que opacan mis logros personales.)
En segundo lugar, tampoco me gusta celebrar que soy un año más vieja. Quizás podría haberme entusiasmado mi cumpleaños número 18, ya que legalmente entraba en la edad en la que podría comprar bebidas alcohólicas, conducir y votar. Sin embargo... bueno, la verdad es que no me atrevo a conducir en esta ciudad porque el tránsito es caótico (razón por la que no tengo auto), y francamente nuestros políticos dejan mucho que desear, de modo que nunca voto con entusiasmo. Queda entonces lo de comprar bebidas alcohólicas. Algo es algo. Puedo comprar alcohol para hacer limoncello, aunque tampoco soy una gran bebedora. Ni modo. A la segunda copa me baja la tensión arterial y me desplomo como un saco de arena :-P (es decir, salvo en Año Nuevo, a la hora de hacer la lista de metas y resoluciones, pero ahí ya entramos en el terreno de la ficción). ¿Y qué tiene de bueno cumplir 18 años y acceder a la edad en la que a uno lo juzgan como adulto por asesinar a alguien? Con las ganas que me dan a veces de cargarme a algunas personas... (Maldición. Tendré que ser más discreta y eliminar las evidencias para que no me atrapen.)
En tercer lugar... uf, muy poca gente le acierta con los regalos. No sé si es que las demás personas son poco observadoras o les falta imaginación, pero en general se excusan diciendo "uy, es que eres muy complicada y no sé qué regalarte". ¿EN SERIO? ¡Soy una escritora y una cerebrito! ¡Me conformo con un paquete de bolígrafos Bic, papel en blanco y/o algún libro! (Y vaya que los bolígrafos son baratos.) La única que realmente da en el clavo con los regalos es mi prima Paula. ¡Gracias, prima Paula! :-)
Pero bueno, cuando digo que en realidad paso de celebrar mis cumpleaños, todos me miran como si fuera un bicho raro. Y como la gente ya suele mirarme como a un bicho raro por otras razones (por ejemplo, me gustan las arañas y escribo historias de terror donde la gente muere de formas espantosas), realmente no me conviene dar más motivos para alimentar esos molestos prejuicios. Por lo tanto, ¡este año decidí hacer una fiesta a lo grande e invitar a un montón de criaturas mágicas y/o mitológicas! (Que alguien se atreva ahora a decir que soy un bicho raro. ¡Ja!)
A decir verdad, me divertí bastante. ¿Ven al duendecillo irlandés? Se llama Paddy O'Malley (por supuesto) y trajo un montón de whisky. (Sí, WHISKY. Diga lo que diga la Real Academia Española, me rehúso a escribir "güisqui". Se ve horrible. Esa palabra parece la representación gráfica del escupitajo de una llama.) Todas las criaturas invitadas se emborracharon de lo lindo, incluso los zombis que pedí prestados a algunos amigos que escriben sobre ellos. Claro que a los zombis tuvimos que mandarlos afuera a la hora de cortar el pastel, porque la peste que largaban no estimulaba demasiado el apetito.
En fin, después de comer la torta rompimos una piñata llena de chucherías. O más bien fue mi dragón Donald quien la rompió de un coletazo, luego de derribarnos a todos los demás. No nos enfadamos por esto último, claro, pues no fue culpa de Donald. Está muy grande y en ese momento tenía los ojos vendados.
Valió la pena hacer la fiesta, después de todo :-) ¡Y Paddy O'Malley ha prometido que me enseñará a destilar whisky!
Ah, y casi todos acertaron con los regalos. Ahora tengo bolígrafos suficientes para los próximos cinco años :-P ¡Yipii! (¿Vieron que no soy tan complicada?)
G. E.
PD: Ni piensen que diré cuántos años cumplí :-PPPP
¿Recuerdan la primera entrada de este blog ? En ella dije que mi otro trabajo es escribir. También aclaré que todavía no me estaban pagando ...
¿Recuerdan la primera entrada de este blog? En ella dije que mi otro trabajo es escribir. También aclaré que todavía no me estaban pagando nada por ello, pero como mi idea sigue siendo lograr una remuneración razonable, desde hace un tiempo que estoy haciendo lo posible para cumplir ese objetivo. Tiene sus dificultades, por supuesto. Ganar dinero escribiendo es más o menos tan difícil como... no sé, levantar un elefante con las manos, encontrar un político honrado o convencer a un gato de que se deje afeitar (nota: jamás he intentado afeitar a un gato, pero me da que sería muy, muy peligroso).
En fin, la cosa es que estoy paseando una novela por diferentes editoriales y agencias literarias, pero como el mundo editorial es tan lento como un caracol moviéndose cuesta arriba y arrastrando además un carrito lleno de frijoles, la verdad es que ALGO MÁS tengo que hacer por mi cuenta mientras tanto.
El año pasado escribí otra novela titulada Historias del desierto, y desde ayer está disponible en Amazon. ¡Espero que no me juegue en contra que el lanzamiento de la novela coincidió con el centenario del hundimiento del Titanic! :-D (y no es que yo sea supersticiosa, pero... mmm, nunca se sabe).
Aquí les va la muestra gratis que proporciona Amazon. Hagan clic en PREVIEW para comenzar a leer.
Hagan clic aquí para comprar el libro en Amazon. Se puede leer en el dispositivo Kindle de Amazon o las aplicaciones de Amazon para PC, teléfono móvil o tabletas. También pueden usar un programa de conversión como Calibre para pasar el archivo a formato EPUB y leerlo en otros dispositivos. Como ven, he pensado en todo :-D
"¿Y de qué va la novela?", se preguntarán Bueno, pues aquí les va la sinopsis:
¡Bienvenidos a Huru, nobles viajeros! Se dice que no existe un lugar más mágico o repleto de maravillas, con genios de agua y de aire, hermosos caballos dorados que corren entre las dunas, y reinas y reyes poderosos. Es el hogar de la reina Mazina, cuyos brazaletes controlan el fuego; también es el hogar del rey Agalur, un hombre sabio y valiente. Las tribus nómadas viajan de un lado a otro y los mercaderes ofrecen objetos extraordinarios. Pero ¡cuidado! En Huru hay otras criaturas mucho menos amigables, como los bandidos en busca de tesoros, los monstruos cazadores de cabezas y un malvado rey cuyos planes podrían acabar con la paz del desierto. Además, según el hechicero del castillo errante, está escrito en un libro que una gran catástrofe se aproxima. ¿Podrá un joven esclavo fugitivo usar el libro para detener a tiempo dicha catástrofe? Y mientras tanto, ¿será capaz el rey Agalur de conquistar a la bella reina Mazina, la dama pelirroja de sus sueños? Estas aventuras y muchas más aguardan a quienes se atrevan a leer las HISTORIAS DEL DESIERTO.
Creo que nunca me había divertido tanto escribiendo una novela. Les aseguro que también se divertirán si la leen, especialmente los capítulos sobre los dos ladrones despistados que no dan pie con bola en nada de lo que hacen (en sentido figurado, claro, porque la cosa no tiene nada que ver con el fútbol). Pero de verdad que hay de todo en la historia, y aunque se puede leer individualmente, estoy planeando un segundo libro para divertirme (y divertir a los lectores) un poco más :-D
Esto es todo por ahora acerca de la novela, pero en futuras entradas les hablaré un poquito más. ¡Aunque sea para mostrarles dibujitos de todos los monstruos raros que puse en la historia!
G. E.
Una vez leí el comentario de un director de orquesta. Dijo algo así como que adoraba su empleo porque levantaba los brazos y empezaba la mús...
Una vez leí el comentario de un director de orquesta. Dijo algo así como que adoraba su empleo porque levantaba los brazos y empezaba la música. Considerando, además, que los directores de orquesta suelen tener una alta expectativa de vida, la verdad es que parece un trabajo estupendo. Estaba a punto de añadirlo a la lista de empleos que me gustaría tener, pero entonces lo pensé mejor y me dije: "¿Por qué no me pongo como directora de orquesta en mi blog, a ver qué tal?" Se lo mencioné a mi prima Paula y ella me sugirió llevar la cosa al siguiente nivel, o sea, ¡poniendo monstruos en lugar de músicos humanos! (Ella sabe que me gustan los monstruos.)
Así fue como decidí convertirme en directora de orquesta para este blog, con monstruos en lugar de músicos y sacudiendo mi gloriosa melena al ritmo de alguna sinfonía. (También me gustaría poder sacudir mis pechos en el carnaval de Rio de Janeiro, pero la verdad es que en cuestiones de busto no tengo mucho para sacudir.)
Conseguir los monstruos fue fácil. Conseguir los instrumentos, también. Combinar ambas cosas... ¡no tanto! Enseguida saltó a la vista que los instrumentos estaban diseñados para el Homo sapiens, y por ende no eran 100% compatibles con las capacidades aéreas, número de manos/tentáculos/pinzas de los monstruos o incluso con sus rangos de audición. Ni siquiera los instrumentos raros que pedí a Les Luthiers casaban a la perfección con buena parte de los monstruos, de modo que perdimos varias horas haciendo pruebas hasta que cada monstruo encontró el instrumento más apropiado para su monstruosa anatomía. Cierto monstruo llegó al extremo de comerse algunos dedos que le sobraban para tocar el oboe. Fue asqueroso y preocupante, pero el monstruo en cuestión me tranquilizó diciendo que ya le crecerían de nuevo, como a las salamandras (ahí pensé que no me vendría mal esa habilidad, considerando mi propensión a los días torpes).
Por supuesto, debido a mi probable ascendencia celta y a mi afición por las gaitas, incorporé varias de ellas a la orquesta. (En serio, adoro las gaitas. Sobre todo en las canciones de Nightwish. Nada como una buena pieza de metal sinfónico con toques de gaita para levantarme el ánimo y darme ganas de saltar por toda la casa.)
Una vez armada la orquesta, levanté los brazos... y todos empezaron a desafinar. Ah, bueno, tampoco esperaba que resultara tan sencillo, de lo contrario cualquiera podría dirigir una orquesta o ser parte de ella. Y yo ni siquiera tenía frente a mí a un grupo homogéneo de músicos humanos, sino algo como esto:
Por cierto, además de la variedad de formas y colores, descubrí que mis monstruos tenían una sexualidad igualmente diversa. Por ejemplo, el monstruo con la gaita no era hembra sino travesti, y el enorme monstruo de los platillos que parece macho era en realidad una hembra. Otros eran bisexuales, hermafroditas o incluso monstruos asexuados con un método de reproducción similar a las bacterias, o sea, la fisión. En fin, lo menciono por simple curiosidad, porque en este blog no se discrimina a nadie por su orientación sexual (tampoco por el color de piel, número de ojos, brazos, piernas, tentáculos, dientes o branquias). A quien no le guste mi política, que no me lea, porque sí discrimino a la gente según el nivel de cerrazón mental. Y me refiero a pegarles con una cachiporra cuando largan algún comentario especialmente obtuso.
¿En qué estaba? Ah, sí, en que trataba de obtener algo similar a la música por parte de mi orquesta monstruosa. No me estaba saliendo nada bien.
—¡Eh, tú, no te comas la tuba! —exclamé—. ¡Y tú, no te comas al monstruo que tienes al lado! ¡Es de mala educación! —Bajé de mi plataforma para rociar con agua a algunos monstruos marinos que se me estaban deshidratando—. ¡Que no te comas la tuba, demonios! ¡Y tú, la de los platillos, tienes que golpear los platillos uno contra el otro, no contra las cabezas ajenas! Monstruo del violonchelo, el arco va más arriba... ¡pero cuidado con los ojos ajen...! —Tarde. El arco del chelo picó un ojo, y entonces tuve que aplacar la riña subsiguiente en medio de fuertes rugidos y arañazos. Conseguí frenarla justo a tiempo para notar que el monstruo de la tuba aún trataba de comérsela—. ¡Para ya con eso, monstruo testarudo!, ¿sabes cuánto cuesta una tuba? —La verdad, sigo sin tener idea de cuánto cuesta una tuba, pero me pareció que eso lo frenaría. No lo hizo. El monstruo me gruñó, y parecía a punto de intentar comerme a mí hasta que descubrí que podía aplacarlo con peces, como a los delfines.
Mientras tanto, descubrimos la enorme cantidad de instrumentos que no son compatibles con la baba de monstruo, aunque dicha baba sí resultó estupenda para pulir los violines, violas, violonchelos y el piano de cola. Sugerí que más tarde la envasáramos para venderla. Podría servir como cera para autos, o incluso como crema cosmética.
Pero seguíamos sin obtener música. Tuve que regañar a un monstruo por hacer cosas muy pervertidas con su clarinete, y después cambié mi batuta por un palo de escoba, para golpear a los monstruos que desafinaban peor que los demás. Tampoco funcionó. Poco antes de que se me cansara el brazo, el monstruo del tambor me arrebató el palo de escoba, pero no para tocar el tambor, sino para hacer acrobacias con el palo mientras seguía saltando sobre el instrumento (la verdad, se le daba bastante bien, deberían contratarlo en el Cirque du Soleil).
Menos mal que era una orquesta de música clásica. Si hubiera sido un grupo de rock, las cosas podrían haberse puesto realmente feas. Claro que, en lugar de una orquesta sinfónica, lo que teníamos era una orquesta disfónica que aún sonaba como si estuviéramos torturando a un montón de gatos. En algún momento estuve segura de que si Beethoven hubiera dirigido la orquesta en mi lugar, sin estar sordo y con un rifle a mano, no habría quedado ningún monstruo en pie.
Pero no fue Beethoven quien acudió en mi auxilio. Sentí que alguien me golpeaba en el hombro, di media vuelta y vi... ¡a John Williams!
—Veo que está en un aprieto musical, señorita. ¿Le importaría si tomara su lugar un momentito? Tengo algo de experiencia con la música monstruosa...
No conseguí responder. Me había quedado sin palabras al ver a uno de mis ídolos musicales. Le pasé la batuta, sin embargo, y John Williams ocupó mi sitio frente a la orquesta.
A los veinte minutos, mis monstruos estaban tocando a la perfección los temas principales de Parque Jurásico y ET, más el tema de Yoda en Star Wars V. Yo no salía de mi estupefacción, pero antes de que pudiera preguntarle a John Williams cómo había conseguido semejante hazaña, caí en cuenta de que, a su manera, John Williams también es un monstruo :-D
Si alguna vez decido crear una orquesta con personajes animados, empezaré por llamar a John Powell. Ya veo que estas cosas hay que dejarlas a los profesionales :-P
G. E.
Hace un tiempo decidí imaginar que era una na'vi como en la película Avatar . Fue divertido :-) Sin embargo, me gusta tanto el color az...
Hace un tiempo decidí imaginar que era una na'vi como en la película Avatar. Fue divertido :-) Sin embargo, me gusta tanto el color azul que decidí correr otra aventura: ¡la de ser un pitufo! O una pitufa, en mi caso. Puse a marchar mi cerebro, entonces, y ¡listo!, ya era una pitufa a mi propio estilo :-D
Trasladarme a la aldea de los pitufos sólo me tomó medio segundo más de esfuerzo imaginativo. De pronto estaba ahí, caminando entre casitas con forma de setas mientras los pitufos a mi alrededor me miraban estupefactos (seguro no esperaban ver a otra pitufa además de la Pitufina). Fue fácil acostumbrarme a ser tan pequeña, por cierto, ya que en la vida real tampoco soy muy alta que digamos :-P En fin, poco a poco los pitufos se acercaron para recibirme...
—¡Eh!, ¿quién pitufos eres tú? —me preguntó un pitufo (no pude adivinar cuál, ya que son casi todos iguales).
—Pues... digamos que soy la Pitufa Turista, y vengo a conocer vuestra aldea —respondí.
La explicación satisfizo a la mitad de los pitufos, pero los demás se pusieron a discutir al sospechar que podría haberme enviado el brujo Gargamel :-P Por suerte, el bullicio atrajo a Papá Pitufo, quien luego de un par de pruebas científicas y cuestionarios concluyó que yo era perfectamente inofensiva (menos mal que no me ha visto tratando de asesinar a Cupido con mi cachiporra, o podría haber decidido lo contrario).
En fin, una vez despejadas las sospechas, los pitufos se mostraron muy amables y me llevaron a recorrer la aldea y los campos de zarzaparrilla. Por supuesto, los pitufos insistieron en que "pitufara" las hojas de zarzaparrilla, y la verdad es que hice caso por cortesía, porque no tengo mucha vocación de vegetariana. El Pitufo Cocinero debió de notar mi expresión al masticar las hojas, porque me pasó a escondidas un pastelito de frambuesa (que estaba delicioso, por cierto, así que le pedí la receta; naturalmente, tendré que multiplicar las cantidades de los ingredientes).
Después de tropezarme con el Pitufo Perezoso, que estaba durmiendo la siesta en medio del camino (igual que mi gato, qué coincidencia), los pitufos me guiaron de vuelta a la aldea para una fiesta de bienvenida. Es que a los pitufos les encanta hacer fiestas, como sabemos todos los que hemos leído las historietas :-D Me pasaron las letras de varias canciones para que las aprendiera, pero la verdad es que no entendí ni la mitad de lo que decían, por eso de tanto "pitufeo". A ver, ¿qué cuernos puede significar "el pitufo de mi patio es violeta y pitufa toda la mañana"? ¿O "vamos a la pitufa que el pitufo ha crecido"? Eso ya era peor que descifrar los tuits de los adolescentes. Como sea, al menos el Pitufo Músico tocaba muy bien todos los instrumentos, y fue divertido bailar en sincronía con los pitufos.
¡¡Entonces apareció el gigante!! Quizás lo hubiera enviado Gargamel, o tal vez lo atrajeron la música y el olor a comida recién horneada. En todo caso, iba a ser una catástrofe que se aproximara más a la aldea, porque tenía pies muy grandes.
—¡Corred al pitufo! —gritaron los pitufos, y aquí no supe si se referían a un refugio, al bosque, o quizás a un depósito de armamento diseñado para estas ocasiones (ya, lo sé, los pitufos son más como hippies viviendo en un kibutz, pero las cosas podrían haber cambiado desde la época en que aparecieron las historietas).
Yo conservé la calma (el Pitufo Fortachón también, pero se mantuvo un paso detrás de mí). Esperé a que el gigante estuviera a tres metros de la aldea... y llamé a mi dragón. De pronto el gigante (que era bulboso, apestoso y peludo) se encontró con la cabeza en llamas, y salió corriendo en otra dirección.
Una vez que regresó la calma, los pitufos vitorearon. Papá Pitufo le entregó a mi dragón una "pitufa" (medalla) de honor y seguimos con la fiesta. No sé a qué hora terminamos de celebrar, pero ya había varios pitufos acompañando al Pitufo Perezoso en su serie interminable de siestas :-D (Bueno, algunos quizás estaban borrachos; Papá Pitufo tiene una destilería en su laboratorio, y ya antes los pitufos la habían vaciado por accidente.)
Mi dragón y yo regresamos a casa muy tarde de la aventura imaginaria. A mi Donaldito, por cierto, le gustó que los pitufos fueran tan azules como él :-)
En cuanto a mí, recomiendo la aldea de los pitufos para cualquiera que necesite unas largas vacaciones. Es que... ¡no usan dinero! Eso sí: quizás convenga editar una especie de diccionario Pitufeo-español / Español-pitufeo...
G. E.
Sí, lo sé, el título suena rarísimo dado que YO soy una mujer. Sin embargo, es totalmente cierto. Verán, no sé si es porque además de mujer ...
Sí, lo sé, el título suena rarísimo dado que YO soy una mujer. Sin embargo, es totalmente cierto. Verán, no sé si es porque además de mujer soy una cerebrito o porque mi mente está configurada de un modo más masculino (salvo, claro, por la cuestión del fútbol), pero las mujeres me parecen, a menudo, unos seres bastante incomprensibles. Queridos lectores hombres, sepan que entiendo su exasperación por culpa del sexo opuesto. Yo también me exasperaría. De hecho, ya me exaspero bastante.
Voy a pasarles la lista de cosas típicamente femeninas que escapan a mi comprensión.
LAS INDIRECTAS. Hete aquí la primera manía femenina que me deja confundida. En serio ¿de qué sirven las indirectas si la mayor parte de las veces los receptores son hombres, y ya se sabe que los hombres en general no las captan? Puestos en ello, YO TAMPOCO LAS CAPTO. Mi mente funciona de manera muy directa, y la verdad es que ni ganas tengo de ponerme a descifrar acertijos femeninos. ¡Que la vida ya tiene bastantes cosas ilógicas de las que debo preocuparme, demonios! Si quieres que haga algo, dímelo. Si no te gusta algo sobre mí, dímelo (no me ofenderé si es una crítica razonable y constructiva; de lo contrario, te pegaré con mi cachiporra). Prefiero reservar mis procesos mentales para tareas más importantes, gracias. Además, no tengo vocación de criptóloga.
NO MIRES [INSERTAR AQUELLO QUE NO SE DEBE MIRAR]. Esto es TOTALMENTE TÍPICO de las mujeres. Si un hombre no quiere llamar la atención sobre un defecto (sea del tipo que sea), ¿qué hace? Lo disimula. Mira para otro lado. Trata de distraerte con cualquier otra cosa. En cambio, una mujer va a decirte, por ejemplo, "no mires mis zapatos porque están sucios", "no mires ese mueble porque tiene un agujero", "no te fijes en mi pelo porque no fui a la peluquería". Ajá. Muy bien. La verdad, ni lo había notado hasta que lo mencionaste. Y aunque no lo hubieras mencionado, la verdad es que me daba igual, de veras. (Menos mal que las mamás aves no tienen esta costumbre. Serían capaces de decirle a una serpiente que no se fije en tal o cual rama del árbol porque su nido está algo desordenado... y la serpiente iría de inmediato a comerse los huevos.)
RENCORES RIDÍCULOS. Otra costumbre extraña a la que no le veo lógica de ninguna clase. Cuando estaba en la facultad y tenía un grupo de amigas, era común que se pusieran a hablar mal de alguna otra compañera "porque no me saludó esta mañana" o "porque me miró feo cuando le dije tal cosa a Fulana". Y así por el estilo. Al final, la mitad de las chicas que yo conocía estaban peleadas con la otra mitad por razones que no tenían sentido alguno se miraran por donde se mirasen, y yo suspiraba de resignación preguntándome cómo hacer para continuar viviendo con mi feliz filosofía a lo hakuna matata.
LAS TELENOVELAS. Entiendo por qué los hombres son fanáticos del fútbol, pero no entiendo por qué a las mujeres les gustan las telenovelas. Sobre todo las que son malas de verdad, o sea, aquellas en las que hace falta una semana entera para que un personaje diga o haga lo que venía planeando desde la semana anterior. Prefiero sentarme a ver cómo alguien decapita a alguien en Juego de tronos. Es más dinámico, menos dramático y definitivamente MUCHO menos aburrido. [Gissel agita una banderita de Team Daenerys en la mano izquierda y una banderita de Team Tyrion en la mano derecha.]
ESOS GUSTOS CATASTRÓFICOS PARA LOS NOVIOS. Aquí podría mencionarles tropecientos casos, y no hay un rango de edad específico. Desde la adolescencia hasta la madurez, hay mujeres que no dan pie con bola en cuestiones de relaciones románticas (sí, acabo de usar una analogía deportiva). He visto mujeres enamoradas/casadas con hombres que las menosprecian/desprecian en público o las tratan de esclavas, empleadas domésticas u objetos sexuales. Incluso tuve una amiga a la que no parecía importarle que su novio fuera un oso celoso y le diera bofetadas de vez en cuando (era más tonta que un pollo, la pobre; por suerte me hizo caso y dejó a ese novio... para buscarse otro que era apenas un poco mejor). ¿En serio, chicas? ¿Para eso hubo tantas generaciones detrás de nosotras peleando por los derechos femeninos? ¿Para que ustedes elijan pareja con los ovarios y no con el cerebro? Mí no comprender.
TORTURAS AUTOIMPUESTAS EN NOMBRE DE LA BELLEZA. Aquí va casi todo lo que yo me rehúso a hacer: horas de peluquería y maquillaje, uso de tacones, depilaciones en zonas que jamás deberían depilarse, implantes de tetas/labios/culo/etc. Cosas que, además de temporales, dolorosas y/o caras, a menudo son incluso peligrosas para la salud. ¿Qué es esto, algún atavismo tribal, como lo de las mujeres africanas que se ponen platos en los labios? ¿No deberíamos haber superado las flagelaciones sexistas? ¿Qué dije arriba sobre las generaciones de mujeres que pelearon por la igualdad de derechos y la posibilidad de usar cómodos pantalones en lugar de faldas con miriñaque? De acuerdo, hay que estar presentables, pero esto ya me parece una exageración.
SENTIMENTALISMOS, NEUROSIS Y DRAMAS. Sí, entiendo que al parecer las mujeres estamos más conectadas con nuestras emociones, pero hay algunas con tantos vaivenes emocionales que parecen una de esas montañas rusas con veinte vueltas de cabeza y caídas a velocidades extremas. Y luego está la cuestión de los músicos. Esto lo confirmé en un artículo escrito por un hombre, además: algunas mujeres no se limitan a tener preferencias musicales, sino que necesariamente tienen que desarrollar una especie de amor platónico por el artista en cuestión. Cuando en Argentina murió el cantante Rodrigo Bueno, hubo jovencitas que se suicidaron. Y esto no me lo estoy inventando (pobres chicas, pobres padres). Cada vez que me encuentro con mujeres así... juro que preferiría meterme en una reunión de hombres hablando de fútbol. Me aburriría, pero al menos no perdería mi paz mental. Ah, y también está eso de culparse por todo. ¿La dejó su novio? ¿Las amigas la tratan mal? ¿No se lleva bien con la suegra? ¿Enfermó de algo? Algunas mujeres analizarán la situación, pero muchas otras van a culparse automáticamente por lo que sea que anda mal en sus vidas, aunque no tengan la culpa. Se lo pasarán deprimidas, arrastrando los pies por la casa, llorando y comiendo cosas que engordan. A mí me dan ganas de sacudirlas para hacerlas entrar en razón. Cariño, quizás tu novio te dejó porque es un patán, y quizás tus amigas o tu suegra son en verdad unas brujas, y quizás te enfermaste por causas totalmente ajenas a ti, como un gen defectuoso o un microbio resistente. Aprovecha la ocasión y échales la culpa a los políticos, que para algo están :-) Y no comas comida chatarra, que eso sólo te va a engordar.
LO DE IR AL BAÑO JUNTAS. ¿Ustedes no lo entienden, señores? ¿Se preguntan por qué carajo las mujeres van al baño juntas casi en cualquier entorno y circunstancia? Pues no me pregunten por qué lo hacen, porque he estado en el baño de mujeres con ellas y no he llegado a descifrar la cuestión. No es apoyo moral en caso de estreñimiento. No es la necesidad de chismorrear, porque las mujeres chismorrean en cualquier lado y, puestos en ello, los hombres también chismorrean. Tal vez sea (y aquí estoy especulando) que van al baño juntas por si acaso alguna se olvidó del papel higiénico, las compresas sanitarias o algún producto de belleza para retocarse el maquillaje, y necesita pedírselo a la otra. No sé. Yo soy tan práctica que las emergencias digestivas/femeninas no me pillan desprevenida, y como no uso maquillaje, me limito a refrescarme la cara en el lavabo. Y voy al baño solita, no en manada. O parvada. O como sea que se denomine un grupo de mujeres que van al baño juntas.
ENVIDIA, ENVIDIA, ENVIDIA. Las mujeres no tenemos envidia de pene. Los hombres tienen envidia de pene. Las mujeres tienen... envidia por otro montón de cosas, por lo que he notado. Que si Fulana es más delgada, o más rubia, o tiene un mejor novio/auto/sueldo, que si Mengana se compró un bolso, o unas botas, o un collar, que si Zutana va a pasar el fin de semana en un spa. Blablablá. ¿Que el machismo es un asco? Sí, señores, es un asco, no lo olviden. Pero también me da asco que algunas mujeres sean tan arpías con sus semejantes. A ver, volvamos a la cuestión de las generaciones pasadas que lucharon por la igualdad de derechos. ¡Tenemos que querernos tal como somos, y no estar pendientes todo el tiempo de cómo son o qué tienen las demás!
CRÍTICAS, CRÍTICAS, CRÍTICAS. Esto está relacionado al punto anterior. Como máximo, un hombre encuentra a otro hombre y lo saluda, y si encuentra a una mujer, le mira la cara y el busto y asunto acabado. Pero si un hombre o una mujer se encuentran con otra mujer... más vale que se preparen para ser inspeccionados hasta el último detalle, con la mirada de un águila y el juicio reprobatorio de un sacerdote de la Santa Inquisición. Hay mujeres que miran y critican CUALQUIER COSA mentalmente. Y almacenan esa información para compartirla con otras mujeres en un momento de chismorreo malicioso (quizás en el baño, aunque ya dije que puede ser en cualquier nicho ecológico humano).
PASAR HORAS Y HORAS DE COMPRAS. Uf, vaya que entiendo a los hombres que detestan ir de compras con las mujeres. ¡Yo también lo detesto! Mi sistema de compras es muy simple: voy pensando qué es lo que quiero, busco lo que más se aproxima a lo que quiero, lo pago y salgo de la tienda. Y si no encuentro lo que busco, vuelvo en otra ocasión. ¡Listo! Pero ciertas mujeres deben probarse cincuenta cosas además de lo que quieren comprar, y comparar precios en todas las tiendas de la ciudad, e investigar a fondo la gama de colores para asegurarse de que cada cosa combine con las demás. Y después de todo eso... ¡igualmente son capaces de quejarse porque "no tienen nada que ponerse", a pesar de que el armario está lleno! Por compasión, a veces quisiera invitar a un helado a esos pacientes y sufridos hombres que acompañan a sus chicas y permiten que ellas los utilicen como perchas mientras ellas se cambian en el probador. Ni siquiera yo tengo tanta paciencia. Como alguna otra amiga/pariente intente arrastrarme en una expedición compradora... saldré corriendo en otra dirección. Y si puedo escapar hacia una carrera de monster trucks, mejor.
Bien, hasta aquí llega mi lista. Aquellos hombres que hayan asentido durante la lectura, pensando "¡sí, esto es tal cual!", siéntanse libres de dejar un comentario. Espero que ninguna mujer se ofenda, sin embargo :-P Y antes de que alguna me diga que los hombres también tienen manías incomprensibles, les diré que a los hombres los entiendo bastante mejor. Se complican menos. Y sí, algunos son algo primitivos, pero sigo comprendiendo más a un hombre que deja un par de calcetines sucios en el suelo que a una mujer capaz de aguantarse dos horas en una peluquería.
Mientras tanto, yo seguiré analizando el comportamiento femenino para ver si algún día encuentro una explicación a sus extrañas costumbres.
G. E.
Ya he dicho varias veces en este blog que soy algo bastante obsesivo-compulsiva. Y como mi segundo trabajo es escribir, es natural que part...
Ya he dicho varias veces en este blog que soy algo bastante obsesivo-compulsiva. Y como mi segundo trabajo es escribir, es natural que parte de mi neurosis pase por ahí.
Se comprenderá, por lo tanto, ¡¡QUE DETESTE LA MALA ORTOGRAFÍA HASTA EL PUNTO DE QUE SI VEO DEMASIADAS FALTAS SEGUIDAS ME EMPIEZA A SALIR HUMO DE LAS OREJAAAASSSSSS!! ¡¡UUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!
[Gissel se pone como loca y rompe algunas cosas antes de calmarse lo suficiente como para volver a la computadora y seguir escribiendo.]
De verdad, ¿tan jodidamente espantosamente mal van los sistemas educativos que no podemos tener ciudadanos con una ortografía más o menos pasable? ¿Cómo es posible que existan personas capaces de confundir "a ver" con "haber", "hacia" con "Asia" y "ahí" con "ay"? ¿EN SERIO? ¿¿ACASO VIVO EN UN MUNDO LLENO DE GENTE ASÍ DE DESPISTADA?? Me asusta pensar que algún día tengan que hacerme una cirugía y los cirujanos/anestesistas responsables tengan una ortografía catastrófica. ¡Podrían llegar a confundir los órganos a operar o las dosis de anestésicos!
Bueno, quizás la cosa nunca llegue a tales extremos, pero aun así me causa un gran sufrimiento andar por la red y ver semejantes atropellos al idioma español, con la pobre excusa de que "igual se entiende". El problema es que... ¡¡al final acaba por no entenderse!! La ortografía de algunos es tan desastrosa que el mensaje resulta incomprensible, y haría falta un criptólogo para entender qué carajo quiso decir la persona en cuestión.
De verdad, gente, entérense: LA MALA ORTOGRAFÍA LES DA UNA PÉSIMA IMAGEN. En serio. Lo dicen los estudios científicos. De hecho, hasta es una razón por la que unos dejan de seguir a otros en Twitter (no es broma, lo descubrí una vez que le di un clic al hashtag #IUnfollowedYou). Casi nadie toma en serio a laz personas k eskriven komo si no uvieran aprovado la educasion primaria.
Además... recuerden siempre que esa ortografía aberrante me hace ENFADAR. ¡Y mucho! ¿Recuerdan cuando fui un monstruo en sueños? Imaginen algo parecido. Imaginen una cruza entre ese monstruo y la niñita amargada con los pelos por delante de la película La llamada. Algún día encontraré la forma de castigar a quienes destrozan el idioma español, ¡como una especie de maldición con mala leche que saldrá de las pantallas para dar cachiporrazos a diestra y siniestra!
Ya están advertidos.
¡MUAJAJAJAJAJAJAJA!
G. E.
Me he pasado media vida como una triste incomprendida en cuanto a este asunto. Y no lo digo en tono de queja, ¿eh? Más bien pretendo exponer...
Me he pasado media vida como una triste incomprendida en cuanto a este asunto. Y no lo digo en tono de queja, ¿eh? Más bien pretendo exponer una inconveniente realidad :-P
La cuestión es que soy vespertina. Hay personas que se levantan por sí solas muy temprano, que se sienten llenas de energía durante las primeras horas del día y que a la noche como que se "apagan" hasta que al fin les da sueño. La verdad, nunca me ha pasado.
Para empezar, nací a las 3 de la tarde. Se nota que no vi ninguna necesidad de llegar al mundo a una hora más temprana (lo cual resultó muy sensato, porque de todas formas los bebés no tienen nada interesante que hacer hasta que empiezan a caminar). Durante mi niñez fui al colegio de mañana, pero había que sacarme a tirones de entre las sábanas porque me costaba mucho despertar. Sin embargo, a la noche era bastante difícil llevarme a la cama, y no tenía ningún problema en quedarme despierta hasta tarde viendo la tele.
La cosa siguió así durante mi adolescencia. Por suerte, los últimos años elegí horarios intermedios o vespertinos en la enseñanza secundaria, de modo que ya no me costaba tanto sobrellevar mi desfasado ciclo circadiano. El único problema era que las clases de gimnasia sí eran de mañana... lo cual que resolví faltando lo más posible a ellas :-P (Todas las faltas que tenía eran en gimnasia. Total, para lo que hacíamos ahí...)
Durante mis años en la facultad, un par de veces estuve a punto de dormirme en clase, cuando teníamos alguna asignatura en un horario muy temprano. Claro que el ataque de sueño me venía después, así que eran otros profesores los que me veían cabecear, no los que me habían obligado a despertarme a un ridículo horario más apto para los gorriones :-P
Sigo siendo una persona vespertina. Si tengo que levantarme temprano, de acuerdo, me levanto temprano, pero en esos casos me veré más o menos así:
Brrrbñjbleh. Ugh. Luz de día. Uf.
¿De verdad tengo que levantarme?
Ni que tuviera vacas esperando el ordeñe...
Luego la gente dice que soy perezosa, pero lo que no ven (porque se van a dormir temprano), es que a partir de las 5 de la tarde mis niveles de energía están en su punto más alto, tal que puedo hacer un montón de cosas cuando ellos ya tienen ganas de tirarse frente a la tele y desconectar el cerebro hasta la hora de irse a la cama. Yo sigo de largo, y si no tengo que levantarme temprano al día siguiente, puedo trabajar en lo que sea, feliz y contenta, hasta las 2-3 de la madrugada.
¡Yipiiii! ¡Me siento llena de energía creativaaaa!
¡Quiero hacer cosas hasta tardeeee!
Gotta sing! Gotta dance!
De verdad, ¿no hay un mundo donde los vespertinos tengamos la preferencia? ¡Me mudaría ahí de inmediato! ¡A convivir con las lechuzas y los murciélagos! ¡En un sitio donde las alarmas de los relojes no puedan programarse antes del mediodía!
Eso de que "al que madruga Dios lo ayuda"... no es para mí. Sorry. (Eh... ¿algún experto en teología que pueda asesorarme en este asunto? ¿Existen dioses nocturnos que ayuden a los vespertinos? Gracias por adelantado.)
Me voy a dormir una siestita hasta que sea una hora decente para ponerme a trabajar.
G. E.
Este sueño ya lo había puesto en otros lugares, pero me pareció que valía la pena repetirlo aquí porque es el sueño más extraño, épico y emo...
Este sueño ya lo había puesto en otros lugares, pero me pareció que valía la pena repetirlo aquí porque es el sueño más extraño, épico y emocionante que he tenido en los últimos años. Y de paso, también puedo añadirle el dibujito correspondiente :-D
Al principio estaba de vuelta en secundaria, y en una clase de matemáticas, nada menos. ¡AAAAAAAAAAAAAARRRRGGGGHHHH! Odio soñar eso, pero por desgracia es uno de mis molestos sueños recurrentes, junto con lo de esperar un autobús que nunca llega o lo de matar con mis manos a algún animal que de pronto se ha vuelto un engendro del demonio (no me pregunten qué significa esto último; es probable que refleje alguna faceta macabra y retorcida de mí misma, y por lo tanto prefiero permanecer en una feliz ignorancia). Por suerte, esa parte acabó enseguida. Menos mal.
En la segunda parte de mi sueño estaba viajando con mi gato. Al principio íbamos en un avión, pero luego éste se convirtió en un autobús (es muy común en mis sueños que las cosas cambien de forma). Mi gato estaba asustado y yo no tenía ningún tranquilizante para darle, así que saltó de mi regazo y escapó del autobús. Tuve que bajar y perseguirlo por toda la ciudad. No sé por qué, pero en mis sueños nunca se me ocurre meter al bicho en una jaula. Quizás deba dejarme una nota bajo la almohada para recordarlo.
En fin, en algún momento me olvidé de mi gato (en el sueño, claro, pues no lo olvidaría en la vida real), y caminando llegué a un espacio abierto donde había unas construcciones bastante grandes. Hacia mi derecha, aislado de todo lo demás, había un árbol muy grande y hermoso. Me gustó que no hubiera nada a su alrededor, porque así podía apreciarse en todo su esplendor (tengo una especie de fetichismo artístico por los árboles).
Me dirigí a una de las construcciones, que era de color naranja cremoso. No tenía muchos detalles en su arquitectura, pero a pesar de que las paredes eran lisas, el diseño incluía líneas curvas y diagonales, así que resultaba muy agradable a la vista.
El edificio era un museo. Las habitaciones eran pequeñas y algo oscuras, y estaban llenas de objetos como si una o varias familias hubieran vivido ahí. Pero no me enteré de nada, porque no había ningún guía cerca para responder estas interrogantes. (A menudo visito casas antiguas en sueños, y la mitad de las veces están ocupadas por los fantasmas de sus dueños. Esto puede resultarme escalofriante o entretenido, dependiendo de la situación.)
Seguí a varios turistas, primero por un pasillo con balcones y luego por un puente hecho de troncos. A mi derecha había tres torres de troncos y piedras. Eran enormes y causaban impresión (no recuerdo si lo he mencionado antes, pero soy una arquitecta onírica espectacular; lástima que no pueda trasladar eso a la vida real). Una de ellas era negra, las otras dos eran grises.
Llegamos a una ciudad con edificios de estilo griego (ya saben, puro mármol y columnas). Pero los edificios también eran enormes, y los escalones no estaban hechos para pies humanos pues medían más de un metro de alto, y más que subirlos había que escalarlos. Supe entonces que en esa ciudad habían vivido gigantes o titanes, y de algún modo también supe que era una ciudad prohibida y que nos iban a castigar por haberla invadido.
Oh, oh.
No recuerdo cómo empezó el ataque. En algún momento apareció una manada de tiranosaurios, todos ellos de diferentes colores oscuros (rojo, azul, amarillo... eran bonitos, aunque aterradores). También nos atacaron unas sanguijuelas gigantes (¡qué asco!) y unos guardias con arcos y flechas. De repente yo también tenía un arco y flechas, pero ninguna de mis flechas dio en el blanco, y luego mi arco se rompió. (Cuando tuve este sueño estaba muy enganchada a una serie británica sobre Robin Hood, de ahí el arco y las flechas. Por cierto, mi puntería onírica ha mejorado mucho desde entonces por todas las veces que he practicado en sueños; si alguna vez se me apareciera Freddy Krueger, ya podría darle entre los ojos como si fuera Katniss. ¡Yay!) Usé algunas flechas rotas para pinchar a una sanguijuela, como si fueran palillos de dientes clavados en un gusano (de nuevo, ¡qué asco!).
Decidí esconderme en el único edificio que tenía las puertas abiertas. Por desgracia, el edificio tenía las puertas abiertas porque era una especie de trampa: en su interior había un pozo que daba al mismísimo infierno, y unos demonios con tétricos maquillajes de payaso estaban empujando a la gente al interior de dicho pozo. Escapé de ahí lo más rápido que pude. Unos portones de metal se cerraron frente a mí pero logré escurrirme entre los barrotes, agradeciendo no estar gorda :-)
En algún momento la batalla terminó. Una luna falsa se movió en el cielo y luego la ciudad giró sobre sí misma y pudimos seguir adelante. Los edificios seguían siendo griegos, pero ahora tenían anuncios y luces de neón, y había tiendas donde uno podía comprar recuerdos. Eso sí: todos los objetos a la venta eran carísimos, así que no compré nada. (Estúpido consumismo actual, que se cuela hasta en mis sueños.)
De pronto una de las calles empedradas se cubrió de hielo y yo tenía patines, así que aproveché para patinar (otro sueño recurrente, lo de patinar sobre hielo o con ruedas). Había una muchacha junto a mí que supuestamente era mi amiga, pero ella no sabía frenar con los patines y chocó varias veces contra una pared al final de la calle. Menos mal que tenía la cabeza dura :-D
Luego el hielo desapareció y ya no pude seguir patinando. Para ese entonces el sueño ya estaba terminando, y de repente todo era una historia que alguien me estaba contando. Mi interlocutor y yo éramos dos duendes dentro de una farola (¿?) y la historia tenía una moraleja, pero nunca supe cuál era. Entonces desperté.
No sé si este sueño significará algo... ¡pero les juro que me dejó agotada!
G. E.
Supongo que a estas alturas ya es bastante obvio, la verdad. Sí, soy una nerd. Siempre he sido una nerd. De pequeña ya hacía cosas bastante ...
Supongo que a estas alturas ya es bastante obvio, la verdad. Sí, soy una nerd. Siempre he sido una nerd. De pequeña ya hacía cosas bastante raras para una niña, como observar durante semanas la descomposición de un perro muerto en un terreno baldío, ver películas de horror como La mosca, alimentar a las arañas en mi jardín o leer libros ¡sin ilustraciones!
A medida que crecía, la cosa siguió... ¿empeorando? Me aficioné a la lectura de artículos científicos, dejando de lado las preocupaciones simples de las adolescentes (= ropa, novios, bailes y maquillaje). Por supuesto, esto no me volvió muy popular entre mis compañeros de clase. Como todos sabemos desde la peli La venganza de los nerds, la gente en general no siente una apreciación muy grande por las minorías estudiosas y de aspecto raro. Claro que el sentimiento era algo así como recíproco, ya que, por mi parte, yo tampoco sentía una apreciación muy grande por esa pandilla de memos intolerantes :-D No llegué a conocer a otros nerds durante los seis años de enseñanza secundaria, de modo que pasé la mayor parte de ese tiempo sola.
Tampoco conocí más nerds en la universidad, pero por una cuestión de supervivencia, al menos desarrollé las habilidades necesarias para convertirme en una nerd de incógnito. O sea, seguía siendo una nerd, pero la gente no se daba cuenta de buenas a primeras. (Tardaron un rato en notar mi tendencia a figurar arriba del todo en las listas de calificaciones de los exámenes.)
En la actualidad, por suerte, existen las redes sociales, lo cual me puso ¡al fin! en contacto con otros nerds. ¡Yipiiii! Ahora soy una nerd bastante más feliz. Sigo sin tener mucha vida social cara a cara, pero al menos puedo conversar con otros nerds en Facebook y Twitter.
A pesar de los inconvenientes, me gusta ser una nerd. Puedo ver La teoría del Big Bang y entender casi todo lo que dice Sheldon; me entretengo viendo documentales sobre cosas raras, y cada vez encuentro más fascinantes a los bichos (p. ej. arañas, serpientes, hormigas asesinas y ratas-topo); me entusiasma comprar diccionarios o aprender sobre las nuevas tecnologías; y por último, me parece divertido ir a ver películas basadas en historietas y usar camisetas con dragones o una cabeza de Terminator en llamas.
Ah, y también tengo a mi dragón, por supuesto. Donald es la mejor parte de ser una nerd :-) También aprecio al dinosaurio, por supuesto; es un bicho con muy buena onda.
Nerds del mundo, ¡no se sientan tristes! ¡Tenemos que estar orgullosos de lo que somos, con todas nuestras rarezas y excentricidades! Y a quien no le guste... ¡le pegaremos con nuestros libros o una buena dosis de ironía!
G. E.
¡Continúa la historia del motociclista fantasma (MF) investigando el vídeo porno con el unicornio! Si se perdieron la primera parte, está aq...
¡Continúa la historia del motociclista fantasma (MF) investigando el vídeo porno con el unicornio! Si se perdieron la primera parte, está aquí. ¿Ya la leyeron? ¡Bien! Pues ahora pueden pasar a la segunda y última parte de...
8 CM
Una vez dentro de la cueva, lo que el MF descubrió fue ¡un estudio de filmación de películas porno! Y allí estaba el unicornio del vídeo, en medio de otra escena muy, muy pervertida.
—¡Yo te salvaré, unicornio! —dijo el MF, agitando su cadena en llamas.
—¡Corten! ¡CORTEN! —exclamó alguien más dentro del estudio. Era el director de la película, un fauno con cara de malas pulgas.
—¿¿A QUÉ SE DEBE ESTA INTERRUPCIÓN?? —bramó el fauno, sacudiendo su megáfono como si tuviera ganas de pegarle a alguien con él.
—¡He venido a rescatar al unicornio del abuso sexual al que lo han estado sometiendo! —respondió el MF.
—¿Abuso sexual? ¿Qué abuso sexual? ¡El unicornio es un actor contratado! Ven aquí, unicornio, y dile a este idiota que trabajas en la industria desde hace años.
El unicornio se acercó agitando su... eh... melena, y le dijo al MF:
—Es cierto. Hasta pertenezco al Sindicato de Actores Porno del Bosque Mágico.
¿Han oído hablar de los atributos del burro?
¡Pues los atributos del unicornio son todavía mejores!
El MF quedó un poco desconcertado y se rascó su cráneo en llamas.
—Entonces... entonces... ¡los castigaré a todos por filmar pornografía ilegal!
—¿Ilegal? ¡Aquí no hay nada de ilegal, cabeza de vela! —vociferó el fauno—. Esto es pornografía L-E-G-A-L, tengo todos los permisos. Lo ilegal es cuando piratean mis películas y las ponen en Internet. Grrr.
Aquí el MF se mostró algo avergonzado, y tartamudeando un poco se disculpó por haber interrumpido la filmación. Esto hizo que el fauno recuperara su buen humor y dijera:
—Bueno, por esta vez no pasa nada. Mira, en realidad soy tu admirador. ¿Te importaría prestarnos esa fantástica moto tuya para algunas escenas?
—Mmm, bien, de acuerdo. ¿Puedo sentarme por aquí a mirar, señor director?
—Claro, claro, adelante.
El MF se quedó en el estudio, por lo tanto, a contemplar el resto de la filmación. Al final de la misma el fauno le obsequió, a cambio del préstamo de la moto, varias memorias USB con vídeos porno para que los disfrutara en su casa. Por último, una ninfa de fuego muy coqueta le aceptó una cita al MF, y allá se fueron los dos muy contentos de camino a la ciudad en la moto.
FIN
¿No les gustan los finales felices? :-)
G. E.
¿Recuerdan la entrada de este blog en la que puse al motociclista fantasma en varias películas de Nicholas Cage para mejorarlas? Pues algui...
¿Recuerdan la entrada de este blog en la que puse al motociclista fantasma en varias películas de Nicholas Cage para mejorarlas? Pues alguien me sugirió que adaptara también la película 8 mm, y eso es lo que voy a hacer ahora mismo, aunque en plan disparatado-fantástico como hice con Lo que el ventarrón se llevó :-D Aquí les va, pues, la primera parte de la historia.
8 CM
Érase una vez un motociclista fantasma con la cabeza en llamas que se encargaba de castigar a todos los malhechores. En cierta ocasión, una señora muy preocupada lo visitó para que investigara un vídeo guardado en una memoria USB de 8 cm. Ella había encontrado la memoria entre las pertenencias de su difunto marido, quien había muerto al atragantarse con una ciruela durante un ataque de risa provocado por la serie La teoría del Big Bang (¿a quién no le hace gracia Sheldon Cooper?).
—Ese vídeo es horrible, quedé traumatizada. ¡Por favor, investíguelo! —le pidió la señora al motociclista fantasma (MF desde ahora, para abreviar).
—Muy bien, investigaré —contestó el MF, pero luego sujetó a la señora por el cuello y le preguntó—: ¿Es usted culpable de algo? ¿Ha derramado la sangre de algún inocente?
—¡No, no, juro que no!
—¿Ha financiado actividades terroristas? —La señora negó con la cabeza—. ¿Ha bajado contenidos pirateados de Internet?
—Bueno, tal vez algunos episodios de Dexter...
¡Zas! El MF encontró a la señora culpable y la dejó catatónica con su mirada fatal (vamos, es que hoy en día bajar contenidos pirateados parece ser peor delito que matar a alguien).
Acabada su labor con la señora, el MF examinó el vídeo de principio a fin. ¡Era un vídeo porno en el que le hacían cosas extraordinariamente depravadas a un unicornio! Por ejemplo: [CENSURADO], [CENSURADO] y [CENSURADO]. (Disculpen la censura, es que éste es un blog más o menos apto para todo público.)
¡Uh, esto sí que es pervertido!
Fiel a su labor de justiciero, el MF comenzó la investigación sobre el vídeo porno. Como los unicornios sólo viven en los bosques mágicos, el MF se trasladó hacia el más cercano en su impresionante motocicleta, condenando por el camino a unos cuantos automovilistas que iban por la carretera excediendo el límite de velocidad (la seguridad vial ante todo).
Por fin el MF llegó al bosque mágico, y allí se dedicó a interrogar a sus criaturas mitológicas, buscando pistas sobre el origen del vídeo porno. No le resultó tan fácil. Los duendes sabían esconderse muy bien entre los árboles, las hadas desaparecían en nubes de polvo brillante y los magos estaban demasiado ocupados buscando a unos sujetos llamados Saruman y Voldemort. Pero no en vano el MF era uno de los mejores investigadores de actividades ilegales, y en algún momento se topó con un ogro al que aplastó contra el suelo.
¿¿Qué sabes tú sobre el vídeo porno
con el unicornio, ogro apestoso??
Después de varios minutos de intimidación y latigazos con la cadena, el ogro confesó:
—¡De acuerdo, de acuerdo, sé dónde se filmó ese vídeo! ¡Fue en una cueva que hay detrás de la cascada, río arriba!
—¡Ajá! Y ahora dime, ¿eres culpable de algo?
—¡No, juro que soy un ogro bueno! ¡Como Shrek!
—Está bien, entonces puedes irte —dijo el MF—. ¡Y nada de bajar contenidos pirateados de Internet!
El ogro se marchó y todo iba bien... hasta que devoró a un tierno gatito por el camino. El MF lo dejó catatónico (es que los gatitos son sagrados).
Siguiendo el río, el MF llegó a la cascada y luego a la cueva. Sus llamas iluminaron el camino en la oscuridad, y entonces descubrió...
Bueno, sabrán lo que descubrió en la próxima entrega, porque esto ¡continuará! :-D
G. E.
Artículo relacionado: 8 CM (2).
No me malentiendan: no tengo nada en contra del amor, mucho menos de los bombones (ya he dejado claro que ADORO el chocolate ). ¡¡Pero me re...
No me malentiendan: no tengo nada en contra del amor, mucho menos de los bombones (ya he dejado claro que ADORO el chocolate). ¡¡Pero me revienta el Día de San Valentín!! Parece un tributo comercial a la cursilería, peor que la Navidad. ¿Adornos en rojo y rosa? ¿Canciones de amor interminables? ¿Películas románticas con Jennifer Lopez? ¡¡¡¡NOOOOO!!!! ¡¡¡¡AUXILIOOOOO!!!!
Francamente, tanta tontería me da ganas de asesinar a alguien.
En fin, es por todo eso que cada tanto me da por escribir relatos románticos macabros, hasta el punto de que he podido reunirlos en dos libros bastante largos :-P Son los siguientes:
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Haz clic aquí para comprar el libro.
En fin, que se diviertan leyendo estos relatos románticamente macabros, o macabramente románticos, mientras comen chocolate (lo único bueno de la fecha, aunque como se puede comprar cualquier otro día, tampoco tiene mucho mérito). Y yo... me iré a cazar a ese ridículo Cupido. ¡No puedo sentir respeto por una deidad que va por ahí en pañales y disparando ridículas flechitas para que la gente se enamore a primera vista!
¡¡Déjame matarte, pedazo de cabrón!!
G. E.
Hoy me voy a poner en onda pagana. O sea, las personas muy religiosas deberían abstenerse de leer esta entrada, a menos que se hayan desilus...
Hoy me voy a poner en onda pagana. O sea, las personas muy religiosas deberían abstenerse de leer esta entrada, a menos que se hayan desilusionado de sus respectivas religiones y busquen una alternativa más interesante :-)
Empezaré diciendo que soy una de esas personas que se han desilusionado de las religiones. Independientemente de lo que yo piense sobre la existencia de una "inteligencia superior", la mayoría de las religiones tienen ciertas cosas en común que no me gustan nada de nada: desprecio al que piensa distinto, menosprecio a las mujeres y cierto afán de enriquecimiento de sus líderes. Por no hablar de que a menudo intentan lavarles el cerebro a sus feligreses. Podría, si acaso, hacerme budista, pero no tengo vocación de vegetariana.
Por todo esto, y considerando que al parecer tenemos una región en nuestro cerebro que nos predispone a las creencias religiosas, he decidido crear un culto al Sol. Sí, como los incas, pero desde un punto de vista más científico y racional.
Para empezar, el Sol nos ilumina a TODOS, sin discriminar entre hombres, mujeres, niños, características raciales o discapacidades. Mantiene el planeta vivo mediante la fotosíntesis y el calor, nos permite sintetizar vitamina D para fortalecer el esqueleto, y nos hace ahorrar un montón en iluminación artificial :-P Por todo esto, el Sol ya me cae mucho mejor que casi todos los líderes religiosos a lo largo de la historia de la humanidad.
Otra ventaja: el Sol JAMÁS se enriquece a costa nuestra. No pide dinero ni construye iglesias o mezquitas tapizadas de oro mientras la gente se muere de hambre.
Encima, el Sol puede ser masculino por su nombre o femenino si lo consideramos una estrella (los hobbits consideran femenino al Sol, por cierto; cosas que sabemos los frikis). O sea, ¡el Sol es bisexual! Debido a eso, tampoco discrimina a las personas por su orientación sexual. Sin duda está a favor del matrimonio gay, o por lo menos no está en contra.
Por último, es fácil creer en el Sol porque lo podemos VER, a diferencia de las demás deidades que nunca se manifiestan ante el ser humano.
Una vez establecidas las ventajas del Sol como objeto de culto, el culto en sí sería más o menos de esta manera:
a) Para quienes ya tengan una religión, pueden seguir en ella. El Sol admite la pluralidad religiosa.
b) Se permiten todas las vestimentas, aunque, en lo personal, cada vez que vaya a adorar al Sol me vestiré de dorado, para que combine. El Sol no se enfadará si uno usa bloqueador solar, por entender que algunos tenemos la piel delicada.
c) La plegaria al sol sería más o menos así:
Oh, buen Sol que nos iluminas día a día
(salvo en los polos, donde te ocultas por varios meses;
pero no te lo echamos en cara, que es por el eje de la Tierra):
mantén vivas a nuestras plantitas,
recarga nuestros paneles solares,
permítenos broncearnos saludablemente
y no nos causes cáncer de piel.
Gracias por los colores del espectro visible,
las mañanas luminosas y los atardeceres dorados.
Gracias también por la fotosíntesis
y la atracción gravitacional
(puesto que, sin esta última,
nuestro planeta se iría volando a cualquier parte).
No te pido que chamusques a mis enemigos
ni que deslumbres a mis adversarios en una partida de tenis
(aunque no estaría mal si lo hicieras;
gracias por adelantado).
Eres lo máximo, incluso por encima del chocolate.
¡Besos! :-)
d) El Sol no requiere sacrificios de ninguna clase, pero... ya que estamos, quizás no sería mala idea sacrificar políticos tarúpidos en su altar. Como mínimo, no perjudicaría a nadie (bueno, salvo a los políticos tarúpidos, pero lo tendrían bien merecido).
Listo, ya están las pautas para el culto al Sol. ¡Me voy al jardín a adorarlo un poco antes del almuerzo!
G. E.
Como casi todo el mundo desde que se inventó el correo electrónico, yo también recibo correo basura. Es una molestia, un peligro (por los tr...
Como casi todo el mundo desde que se inventó el correo electrónico, yo también recibo correo basura. Es una molestia, un peligro (por los troyanos) y una falta de respeto al usuario, y por lo tanto, además del filtro que ya tiene mi servidor de correo, tengo un programa adicional (MailWasher) para borrar la propaganda desde el servidor antes de descargar mis mensajes.
Peeeeeero... cada tanto tengo que revisar la carpeta Spam en mi servidor de correo para asegurarme de que no se haya comido ningún mensaje importante, y ahí me encuentro entonces con unas líneas de Asunto de correo basura que son... ejem... bastante divertidas. Por no decir ligeramente pornográficas. Como éste es un blog más o menos apto para todo público, trataré de comentarlas sin ser demasiado... ejem... gráfica :-D
Para empezar, diré que si dedujera los intereses de la humanidad a partir del correo electrónico basura, mi conclusión sería que las personas están obsesionadas con: a) los penes, b) las drogas y c) los relojes Rolex de imitación.
Mi línea de Asunto favorita hasta ahora: "So hard you can break an egg", o sea, "Tan duro que puedes romper un huevo", en un mensaje de venta de sildenafil (principio activo del Viagra). La verdad, me parto de la risa. No sé a qué huevos se refiere exactamente la frase, pero si se trata de los huevos para el desayuno, hace una imagen muy graciosa... aunque poco higiénica, sin embargo. Si alguna vez tengo un novio que me prepare huevos para el desayuno... le pediré que los rompa de la manera tradicional.
Otra línea: "Scare people with your tool today", que vendría a ser "Asusta a la gente con tu herramienta hoy". Más propaganda de sildenafil, pero... ¿a qué le apunta, en realidad? ¿A que el sujeto en cuestión tome la píldora y luego salga a la calle a asustar a la gente con su enorme "herramienta"? Bue. A mí no me asustará, sin embargo. Tuve que estudiar las "herramientas" de varias especies, incluyendo toros y caballos :-D Además, cuando YO pienso en asustar con herramientas, más bien me veo a mí misma saliendo a la calle con una motosierra. (Insertar risa maquiavélica.)
Y hablando de herramientas, aquí va una parecida: "Your love tool is set to thrill", que significa "Tu herramienta del amor está configurada para emocionar". Ji ji ji. No sé si yo me emocionaría sólo de ver una buena "herramienta del amor". Todo depende de cómo se use :-D
Esta otra es bastante sutil: "Nice long hard one for you", "Uno bonito, largo y duro para ti". Poco específico, diría yo. Podría referirse a un miembro viril, pero también a un obelisco o un bate de béisbol :-P En lo personal, creo que voy a imaginar un largo turrón navideño con maní y almendras. Mmmm... (Es que tengo hambre ahora mismo.)
Para variar, aquí hay una para las chicas: "Boobs as big as balloons", o sea, "Pechos grandes como globos". No sé si es por algún tipo de droga que supuestamente haga aumentar el tamaño de los pechos o por alguna clínica clandestina ilegal donde pongan siliconas. De todos modos, a mí no me va lo de los pechos grandes como globos. Si estuviera en un naufragio, preferiría flotar con un salvavidas.
Y siguiendo con los sucedáneos del Viagra: "Wanna act best with your partner?", "¿Quieres actuar de lo mejor con tu pareja?" (otra muy sutil, casi elegante). Consejo: no hace falta sildenafil para eso. También se valen las cajas de bombones, un buen libro (para las mujeres inteligentes) o una linda cena en un restaurante :-) Y si acaso, leer el Kamasutra antes de meterse en la cama (porque repito: lo importante no es tanto la "herramienta", sino cómo se use).
Aquí va otra: "Hear ladies scream in bed", "Haz gritar a las damas en la cama". Bueno... para eso tampoco hace falta una "herramienta". Basta con apoderarse del control remoto y hacer zapping. Las mujeres odiamos eso, y seguramente nos hará gritar... de exasperación :-D
Una similar: "Be the master of the bed", "Sé el amo de la cama". De nuevo, no hace falta tener una "herramienta". Cualquier mujer que tenga un GATO sabe que el bicho se apoderará al instante de la cama.
Ésta está buena: "She will surely pounce on you", "Seguramente ella saltará sobre ti". Bueno, el sexo es un buen ejercicio y quema calorías, de modo que eso no estaría mal (aunque lo de saltar podría llegar a lesionar la "herramienta"); sin embargo, las mujeres también podemos saltar sobre: ropa y zapatos en tiendas de descuento, pasteles de chocolate, libros nuevos (las mujeres inteligentes) o el control remoto de la TV.
Y para terminar: "Be the Pied Piper of chicks", "Sé el Flautista de las chicas" (o "las pollitas", si queremos ser más exactos con la traducción). Je je je. Yo me imagino algo así:
Algo bueno tenía que encontrarle al correo basura :-)
G. E.
A menudo me pregunto de dónde salen todos los sueños raros que tengo. Es como si en mi cerebro hubiera un director de cine de mentalidad muy...
A menudo me pregunto de dónde salen todos los sueños raros que tengo. Es como si en mi cerebro hubiera un director de cine de mentalidad muy retorcida, similar a un Tim Burton cargado de LSD (y no es que Tim Burton necesite LSD para hacer películas raras, pero es que mis sueños son más raros todavía que sus películas).
En fin, la cosa es que de nuevo tuve un sueño raro. Yo estaba viajando por la India (primera vez que voy ahí en sueños), y me dio por entrar a un zoológico. Ahí se acabó la normalidad. Para empezar, al zoológico no se entraba pagando, sino que había que entregarle un animal de cualquier especie al hombre que estaba sentado junto a la puerta. Era una condición ridícula, pero bueno, en mi sueño me pareció aceptable y por lo tanto comencé a buscar a mi alrededor algún animal que me sirviera para entrar al zoológico. Tuve suerte: de pronto vino a mí una rata, así que la atrapé por la piel del cuello y la sostuve en mis manos. Quizás les suene asqueroso, pero en la vida real no me disgustan las ratas, y ésta en particular era bastante linda y cariñosa. Me dio pena entregársela al hombre de la puerta porque la puso en una jaula con otras ratas.
Después de eso entré al zoológico. Lo primero que noté fue una especie de corredor por debajo del nivel del suelo, el cual estaba repleto de búfalos. Para llegar al otro lado había que saltar, con el riesgo de caer entre los búfalos. Sin embargo, eso no fue un problema. Los búfalos estaban tan apretados que en realidad hasta se podía caminar por encima de ellos (pobrecitos).
Conseguí saltar el corredor. Lo siguiente que vi fue un enorme corral donde había más búfalos, de esos africanos que tienen los cuernos curvados hacia arriba. Eran GIGANTESCOS. Como elefantes, más o menos. Entre ellos se encontraba un alce al que le faltaba un lado de la cornamenta; el alce también era gigante, y sacó la cabeza por encima de los barrotes del corral para mirarme con cara de muy mala leche.
Te veo, humana, y no me agradas.
A decir verdad, no sé qué tenía en mi contra... bueno, a menos que se haya enterado de que comí carne de alce cuando viajé a Suecia.
Como sea, seguí adelante con la visita y entonces me di cuenta de que ¡¡no tenía zapatos!! Sólo llevaba puestos unos calcetines blancos, lo cual me pareció un gran inconveniente ya que el suelo estaba cubierto de barro y también parecía sucio de excremento animal (QUÉ ASCO). Menos mal que no puedo olfatear cosas en sueños.
Después pasé por un foso. Había varios animales ahí, pero no me fijé en ellos porque me llamó la atención un fósil de escarabajo. También era gigantesco, más o menos del tamaño de una tortuga de mar. (Parecía una mariquita hiperdesarrollada. No me vendría mal algo así para acabar con las plagas de mi jardín, siempre y cuando no se comiera también a mi gato.)
Poco a poco me di cuenta de lo horrible que era aquel zoológico. Casi todos los animales estaban en jaulas pequeñas y sucias, y hasta me dieron ganas de llamar a los activistas de PETA, que en general no me caen bien por sus campañas ridículas. En aquel zoológico habían encerrado a cualquier bicho posible, incluyendo un pobre gato de aspecto miserable.
Me fui del zoológico saltando de nuevo por encima de los búfalos. Les pisé la cabeza a un par de ellos, pero no pareció importarles (recuerden que no llevaba zapatos, y la verdad es que no peso mucho). Naturalmente, había una tienda de regalos a la salida (cosa que nunca falta, ni siquiera en mis sueños).
El edificio del zoológico era blanco por fuera y muy bonito (casi como el Taj Mahal), quizás para disimular toda la miseria en su interior.
Si acaso vuelvo a ese lugar en sueños, llevaré conmigo a un ejército de activistas de PETA para que me ayuden a liberar a los animales. ¡¡Y también me pondré unas buenas botas!!
G. E.
Como este año es el Año del Dragón en China, Donald y yo nos trasladamos hacia allá para celebrarlo. Fue un larguísimo vuelo a través de Sud...
Como este año es el Año del Dragón en China, Donald y yo nos trasladamos hacia allá para celebrarlo. Fue un larguísimo vuelo a través de Sudamérica y luego el Océano Pacífico (menos mal que llevé ropa abrigada, porque estaba frío allá arriba), pero finalmente llegamos a Beijing y a la famosa Ciudad Prohibida.
¡La verdad es que los chinos quedaron muy impresionados al recibir a un dragón de verdad en su país, y justo a tiempo para los festejos! Ni Donald ni yo entendimos una sola palabra de lo que decían (vamos, es que sonaba a chino), pero nos ofrecieron tantos regalos y comidas apetitosas y nos fotografiaron tanto que su deleite fue más que obvio. Donald no es vegetariano, pero les puso arroz a las carnes que comió y después llevó a pasear volando a todos los niños que había en los alrededores. Mientras tanto, yo di un paseo por la ciudad y aproveché para hacer algo de activismo en contra de la matanza de tigres para hacer afrodisíacos (ya que no he perdido mi molesta conciencia ecológica).
En fin, después de mucho divertirnos y de hacer algunas compras, nos quedamos para ver los fuegos artificiales. Ahí ya no me atreví a volar con Donald, dado que, a diferencia de mi dragón, yo NO soy a prueba de explosiones, pero Donald voló entre las chispas e hizo unas cuantas acrobacias.
¡Feliz Año del Dragón para todos!
G. E.
De verdad, que a veces mis sueños no podrían ser más raros. ¡Y les juro que todos los sueños que he contado aquí son totalmente ciertos! (po...
De verdad, que a veces mis sueños no podrían ser más raros. ¡Y les juro que todos los sueños que he contado aquí son totalmente ciertos! (por si alguien lo dudaba).
Hace un tiempo soñé que iba de excursión en autobús con un grupo de gente desconocida. ¡Entonces unos terroristas nos tomaron de rehenes! Los muy malditos nos hicieron bajar a todos del autobús y nos condujeron a un edificio, mientras nosotros pedíamos que no nos masacraran. Una mujer pidió para ir al baño. Pensé que sería buena idea ir al baño yo también, porque nunca se sabe cuánto lo tendrán a uno de rehén esos fastidiosos terroristas.
En fin, estaba haciendo pipí cuando al parecer los terroristas cambiaron de idea y decidieron matarnos a todos. ¡Incluso a mí, que todavía estaba sentada en el inodoro! (Qué mala leche, dispararle a alguien con los pantalones abajo. Es muy poco digno.) Me di cuenta de que tenía una herida en el cuello que sangraba profusamente. En la forma más disimulada posible, presioné la herida con mis dedos pensando que quizás podría aguantar hasta que los terroristas se fueran, después de lo cual llamaría a una ambulancia. Sin embargo, uno de los terroristas notó que yo estaba viva... y se me acercó para rematarme con un tiro a la cabeza. Luego me siguió disparando, en un inútil gasto de balas (en general, un tiro a la cabeza es suficiente para matar a alguien, a menos que ese alguien sea un vampiro, Wolverine o un Terminator de metal líquido). Morí pensando que no había tenido tiempo de despedirme de mi querida madre :-( (Sí, me morí en sueños. No es la gran cosa. He muerto en sueños varias veces, incluso en una forma tan espectacular como caer dentro de lava volcánica.)
Sin embargo... ¡ahí no terminó la cosa! El terrorista se marchó... ¡y yo me convertí en una zombi con ánimos de venganza! ¡Uuuuaaaaaaaa! Lo primero que hice fue obtener un AK-47 de otro terrorista, y entonces emprendí la lucha por obtener mi venganza contra esos desconsiderados que me habían asesinado mientras estaba meando.
Curiosamente, y quizás por el origen del AK-47, de pronto empecé a hablar con acento ruso, y a los terroristas que iba encontrando por ahí les preguntaba: "¿Fuerron ustedes quienes me matarron?" En realidad ni siquiera me detenía a esperar la respuesta, porque ya se les veía en la cara que eran culpables (se ve que en sueños yo había desarrollado la capacidad de leer los gestos faciales como el protagonista de la serie Miénteme).
Seguí acribillando terroristas con mi AK-47, aunque ellos trataron de defenderse. Claro que, como yo era una zombi, los disparos subsiguientes sólo consiguieron enfadarme más porque los zombis no se curan, y entonces tendría que pasar el resto de mi existencia zombi con el aspecto de un colador.
¡¡¡Grrrrrrr, dejen de hacerme agujerros
que ya estoy muerta, malditos desgrraciados!!!
Por fin encontré al último terrorista, en un edificio. Y detrás de una puerta... ¡también estaba Bin Laden! (Esto fue antes de que los gringos se cargaran a Bin Laden.) Supongo que habría matado a Bin Laden también, pero entonces me desperté. (¡Demonios!)
Para mi próximo sueño de zombi vengativa, quiero un lanzacohetes.
G. E.
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