Las aventuras en el desierto de mi novela aún no acaban, porque ¡hay mucho para hacer ahí! :-) (El episodio anterior está aquí . Para verlos...

Las aventuras en el desierto de mi novela aún no acaban, porque ¡hay mucho para hacer ahí! :-) (El episodio anterior está aquí. Para verlos todos, hagan clic en la etiqueta "historias del desierto".)

El guerrero Senti, Donald y yo continuábamos nuestro viaje hacia algún sitio, pateando doradas arenas y discutiendo sobre la mejor forma de combatir a las langostas carnívoras de Huru (sí, en Huru suele haber plagas de langostas que se comen a la gente, y encima son algo venenosas; emocionante, ¿eh?). De pronto encontramos unas huellas enormes en la arena y nos detuvimos para contemplarlas.

—Qué raro —dijo Senti—. Nunca había visto algo así.

—¡Pero yo sí sé a quién pertenecen estas huellas! —respondí—. Vamos a seguirlas. Podría ser divertido.

Fue un tremendo error, aunque en ese momento no lo sabía, claro. Como sea, seguimos las huellas, que en verdad eran colosales, hasta que al fin hallamos lo que yo esperaba ver. Pero describiré nuestro hallazgo con las palabras que usé en la novela, cuando el comerciante Frobio y su esposa Eldina se toparon con ello.

Era una criatura humanoide hecha de bloques de piedra gris. Caminaba ligeramente encorvada, con pasos lentos y dificultosos. Daba la impresión de que se desarmaría en cualquier momento, dado que los bloques no parecían estar unidos entre sí, pero la criatura continuaba su marcha sin soltar más que unas piedritas. Debía de ser una cuestión de magia, pensó el mercader, y se encogió de hombros. Era la primera vez que Frobio veía un hombre de roca, pero la magia abundaba en Huru.

—¿Qué... es... eso? —preguntó Senti.

—Es un castillo —respondí—. Bueno, no ahora mismo, pero alguien vive ahí, en todo caso. Vamos a saludar a su propietario.

Senti y yo subimos a lomos de mi dragón y volamos en torno a la cabeza del gigante rocoso, agitando las manos en actitud amistosa. El gigante titubeó al principio y finalmente se detuvo.

—¿Quiénes sois? —dijo una voz desde dentro.

—¡Turistas! —repliqué—. Y... eh... nos gustaría charlar con vos, noble hechicero, y quizás compraros alguna pócima mágica. —Pensé que esto último podría halagar al habitante de aquel castillo ambulante, de tal modo que calmara su desconfianza.

—Bien, podéis pasar. Pero dejad a esa enorme bestia azul afuera. Me pone nervioso.

Donald se posó en la nariz del gigante y Senti y yo entramos a su cabeza a través de la boca, llena de enredaderas colgantes. Donald parecía algo ofendido, por cierto. No le gusta que lo excluyan como si fuera un perro pulguiento.

El propietario del castillo ambulante nos esperaba con cara de suspicacia y los brazos cruzados. Su nombre (cosa que yo ya sabía porque soy la autora de la novela) era Bardún, y en mi libro lo describo así:

El mercader hizo una reverencia puesto que su anfitrión imponía respeto. Era alto y muy viejo, con una larga barba blanca que le llegaba a la cintura y ropajes algo desgastados pero de excelente calidad.

Pues sí, el hechicero Bardún imponía mucho respeto (como el mago Saruman pero con una expresión un poquito más enloquecida), de modo que hice una reverencia y le di un codazo a Senti para que me imitara.

—¿Y qué clase de pócima estáis buscando? —dijo el hechicero.

—Bueno, quizás algo para evitar las quemaduras solares —respondí—. Ya me estoy quedando sin bloqueador.

El hechicero me miró con cara rara, pero luego se encogió de hombros y empezó a rebuscar entre sus cosas mágicas. El interior de la cabeza del castillo estaba bastante desordenado, y Senti me dirigió una mirada como diciendo "esto no pinta del todo bien". Le hice un gesto para que se tranquilizara.

—¿Y cómo van las cosas por el desierto? —le pregunté a Bardún—. ¿Hay novedades? ¿Alguna visión nueva sobre el futuro que presagie aventuras, catástrofes y/o guerras? —Es que estoy planeando la continuación de la novela, y pensé que no me vendría mal la información de primera mano :-D

—Novedades, novedades... —farfulló el hechicero—. Mmmm, hay rumores. Rumores de que algo maligno se esconde en las profundidades del desierto. ¡Una criatura que tiene planes de conquista y destrucción!

La barba del hechicero pareció erizarse mientras hablaba, y fuera del recinto sonaron unos truenos a pesar de que el cielo estaba despejado.

—Pero claro, nunca se sabe —continuó Bardún, y todo volvió a la normalidad—. Al igual que las tormentas de arena, el futuro siempre es incierto.

(Tomé notas sobre la criatura maligna con planes de conquista, para añadirlas al plan de mi novela. Así no tendré que esperar a que me llegue la inspiración, que también suele ser poco fiable.)

Mientras tanto, Donald había asomado la cabeza por una ventana. Se le notaban unas ganas tremendas de participar en la conversación, y a pesar de que le hice señas para que no entrara, se coló al castillo andante y empezó a olfatear los objetos extraños y cubiertos de polvo que había por todas partes. De pronto, mi dragón y Bardún se encontraron cara a cara y el hechicero pegó un grito.

—¡Aaaaaahhhh, ya dije que no quería esa cosa dentro de mi casaaaaaa! ¡Largo, largo, largo! ¡Vete, monstruo enorme y azul y cornudo!

Increíblemente, Bardún empujó a Donald hasta que consiguió expulsarlo del castillo, y Donald, enfadado por la descortesía, le sacó la lengua. Entonces el hechicero tomó aire, agitó sus brazos majestuosamente, proyectó unos rayos mágicos hacia mi dragón y... Donald se precipitó al suelo envuelto en una nube de chispas.

—¡Eh, no hacía falta recurrir a esos extremos, señor hechicero! —protesté, sacando medio cuerpo por la ventana para ver qué le había hecho bardún a mi pobre dragón. Veía una forma azul en la arena, pero bastante más pequeña de lo esperado. Iba a encarar de nuevo al hechicero para exigirle una explicación, pero algo me golpeó por detrás, como un choque de energía eléctrica, y yo también caí del castillo envuelta en chispas. Aterricé en la arena patas arriba.

Un momento. ¿Dije patas arriba?

Me puse de pie... y tras un momento de observación, descubrí que yo ya no era yo.


¡Cuicuí! ¡Cuicuí! —exclamé. Oh, demonios. ¡El hechicero loco me había convertido en una especie de bírbix!

(Aquí toca otra pausa para dar explicaciones. A ver, básicamente un bírbix es un ave que vive en el desierto de mi novela y corre muy rápido, algo así como el Correcaminos de las caricaturas. Es del color de la arena, con un copete y una cola de color blanco iridiscente. En mi novela hay toda una historia donde aparece el bírbix: es una apuesta donde un rey trata de conquistar a una bella reina, de tal modo que quien atrape al ave ganará dicha apuesta.)

Buscando a mi alrededor, averigüé también qué había pasado con mi dragón: Bardún lo había transformado en ¡un caballo! Bueno, o algo así...


Donald me miró y soltó algo que parecía una mezcla entre relincho y graznido (recuerden que mi dragón suele graznar como los patos). Obviamente estaba tan desconcertado como yo. Habría querido consolarlo de alguna manera, pero lo único que salía de mi garganta era un montón de cuicuís.

El castillo humanoide se inclinó y Senti saltó a la arena. Luego el gigante de roca se alejó caminando con su típico paso cuidadoso.

¡Cuicuicuí! —le dije yo a mi acompañante, quien trató de mantenerse serio. No le salió muy bien.

—Lo siento, pequeña viajera —me respondió—. Ese Bardún ciertamente tiene unos nervios delicados. Pero sí me vendió la pócima contra las quemaduras solares. Toma.

Puse los brazos en jarras, digo, las alas. ¿Para qué iba yo a querer ahora la pócima, teniendo plumas por todo el cuerpo? ¿Y cómo iba a sujetar el frasco si ya no tenía manos?

—Bueno... —continuó Senti, guardando la pócima en su bolsillo—. Eh... supongo que será mejor que sigamos adelante, ¿no? Debe de haber algún otro hechicero que consiga devolveros a ti y a tu dragón a vuestra forma original.

Solté un suspiro. Sí, era la mejor alternativa. Mientras tanto, Donald trató de volar, pero sus alas atrofiadas ya no podían levantarlo del suelo. Se dio por vencido tras un par de coscorrones contra la arena. Menos mal, porque yo no estaba en condiciones de decirle que su forma ya no era apropiada para actividad aérea alguna.

Senti montó su caballo, continuamos marchando y... bien, es todo por esta vez. Pronto podrán enterarse de lo que pasó en los días siguientes de mi desértica aventura :-D (Sí, voy a dejar la historia colgada por aquí. Es que soy muy mala, ñajajajaja.)

G. E.

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Hay gente que llega a creer cualquier chorrada, incluso aunque le pongan enfrente todas las pruebas de que no es cierta. Después están las c...

Hay gente que llega a creer cualquier chorrada, incluso aunque le pongan enfrente todas las pruebas de que no es cierta. Después están las cosas que nos gustaría creer, por convenientes, y cosas en las que es divertido creer porque hacen la existencia menos tediosa. En cualquier caso, les recomiendo hacer una búsqueda en Google para saber si tal o cual creencia es cierta o falsa, usando las palabras clave "hoax" (en inglés) o "mito". Digo, para evitar quedar como ignorantes ante los cerebritos :-P

Aquí va una lista de mis mitos favoritos, ya sea por lindos, feos o locos.

LAS CALORÍAS NEGATIVAS — Ay, sería estupendo que existiera algo así. ¿Alimentos que te hacen perder más calorías de las que ingieres, de modo que te ayudan a adelgazar? Me puse a investigar al respecto y lo siento, pero no existe tal cosa. Como máximo, hay algunos alimentos cuyo aporte calórico es muy, muy bajo, como los fideos shirataki (que son pura fibra), las fresas (¡sin crema doble!), los pepinos y la lechuga. Pero no tienen un aporte NEGATIVO de calorías. Sorry. (Masticar chicle sin azúcar no cuenta. Los movimientos mandibulares no queman suficientes calorías como para ayudarlo a uno a adelgazar.)

EL AGUA FRÍA OBLIGA AL CUERPO A QUEMAR CALORÍAS — Este mito se parece un poco al anterior, y tampoco es cierto. Bueno, en teoría es cierto, pero en la práctica uno tendría que ingerir tantos litros de agua fría que, en lugar de adelgazar, se moriría antes de hiperhidratación.

EL SEXO QUEMA MUCHAS CALORÍAS — Sí, quema calorías. Pero no tantas como la gente cree. Si quieren adelgazar, hagan dieta y no cancelen la membresía del gimnasio :-)

SUDAR ELIMINA TOXINAS — Pues no, lo siento :-( Sólo elimina agua y sales minerales. O sea, sudar sólo nos dejará deshidratados, pegajosos e hiponatrémicos. La buena noticia es que el hígado y los riñones, trabajando en equipo, cumplen muy bien la tarea de depurar nuestro organismo.

A LOS PERROS BUSCADORES DE DROGA LOS VUELVEN ADICTOS A ELLAS — ¡De ninguna manera! Éste es un mito espantoso que anda circulando por ahí, y yo trato de desmentirlo siempre que se da la ocasión. En serio, gente, NO HACE FALTA volver drogadicto a un perro para que busque drogas. Los perros son seres inteligentes y colaboradores con la capacidad de olfatear casi cualquier cosa que uno les enseñe, ya sean drogas, cadáveres, explosivos, criminales fugitivos, personas perdidas, otros animales e incluso trufas (aunque tengo entendido que, en materia de búsqueda de trufas, los campeones son los cerdos).

LOS CHINOS HACEN GATITOS BONSÁI METIÉNDOLOS EN FRASCOS — Me sorprende que alguien haya creído esto, porque es un disparate tan grande como la muralla china. A ver, gente, un poco de sentido común: ¿realmente creen que un gato podría sobrevivir más de unos pocos días metido en un frasco apretado? ¿Verdad que no? Los chinos hacen otras barbaridades con los animales, pero no ésta.

CARNE DE COSA Y POLLOS COSA — Sí, es malo comer comida hiperprocesada en los restaurantes McDonald's, pero la carne sigue saliendo de bovinos normales, no de lombrices ni de ningún otro bicho raro (comer lombrices no sería nada malo para la salud, por cierto; más bien lo contrario). Este bulo en particular lo escuché hace unos cuantos años; supuestamente la carne de las hamburguesas provenía de unas criaturas genéticamente modificadas y criadas en laboratorios, unas masas de carne sin cuernos ni pelaje, con las bocas conectadas a tubos de alimentación. El bulo de los pollos era para Kentucky Fried Chicken. Los "pollos cosa" eran similares a las vacas monstruosas, seres sin plumas y conectados a un tubo. Es una buena imagen para una película macabra de ciencia ficción, pero tampoco es cierta. Los criaderos intensivos de pollos son bastante horribles, sin embargo.

WALT DISNEY SE HIZO CONGELAR HASTA QUE ENCONTRARAN UNA CURA PARA SU ENFERMEDAD — Esto me lo hicieron creer a mí de chica, pero tengo entendido que sigue siendo una leyenda urbana popular. En fin, no es cierto. La criogenia está en pañales incluso en esta época, aunque hay una especie de sapo que es capaz de sobrevivir al invierno congelándose por completo. Si alguna vez encuentro uno, lo llamaré Walt :-)

HAY COCODRILOS EN LAS ALCANTARILLAS DE LOS EUA — Esto es una divertida leyenda urbana de los gringos. El cuento es que las personas adoptaban cocodrilos bebé para tenerlos de mascotas, pero se deshacían de ellos apenas se volvían demasiado grandes. En busca de agua, los bichos iban a parar a las alcantarillas. En fin, no hay cocodrilos en las alcantarillas de los EUA, pero en algunos Estados pueden llegar a meterse en las piscinas de la gente :-D La verdad, me gustaría tener una piscina con cocodrilo justo frente a mi casa. Podría espantar a los vendedores ambulantes, así como los fosos de los castillos medievales mantenían a raya a los invasores.

MEAR EN LA DUCHA ES ANTIHIGIÉNICO — No sé de dónde salió esta estupidez, la verdad. En todo caso, refleja una tremenda ignorancia en cuanto a la composición de la orina. ¿Saben qué es la orina? Agua + urea (un metabolito de la degradación de las proteínas) + otros metabolitos generalmente inocuos + electrolitos (por ejemplo, sodio y potasio). Nada de eso contamina el piso de la ducha ni daña la piel humana con un tiempo de exposición tan corto. De hecho, nuestra piel tiene bacterias de todo tipo, incluso algunas patógenas (no se preocupen, no atraviesan la piel sana), mientras que la orina de una persona sana NO contiene microorganismos. O sea, no es mala cosa orinar en la ducha, y de paso ahorramos un trozo de papel higiénico y una descarga de la cisterna del inodoro.

EL CHOCOLATE ENGORDA Y CAUSA ACNÉ — ¡Esto también es un mito! ¡ALELUYA! El chocolate NO causa problemas (bueno, salvo a los alérgicos, pobrecitos); más bien tiene antioxidantes y un montón de sustancias que lo hacen feliz a uno. ¡La culpa de este mito la tiene el azúcar! Coman chocolate amargo, gente; es satisfactorio, saludable y, en cantidades apropiadas, hasta puede ayudar a adelgazar. ¡Bendito sea el chocolate!

¿Algún mito que les haya llamado a ustedes la atención? Siéntanse libres de mencionarlo en un comentario. Mientras tanto, yo me iré a dar unas palmaditas en el lomo a todos esos cocodrilos de alcantarilla imaginarios.

Resulta que no existo. Snif, snif.

Ya, ya, pobrecito. Toma un pañuelo para tus lágrimas de cocodrilo.

G. E.

En el episodio anterior de mis aventuras por el desierto de mi propia novela, mi dragón y yo nos encontramos con Senti, un guerrero en busc...

En el episodio anterior de mis aventuras por el desierto de mi propia novela, mi dragón y yo nos encontramos con Senti, un guerrero en busca de aventuras. O más bien él tuvo un encontronazo con mi dragón, pero eso fue un simple malentendido (a cualquiera le pasa).

Como sea, Senti se sumó a nuestro recorrido turístico por Huru... y no tardamos en toparnos con los primeros inconvenientes potencialmente letales.

Todo empezó mientras caminábamos por las cálidas arenas del desierto de camino al oasis más próximo. Yo le estaba contando a Senti la historia completa de cómo adopté a mi dragón Donald, y él, a su vez, me estaba contando una leyenda de Huru sobre la primera y única rebelión de los genios de agua (tomé notas para añadirla al segundo volumen de Historias del desierto). Como siempre, era un día despejado y bastante caluroso. Decidimos tomar un descanso. Mi dragón hizo un agujero en la arena con la intención de dormir una siesta, y Senti comenzó a armar una tienda para cobijarnos del sol... cuando de repente vi a Donald parar las orejas. Supe así que algo se avecinaba, a pesar de que no se veía nada por ninguna parte. Entonces descubrí a la figura que se aproximaba corriendo hacia nosotros, apenas distinguible en el entorno. Era... ¡un cazador de cabezas! De inmediato eché mano de mi cimitarra y...

Antes de seguir, debo explicar algo. Hay varias razones por las que mi novela no es apta para menores de 15 años, y los cazadores de cabezas son una de ellas. Quisiera dar una explicación más amplia aquí mismo, pero como éste es un blog más o menos apto para todo público, bueno, tendrán que leer la novela para saberlo.

En fin, siguiendo con la narración, saqué mi cimitarra, que lanzó un brillo deslumbrante bajo el sol. Senti también se puso en guardia y mi dragón levantó la cabeza, pero les hice un gesto a ambos para que no se molestaran.

—No se preocupen, chicos. De este engendro me encargo yo.

El cazador de cabezas estaba más cerca de nosotros. Ahora rugía como un león, al tiempo que enseñaba sus temibles dientes.


Mientras tanto, yo esgrimí mi bien afilada cimitarra...


La verdad, había querido hacer algo así desde que inventé a los cazadores de cabezas para mi novela. Lo divertido de crear villanos perversos es que también puedes darte el lujo de ajusticiarlos, de modo que le permití acercarse más al cazador de cabezas, di un salto, hice silbar el aire con mi cimitarra y...


¡Ja! Creo que ésa no se la esperaba. La cabeza voló por encima de Senti y de Donald, salpicando bastante sangre, y aterrizó en la arena. En ningún momento se le borró la expresión de "¿qué demonios acaba de pasar?", la cual, curiosamente, se parecía mucho a la de mi guerrero acompañante.

—Uh, eso no estuvo nada mal —dijo Senti, todavía con los ojos como platos. Limpié la cimitarra antes de envainarla.

—Gracias. Como dije antes, me preparé bien antes de venir. —Lo cual, en términos literarios, significa inventarse que una no sólo va por ahí cargando una cimitarra, sino que además es capaz de utilizarla como una experta. Y no me miren con esa cara. Este blog es de ficción.

En fin, Senti quedó bastante impresionado, pero como no es mi intención avergonzarlo, para mi próxima aventura lo dejaré enfrentarse a lo que sea que decida que nos haya de caer encima :-D

Estas aventuras continuarán.

G. E.

Artículo relacionado: MIS HISTORIAS DEL DESIERTO (5).

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Voy a ser sincera: paso de la música de Lady Gaga. De hecho, paso de casi toda la música pop que se puede escuchar en estos momentos. SIN EM...

Voy a ser sincera: paso de la música de Lady Gaga. De hecho, paso de casi toda la música pop que se puede escuchar en estos momentos. SIN EMBARGO... ¡no se puede negar que Lady Gaga tiene estilo! Es por eso que, para esta entrada, decidí imitarla un poquitín y vestirme de formas raras, por más que en mi artículo anterior haya dejado bien clara mi posición con respecto a las apariencias.

Para empezar, y dado que me encantan el estilo gótico y los disfraces de Halloween, me inventé un look onda "novia de Frankenstein".

(Insertar música de Nox Arcana para darle
ambiente a mi nueva y fabulosa imagen.)

Decidí salir a la calle así vestida, y confirmé dos cosas: 1) en mi ciudad, el estilo gótico se mira con más recelo que una enfermedad desfigurante, como la lepra o la viruela; y 2) ¡qué difícil es caminar con plataformas! Después de unas cuantas torceduras de tobillo y algunas propuestas de matrimonio de tipos con actitud sospechosa, volví a casa y me puse hielo para bajar la hinchazón. (Guardé el vestido, sin embargo, para el próximo Halloween, aunque tal vez cambie las plataformas por mis típicas zapatillas Reebok de deporte... pintadas de violeta, para que hagan juego.)

A continuación, decidí crear un vestuario colorido y festivo, por si llego a viajar a Rio de Janeiro durante el carnaval :-D Y me puse esto:

Ventajas de este atuendo: era suavecito.
Desventajas: las plumas no paraban de hacerme cosquillas.

Lo sé, otra vez me puse zapatos inadecuados para caminar o bailar, pero bueno, recuerden que estaba imitando a Lady Gaga. (Uf. Es más fácil moverse con patines, se los aseguro. Incluso los de hielo.) Como sea, tuve que desplumar unos cuantos ñandúes para hacerme semejante atuendo. No quedaron muy felices, sin embargo, pero bueno, quizás dejen de guardarme rencor cuando haga más calor.

De nuevo, salí a la calle con este atuendo... y varias amas de casa me pidieron que las ayudara a quitar el polvo de los muebles. Creo que me confundieron con un plumero gigante :-P

Bue. Hasta ahora venía medio raro el experimento. Como último intento, recordé el vestido de carne que se hizo Lady Gaga para no recuerdo qué cosa. Como aquí el precio de la carne roja está por las nubes, me fui a la playa con una caña de pescar y conseguí algunos peces. O sea, me hice un vestido con pescados. Pescados FRESCOS, ¿eh?

Fue mala idea. Apenas salí a la calle, todos los gatos del barrio fueron tras de mí. Tuve que quitarme los pescados para poder escapar con vida. Y NO, no quedé desnuda. Llevaba pantaloncillos por debajo de mi extraña falda comestible :-)

¡¡AUXILIOOOOOOOO!!

Y con eso ya tuve suficiente de imitar a Lady Gaga. Volveré a mi típico look de cerebrito nerd. Causa menos complicaciones.

G. E.

Sé que soy una mujer rara y complicada, y la verdad es que no me molesta admitirlo. Lo bueno es que no me aburro de mí misma. Lo malo... es ...

Sé que soy una mujer rara y complicada, y la verdad es que no me molesta admitirlo. Lo bueno es que no me aburro de mí misma. Lo malo... es que suelo confundir a los demás. Considerando cómo salió mi última relación romántica (de la cual no voy a dar detalles), he decidido que, para futuras referencias, cualquier hombre que tenga la intención de ser mi novio hará bien en tener ciertas cosas en cuenta, para evitar confusiones, malentendidos y/o lesiones físicas de mayor o menor gravedad. Aquí voy...

1. SOY UNA CEREBRITO, SUPÉRALO

Es lo primero que debe saber cualquier hombre que se interese en mí. Soy muy inteligente. Súper inteligente. Y súper culta. Ventaja/desventaja: CASI SIEMPRE VOY A TENER LA RAZÓN. Quien no pueda con eso... que se busque una novia tonta :-) La otra desventaja de que yo sea una cerebrito, es que no tendré un novio que no sea más interesante que un libro.

2. DETESTO EL FÚTBOL

Bueno, no detesto el fútbol como deporte. Detesto que se le dé tanta importancia. O sea, no tolero que se celebre el fútbol como si fuera una victoria de los espartanos sobre los persas en una lucha por la libertad de toda Grecia, y la verdad es que tampoco tolero las charlas apasionadas sobre el fútbol. No me molestaría tener un novio que jugara al fútbol, sin embargo... siempre y cuando no me exigiera ver los partidos. En compensación, jamás le pediría que me acompañara a ver un ballet. Y la verdad es que no me molestaría ver una carrera de autos, motos o monster trucks.

3. LE DOY MUY POCA IMPORTANCIA A MI APARIENCIA

Eso no quiere decir que no me bañe ni me peine, desde luego. Lo que sí quiere decir es que paso de la moda, el maquillaje y los zapatos femeninos. Mis pies raramente llevan otra cosa que no sean zapatillas de deporte. Los patines (de ruedas o de hielo) son otra buena opción. Como máximo, unas botas. Tacones, ¡jamás! Ventaja: no volveré loco a ningún novio llevándolo de compras, ni obligándolo a saber mi talla para regalarme ropa, ni demorándome una hora en cada cita por ponerme maquillaje y planchar mi cabellera.

4. LE DOY MUCHA IMPORTANCIA A LA SALUD

Soy perfectamente capaz de enamorarme de un hombre gordito o flaquito. Eso sí: tarde o temprano lo obligaré a ponerse en forma. Ventaja: yo cuido mi dieta y hago ejercicio, así que no me convertiré en una novia gorda ni se me caerá el trasero a causa de la flacidez.

5. DETESTO EL ROMANTICISMO CURSI

¡Ésa es una tremenda ventaja! No pretenderé de ningún novio que me regale ositos de peluche ni tarjetas, tampoco lo obligaré a ver películas románticas ni le pediré que me lleve a ninguna parte en ese estúpido Día de San Valentín (a menos que la idea sea asesinar a Cupido con escopetas, rifles o granadas de mano). Encima, detesto el color rosa y las canciones románticas, y no miro telenovelas. Por último, no me enojo ante el olvido de ningún aniversario.

6. ¡ME GUSTAN LAS PELÍCULAS DE SUPERHÉROES Y DE HORROR!

Y no sólo me gustan las películas de superhéroes porque los actores sean guapos. Me gustan porque me gustan. Si explotan cosas, estupendo. Si Hulk aplasta, ¡mejor! En cuanto a las películas de horror, ni siquiera parpadeo en las escenas sangrientas.

7. NO ME GUSTA COCINAR

Cocino mi comida, eso sí, pero no me molesto demasiado. No hago nada que requiera más de 10 minutos de preparación (quitando la cocción, claro). O sea, más vale que cualquier pretendiente mío sea más o menos hábil en la cocina. En compensación, me gusta hacer los arreglos de la casa, incluyendo reparaciones eléctricas, de tuberías y de paredes. También me gusta serruchar. Sí me puedo encargar de algo en la cocina: el limoncello.

8. LA CUESTIÓN DE LOS REGALOS

Como dije arriba, paso de los ositos de peluche y las tarjetas. Acepto joyas, pero en realidad prefiero los libros. O incluso herramientas (pero que no sean de color rosa, por el amor del cielo; las vi en un catálogo y casi vomito). Tampoco tengo problemas con los videojuegos violentos; de hecho, me encantaría jugar en equipo con algún novio a algún videojuego que implique acribillar/destrozar monstruos/vehículos/edificios, o conducir un auto/moto/monster truck/F18.

9. LOS ANIMALES

Me encantan las mascotas, ya sean perros, gatos, orugas, arañas, serpientes, iguanas, caballos, cabras, cerdos, peces (incluyendo pirañas) o aves. (Siempre y cuando no sean unos pobres animalitos exóticos ilegales traídos de contrabando con gran sufrimiento.) Cualquier novio mío tendrá que apechugar con eso, como mínimo. Si comparte mi afición por los bichos, mejor.

10. SOY ALGO OBSESIVO-COMPULSIVA

Desventaja: a menudo parezco Sheldon Cooper, corrigiendo las inexactitudes de los demás. Ventaja: mantengo todo ordenado.

11. MI IMAGINACIÓN

No sólo soy una cerebrito, sino que soy una cerebrito muy, muy creativa. Si yo digo que tengo un dragón, o que mi dinosaurio estaba sacando fotos cuando yo desperté, o que estoy haciendo planes para convertirme en la emperatriz del universo, más vale que mi novio me siga la corriente... o le echaré encima a alguno de mis monstruos.

Espero haber esclarecido cualquier duda referente a mi extraña personalidad :-)


G. E.

(Por poner esas dos palabras clave en el título, seguro caerá un montón de gente en esta entrada buscando algo que no encontrarán aquí. A me...

(Por poner esas dos palabras clave en el título, seguro caerá un montón de gente en esta entrada buscando algo que no encontrarán aquí. A menos, claro, que esas personas estén hartas de las dichosas sombras del señor Grey y realmente quieran otro tipo de sombras, en cuyo caso esta entrada les resultará más interesante.)

Tendrán que disculparme por toda la propaganda que he puesto últimamente en este blog. Les juro que sólo trato de buscar otras maneras de entretenerlos, más allá de mis ambiciones literarias. (Y puestos en ello, un escritor no puede darse el lujo de ser demasiado ambicioso en los tiempos que corren. Eternos gajes de un oficio desprestigiado.)

En fin, la cosa es que he puesto otra novela más a la venta. "¿Y de qué va?", se preguntarán. Les paso la sinopsis:

En la vida real, algunas personas creen haber visto fantasmas. Otras aseguran haber visto unas sombras como humo negro de carácter maligno.

Javier, un muchacho de diecinueve años, acaba de mudarse con su madre a un apartamento tras la muerte de su padre. Ella tiene una extraña enfermedad mental y él no sabe cómo manejar la situación, mucho menos cuando empiezan a ocurrir cosas que no tienen una explicación natural.

Siglos atrás, otro muchacho llamado Joaquín es encerrado en una iglesia debido a una tragedia. Sus padres afirman que está poseído por demonios a los que ellos mismos han visto en acción. El Padre Víctor hará todo lo posible para salvarlo... pero quizás no sea suficiente.

Dos jóvenes separados por el tiempo. Dos jóvenes unidos por la tragedia y unas criaturas perversas y destructivas. Queda poco tiempo para evitar una catástrofe que afectará a muchas otras personas.

Ya ven. Nada de sadomasoquismo... a menos que leer novelas de horror sea una especie de masoquismo camuflado :-P Los escritores de horror, puestos en ello, necesitamos obligatoriamente una veta sádica. (¿Nos gusta hacer sufrir a los protagonistas de nuestras historias? ¡Por supuesto que sí!)

Aquí va la muestra gratis. Hagan clic en PREVIEW para comenzar a leer. Hagan clic en este enlace para comprarla en sus respectivas páginas de Amazon.



En este caso no puedo atribuirme mucho en la parte del diseño más allá de los retoques que le hice a la foto original. El fotógrafo se llama Petras Gagilas, y amablemente puso su foto en Flickr con una licencia que me permite usarla para fines comerciales. (Antes de usar una foto en la forma que sea, verifiquen que no esté protegida por copyright. Y si lo está, páguenle al fotógrafo para utilizarla, ya que los fotógrafos, al igual que los escritores, también necesitan pagar sus cuentas.) Además de la foto, mis amigos en Facebook también me ayudaron con la composición y demás. ¡Gracias a todos por eso! (Tengo unos amigos estupendos en Facebook, la verdad.)

Información adicional sobre la novela:

1) Antes de la crisis en España, me la había aceptado una editorial española para su publicación. Luego vino la crisis... y me la cancelaron porque, al vivir yo en Uruguay, no estaba disponible para hacer las presentaciones y firmas de libros necesarias para cubrir las ventas :-( (Así que ya saben: si quieren que se sigan publicando buenos libros, ¡compren alguno de vez en cuando, sobre todo libros electrónicos!)

2) La idea original no me pertenece. Resulta que mi prima Paula empezó a escribir la historia (hace más de 10 años, creo) y luego no supo cómo continuarla. Pero mi cerebro empezó a hacer planes como loco, así que le pedí que me regalara la idea, a lo cual ella accedió. Afortunadamente, mi prima quedó satisfecha con el resultado :-)

3) Como puse en la sinopsis, hay testimonios en la vida real sobre las "personas sombras" ("shadow people" en inglés). Incluso hay sitios web dedicados al tema, como éste: http://www.shadowpeople.org/. Los seres de mi novela están parcialmente inspirados en esos testimonios. Da un poco de miedo, ¿verdad?

Por último: no me hago responsable de cualquier reacción adversa a la lectura de mi novela, incluyendo miedo a las sombras o sueños tenebrosos. (¡BUAJAJAJAJA!)

G. E.

¡Novedades literarias! Acabo de poner a la venta una novela corta que escribí allá por el año 2009. Se titula El dragón de piedra , y hete a...

¡Novedades literarias! Acabo de poner a la venta una novela corta que escribí allá por el año 2009. Se titula El dragón de piedra, y hete aquí la sinopsis:

Siglos antes de que se creara un imperio, hubo dos montañas de inmenso poder. En una de ellas habitaban los dragones.

Feidos Lom, un joven pero talentoso escultor, aún recuerda la última vez que vio un dragón: él era un niño, y unos cazadores mataron a la bestia siguiendo las órdenes del bondadoso Emperador Klamyr. Varios años más tarde, el Emperador le encarga a Feidos que realice una escultura en un trozo de la Montaña Negra, el hogar de los extinguidos animales.

Pero no es una tarea común y corriente. La creación de la escultura es sólo la primera parte de un plan siniestro, y si Feidos quiere sobrevivir y salvar a su familia, tendrá que desentrañar una red de secretos que involucra a las dos montañas, extraños personajes y una magia peligrosa y ancestral.

Aquí les va la muestra. Hagan clic en PREVIEW para comenzar a leer.


Este enlace los llevará a la página de Amazon correspondiente a la región de cada uno. Espero que les guste la historia :-)

G. E.

Es una verdad universalmente reconocida que la adolescencia es, en general, un ASCO. El cuerpo empieza a cambiar sin permiso, aparecen el ma...

Es una verdad universalmente reconocida que la adolescencia es, en general, un ASCO. El cuerpo empieza a cambiar sin permiso, aparecen el maldito acné y la maldita menstruación (bueno, esto último sólo para las chicas), uno tiene que iniciar la aburridísima educación secundaria, y las relaciones personales, que eran bastante simples en la niñez, se complican de lo lindo.

Yo odié mi adolescencia. En serio, no la extraño para nada. Ningún aspecto de ella. En absoluto. Encima, tuve que aguantar bastante bullying (aunque hace un tiempo conseguí vengarme de los abusones en este blog).

¿Han visto esa película donde Bruce Willis es un adulto amargado y de pronto aparece en su vida un niño que resulta ser él mismo? Bueno, pues a mí me gustaría hacer algo parecido, pero que mi yo adulta (con más cabello que Bruce Willis, obviamente) apareciera junto a mi yo adolescente para darle una serie de instrucciones sobre cómo sobrellevar la maldita adolescencia. La cosa iría más o menos así:

[Mi yo adolescente va caminando por Montevideo y de pronto se cruza con mi yo adulta... acompañada por mi dragón. Mi yo adolescente se detiene en seco y nos mira con ojos como platos.]


YO ADULTA: Hola, Gissel. Soy tú en el futuro. He venido a asesorarte un poco para que tu adolescencia no sea tan espantosa como la mía.

YO ADOLESCENTE [todavía con cara de estupefacción]: ¿¿Qué qué qué??

YO ADULTA: Ven, vamos a tomar un helado a La Dolce Vita. Extraño esa heladería desde que cerró.

[Mi yo adolescente pone cara de horror.]

YO ADOLESCENTE: ¿Qué? ¿¿VA A CERRAR LA DOLCE VITA?? ¡¡Nooooooo!!

YO ADULTA: Ay, sí, lo siento. Pero no te preocupes, no voy a darte sólo malas noticias. La heladería va a cerrar para dejar sitio a un videoclub, pero más o menos por esa misma época empezarán a vender helado en el supermercado, y podrás guardarlo en el freezer.

YO ADOLESCENTE: Mi heladera no tiene freezer.

YO ADULTA: Tu futura heladera sí tendrá freezer. Te va a encantar. ¿Vamos ya a por ese helado? Yo invito.

YO ADOLESCENTE: Oh. ¡De acuerdo! [Estaba segura de que mi yo adolescente no se iba a negar a tomar un helado en La Dolce Vita. Era una de sus actividades favoritas.]

[Ya sentadas en la heladería, chupeteando nuestros respectivos helados, continuamos la charla de esta manera:]

YO ADOLESCENTE: Yyyyyyyy... ¿qué tan espantosa será mi adolescencia como para que hayas venido hasta aquí para asesorarme? Y por cierto, ¿cómo llegaste hasta aquí? ¿En un DeLorean? ¿Y de dónde rayos salió ese dragón?

YO ADULTA: El dragón se llama Donald. ¡Y es mío! O sea, nuestro. Llegué aquí por la magia de mi blog.

YO ADOLESCENTE: ¿Qué es un blog?

YO ADULTA: Un blog es una especie de diario personal que escribes en Internet para que lo lea gente de todo el mundo.

YO ADOLESCENTE: ¿Qué es Internet?

YO ADULTA: ¡Oh, es una de las cosas que te van a encantar del futuro! Claro que te va a encantar aún más cuando te pases a una conexión ADSL, porque las conexiones por módem discado serán molestísimas y caras. En fin, sé que ahora te molesta no tener suficientes libros de ficción ni enciclopedias, y que la gente a tu alrededor no sea lo bastante lista como para responder tus dudas de cerebrito. Todo eso se acabará en el futuro. Habrá computadoras conectadas entre sí, llenas hasta el tope de información de todo tipo. ¡Podrás despejar tus dudas científicas en segundos, bajarte en forma gratuita todos los clásicos de la literatura, y hasta conseguir las letras de cualquier canción extranjera que te guste! Oh, y también podrás comprar cosas desde otros países. Ya sabemos que a Uruguay no llega casi nada interesante.

YO ADOLESCENTE: ¿Así fue como conseguiste... conseguimos... al dragón? Oye, es cariñoso... pero está derritiendo mi helado con su aliento caliente.

[Donald no deja de ponerle ojitos tiernos a mi yo adolescente y se restriega contra ella como un gato. Más vale. Al fin y al cabo, mi yo adolescente es su futura madre adoptiva.]

YO ADULTA: Donaldito, deja que mi yo más joven chupetee su helado en paz. [Donald hace un gesto como de "OK, mamá" y se va a perseguir palomas. Vuelvo a dirigirme a mi yo adolescente.] No, al dragón no lo compré por Internet, pero tampoco voy a decirte cómo lo conseguirás. Digo, para no arruinar la sorpresa. Basta con decir que él y tú harán muchas cosas divertidas juntos.

YO ADOLESCENTE: Oh, está bien. ¿Alguna otra cosa buena que vaya a pasarme en el futuro?

YO ADULTA [contando con los dedos]: A ver, vas a viajar mucho [no le cuento lo de Disney World para no arruinar esa otra sorpresa], muchas cosas que te gustan ahora van a estar muy de moda, encontrarás música realmente fenomenal, conseguirás amigos cerebritos como tú y seguirás teniendo una salud estupenda. Te van a encantar las futuras películas animadas y de superhéroes, y también unas cuantas series de TV como Juego de tronos. ¡Juego de tronos es fenomenal, y podrás verla por cable! ¡¡Tendrás TV por cable!!

YO ADOLESCENTE: ¿En serio? ¡Genial! Oye, ¿me voy a quedar así de bajita?

YO ADULTA: Ay, sí, lo siento. No pasarás del metro cincuenta, pero bueno, ya ves que tampoco te pondrás gorda ni calva.

YO ADOLESCENTE: ¡Y veo que tampoco tendré acné! [Decido no contarle a mi yo adolescente que seguirá teniendo brotes de acné, pero al menos no en la cara. Total, ya se va a enterar.] Veo también que no tendré mucho busto.

YO ADULTA: Bueno, no, pero cierta amiga de pechos grandes que te hará entender que los pechos pequeños son mucho más cómodos.

YO ADOLESCENTE: Oh. De acuerdo. Me alegra ver, por lo menos, que acabé con el asunto de la ortodoncia. [Ahora decido no contarle a mi yo adolescente que tendrá que repetir la ortodoncia para corregir sus dientes inferiores, puesto que no quedaron bien a la primera.] Y... ¿qué hay de los novios?

YO ADULTA: Bueno... seguirás teniendo problemas con eso. Entre tu falta de interés por el sexo opuesto y la falta de interés de ellos por ligar con una mujer inteligente, digamos que tendrás que buscarte otras cosas que hacer. Al menos prometo que no te importará demasiado.

YO ADOLESCENTE [menos entusiasmada ahora]: ¿Y qué hay del futuro en general? ¿Se acabará la dictadura en Cuba? ¿Habrá patinetas voladoras? ¿La gente será menos estúpida gracias a esa cosa de Internet?

YO ADULTA: Bueno... eh... ¿qué te parece si cambiamos de tema? Después de todo, he venido aquí para enseñarte cómo sobrellevar las cosas malas de tu adolescencia, que también fue mi adolescencia. [¿Para qué le voy a contar a la pobre chica que lo de Cuba seguirá igual, que no habrá patinetas voladoras y que encima aparecerá el terrorismo islámico? (Por no hablar de que subirá al poder un partido político realmente funesto para el Uruguay.) Viajé al pasado para ayudarla, no para crearle malas expectativas.] Diablos, qué bueno está este helado. Los envasados no usan vainilla natural, son horribles.

YO ADOLESCENTE: Lo sé, por algo vengo siempre a este lugar. OK, ¿qué tengo que hacer para mejorar mi adolescencia?

YO ADULTA [enumerando de nuevo con los dedos]: Primero, tienes que aprender a ignorar a quienes se meten contigo. Y cuando digo "ignorar", me refiero a tratarlos como si no existieran. En mi época hay un dicho para quienes molestan en Internet: "no alimentes a los trolls". Quienes te molestan son unos tarados que sólo buscan hacerte enojar o sentir mal. No les des esa satisfacción. Sobre todo porque tus profesores en secundaria serán realmente estúpidos y no te ayudarán en absoluto.

YO ADOLESCENTE: Oye, eso no está bien.

YO ADULTA: Pues no, y conocerás a muchas otras personas a quienes tampoco ayudaron sus profesores. Es una falla del sistema educativo, lo seguirá siendo en el futuro y se hablará mucho del asunto. En fin, volviendo a lo nuestro, también tendrás que armarte de paciencia, porque vas a aburrirte MUUUUUUCHO en la secundaria. Tendrás razón en cuanto a que no te servirán de nada muchas de las cosas que van a enseñarte, como las ecuaciones y los ejercicios de física sobre cuerpos que se mueven de un lado a otro en ambientes sin rozamiento. Tampoco te servirá de mucho el francés. Enfócate en el inglés, y te diría que de paso estudies italiano y chino. Así, cuando te conviertas en mí, me costará menos trabajo continuar con esos aprendizajes.

YO ADOLESCENTE: ¿Y para qué me van a servir el italiano y el chino?

YO ADULTA: El italiano, para entender las canciones que te van a gustar, y el chino, pues porque en el futuro China se convertirá en una potencia. ¡Todos esos millones de personas podrían ser tus lectores!

YO ADOLESCENTE: ¿Lectores de qué?

YO ADULTA: Eso me lleva al siguiente punto: la escritura. Descubrirás que te gusta escribir historias, y serás razonablemente buena en esa actividad. ¡La gente pagará por leer tus libros! Bueno, no tanto como te gustaría, o sea, como me gustaría, pero en la literatura se progresa lentamente en general. Gajes del oficio y todo eso. Te aburrirás de tocar el piano porque no te parecerá lo bastante divertido. Tal vez deberías estudiar composición musical y conseguirte una gaita. Sé que te gusta la música de gaita, y las gaitas son más baratas que los pianos. Por no hablar de que ocupan mucho menos espacio. Pero bueno, si no lo haces tú, quizás lo haga yo en algún momento. Para esas cosas hay tiempo.

YO ADOLESCENTE: 'Tá bien, tendré todo eso en cuenta. ¿Qué más?

YO ADULTA: Bueno, la gimnasia en secundaria te parecerá un asco pero no podrás zafarte de ella hasta el quinto año, de modo que tendrás que aguantarla hasta que por fin acabe. En cuanto al acné, evita los azúcares y los carbohidratos refinados, consume verduras y haz ejercicio. Si te sirve de consuelo, en el futuro descubrirán que el chocolate NO causa acné, así que no te prives de eso. Pero tampoco te pases, claro. No queremos estar gordas, ¿verdad? Ah, y algo súper importante: casi todas tus amigas en la adolescencia, y unas pocas en la Facultad de Veterinaria, acabarán por fastidiarte. Mira, te escribiré ya mismo una lista para que tengas cuidado con ellas. No te digo que las borres por completo porque habrá buenos momentos, pero así te evitarás muchas desilusiones, ¿de acuerdo?

YO ADOLESCENTE: De acuerdo.

YO ADULTA: En cambio, te vas a llevar muy buen con tu prima Paula allá en España. Lo sé, ahora mismo es apenas una cría, pero en algún momento se pondrá interesante y decidirás escribirle. Ah, y en unos años encontrarás a un gatito perdido, de pelaje atigrado pardo y patitas blancas, maullando bajo un auto. No dudes en adoptarlo. Será un gran compañero.

YO ADOLESCENTE: ¿Y qué hay de mis padres?

YO ADULTA: Bueno, lamento decirte que, sin importar lo que hagas, tu padre nunca te dará mucha bola. Es una causa perdida, como Homero Simpson para la pobre Lisa. No te molestes. Más bien cuida a tu mamá, o sea, nuestra mamá.

YO ADOLESCENTE: ¿Voy a hacer algo espectacular en el futuro? Porque todo lo que me has dicho hasta ahora sobre mi vida no suena particularmente emocionante...

YO ADULTA [suspirando]: Bueno... a veces las cosas simplemente no se dan. Uno se hace fantasías sobre el futuro y luego el futuro sale de otra manera, y tienes que conformarte con lo que te toca. Pero mira, harás muchas cosas bien. Tu prudencia te evitará accidentes, o sea que ni patinando ni trepando árboles te romperás ningún hueso; tampoco quedarás embarazada, y tu política de no fumar ni usar drogas es excelente. Sigue con eso.

YO ADOLESCENTE: ¿Me trajiste algunos números de la lotería, por lo menos?

YO ADULTA: Oh. Mierda. ¡Sabía que me estaba olvidando de algo cuando salí de casa! Pero ¿sabes qué? Olvida la lotería. ¡Compra acciones de Google! [Me tomo unos segundos para considerar si he de decirle a mi yo adolescente que avise a los gringos sobre el 11 de septiembre, y a otros países sobre sus respectivos atentados, pero lo dejo así porque no creo que nadie vaya a darle bola; o peor: en caso de ponerse en plan Nostradamus, probablemente algún terrorista acabaría por pegarle un tiro, eliminando a mi yo del futuro y creando una paradoja que podría hacer estragos en el tejido del espacio-tiempo.]

YO ADOLESCENTE [escribiendo la palabra "Google" en una servilleta]: OK, lo tengo.

YO ADULTA [terminando de devorar el cucurucho de mi delicioso helado]: Eso es todo, pues. He de volver a mi época junto con Donaldito, a seguir escribiendo libros y todo eso. Que tengas una buena vida. [Abrazo a mi yo adolescente porque sé que no recibirá muchos abrazos en los años que vienen.]

YO ADOLESCENTE [devolviendo el abrazo]: Gracias. ¡Tú también!

YO ADULTA: Estoy en ello, estoy en ello... ¡Adiós!

Ahora que mi dragón y yo hemos regresado a esta época, díganme: si ustedes pudieran viajar al pasado, ¿qué cosas se dirían a sí mismos?

G. E.

PD: Maldición, ahora me muero de ganas por comer otro helado de La Dolce Vita. No he encontrado nada igual en el supermercado.

Muchos votantes estamos de acuerdo con que no resulta fácil decidirse por un candidato cada vez que llegan las elecciones. Vamos, que uno mi...

Muchos votantes estamos de acuerdo con que no resulta fácil decidirse por un candidato cada vez que llegan las elecciones. Vamos, que uno mira las diversas listas y no puede evitar largar expresiones como "qué asco, a éste no", "uf, a éste no le confiaría ni una piedra" o "cómo es que este otro no marchó preso por haber dilapidado/robado tantos millones el año pasado". Al final uno termina votando al que parece menos malo, pero ese candidato menos malo, a pesar de los discursos relativamente potables, luego resulta ser corrupto, imbécil o como mínimo inepto/ineficiente.

Cada tanto charlo sobre el tema con mis amigos en Facebook, y entonces todos decimos algo así como "qué pena que no podamos votar por Aragorn o Tyrion Lannister para presidentes". Una opción para Oriente Medio sería Loki, el hermano de Thor (no le llevaría más de una semana poner en orden toda la región, estoy segura). Y en mi propio país pondría a Lord Vetinari, dado que Montevideo ya se parece bastante a Ankh-Morpork.

Pero bueno, estoy divagando un poco. La cuestión es: ¿qué nos gustaría hacer con los políticos tarúpidos o corruptos? Me puse a pensar en el asunto y se me ocurrieron unas cuantas opciones.

OFRENDAS PARA DIOSES VOLCÁNICOS — Siempre he cuestionado la necesidad de sacrificar vírgenes, sea al dios que sea. Sobre todo a los dioses monstruosos. O sea, si el dios monstruoso en cuestión se va a comer la ofrenda, ¿qué más le da si dicha ofrenda ha tenido sexo o no? Y a un volcán, pues mucho menos. Un político corrupto o tarúpido me parece una mejor opción, sobre todo porque en general están gorditos y la grasa frita huele delicioso. Seguramente eso complacería mucho más al dios volcánico que una aburrida virgen.

ALIMENTO PARA ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN — Los linces ibéricos, por ejemplo. Tengo entendido que les tiran conejos, los cuales son plaga en varios países. Propongo que alimentemos a los linces con políticos tarúpidos/corruptos y nos comamos nosotros a los conejos (bueno, salvo los vegetarianos, quienes preferirán adoptarlos como mascotas).

SOYLENT GREEN — Para humanos o mascotas. Se parece un poco a la opción anterior pero con referencia cinematográfica :-D

MUÑECOS DE PRÁCTICA PARA EL TIRO AL BLANCO — Katniss Everdeen y ciertos superhéroes han vuelto a poner de moda el tiro con arco. Diría que un político tarúpido o corrupto sería un buen incentivo para mejorar la puntería durante las lecciones.

MONIGOTES PARA EL ENTRENAMIENTO DE PERROS DE ATAQUE — Dado que los políticos tarúpidos/corruptos han empeorado la cuestión de la inseguridad con sus malas decisiones, obligándonos a defendernos por cuenta propia, en mi opinión sería estupendo poder usarlos para entrenar a los perros de ataque destinados a protegernos. Díganme si de esta manera no liquidaríamos varios problemas al mismo tiempo.

PALEAR ESTIÉRCOL DE CABALLO EN LOS CRIADEROS — Yo misma tuve que hacer esto alguna vez... y no es muy agradable que digamos. O sea, obligaría a los políticos tarúpidos/corruptos a cumplir dicha tarea, y mientras tanto los ciudadanos honrados nos iríamos a cabalgar felizmente por ahí.

LIMPIAR FOSAS SÉPTICAS — Hablo de limpiarlas CON PALAS. Nada de usar esas cómodas máquinas que chupan la caca con un tubo hacia un tanque. Y luego de quitar toda la caca con palas, los obligaría a restregar la fosa con cepillos hasta dejarla impecable (mientras no tocara llenarla de caca otra vez). Sí, esta opción se parece a la anterior, pero es que ésa no me pareció suficiente en términos de excremento.

BALAS DE CAÑÓN EN ALGÚN CIRCO — Sin casco. Y apuntaríamos el cañón hacia un muro muy, muy sólido. Después de eso quedaría una bonita salpicadura en el muro, y entonces podría venir el artista Hua Tunan a pintarle un dragón encima. (Si no conocen al artista Hua Tunan, búsquenlo ya mismito. Es fenomenal.)

CONGELARLOS EN ESCULTURAS MACABRAS — En el hemisferio norte, podríamos congelar a esos políticos en Halloween y dejarlos así durante todo el invierno, como una especie de museo frío al estilo de Madame Tussauds :-D No sería bonito... pero sí muy, muy satisfactorio.

HOSPEDADORES PARA PARÁSITOS ALIENÍGENAS BENEVOLENTES — Vale, los alienígenas parásitos con capacidades de control mental casi siempre son malvados en las películas, pero nunca se sabe, podría haber parásitos inteligentes y buenos que necesitaran cuerpos humanos para sobrevivir. Sería lindo juntar a todos los políticos corruptos/tarúpidos en un corral y decir a los extraterrestres que elijan el que más les guste.

CARNADA PARA TIBURONES MUTANTES ESCAPADOS DE ALGÚN LABORATORIO MARINO — Hay varias películas sobre ese tema, también, incluyendo las del megatiburón y el tiburón pulpo que dan en el canal Space (sí, tiburón pulpo, no es broma). Esos bichos no pueden andar sueltos por ahí, y como en general les gusta la carne humana, bien podríamos usar a los políticos indeseables para capturarlos. Nos divertiríamos un montón, de paso.

CONEJILLOS DE INDIAS PARA LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA — Hacer experimentos en animales, incluyendo las ratas, es cruel. Definitivamente hay que sustituir a esas pobres criaturitas por políticos corruptos o tarúpidos, y de paso obtendríamos resultados más fiables, dado que, nos guste o no, los políticos son de nuestra misma especie, al menos en términos biológicos.

VÍCTIMAS DE ABDUCCIONES EXTRATERRESTRES — Queridos extraterrestres: Si en verdad han estado viniendo a la Tierra a llevarse gente para estudiarla, ¡les regalamos a todos los políticos tarúpidos/corruptos que quieran! Siéntanse libres de meterles sondas por el trasero y todo eso :-)

SEÑUELOS EN CARRERAS DE FORORRACOS — ¿Han visto alguna vez una carrera de galgos? No me gustan los deportes con animales, pero sé que se usa un conejo falso como señuelo para que los perros vayan tras él. En fin, podríamos hacer lo mismo con los políticos inservibles, en espectaculares carreras de fororracos. Y podríamos dejar que los fororracos se comieran al señuelo al final de la carrera. Ah, ¿no saben lo que es un fororraco? Miren aquí (que no se diga que este blog no ofrece cultura además de disparates).

En cuanto a mí, me iré ya mismito a pillar a algún político tarúpido/corrupto de mi propio país y lo usaré como juguete para algún calamar gigante.


(Lo sé, los calamares gigantes tienen diez brazos, no seis, pero me cansé de dibujar tentáculos.)

Si tienen alguna otra sugerencia sobre qué hacer con los políticos tarúpidos o corruptos, siéntanse libres de mencionarla en los comentarios :-)

G. E.

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Las personas que no leen ficción me parecen algo así como alienígenas, pero no pienso hablar de ellas en esta entrada. Esto va para aquellos...

Las personas que no leen ficción me parecen algo así como alienígenas, pero no pienso hablar de ellas en esta entrada. Esto va para aquellos a quienes sí les gusta leer pero se quejan de que les falta TIEMPO.

Sí, hoy en día resulta difícil encontrar varias horas de corrido para sumergirse en un libro (también está difícil encontrar buenos libros en los cuales sumergirse, pero tampoco hablaré de eso ahora). Sin embargo, quien tiene ganas encuentra los medios, de modo que aquí va mi lista de sugerencias de momentos y lugares para leer un buen libro.

EL BAÑO - Es un clásico. Total, nadie lo va a molestar a uno ahí dentro (a menos que uno comparta la casa con media docena de personas, pero eso es raro en la actualidad; bueno, salvo que uno sea pobre o un inmigrante ilegal, pero esa gente tiene preocupaciones más acuciantes que la falta de tiempo para leer novelas). En lugar de llevarse el periódico, uno se puede llevar un libro, sobre todo en esos días de tránsito intestinal lento :-D También es apropiado leer mientras uno se cepilla los dientes, y de paso aseguraremos el tiempo mínimo de higiene dental.

LAS COMIDAS - Esto es especialmente válido para las personas que viven solas. En lugar de encender la tele, uno puede leer a gusto. Incluso es posible hacerlo aunque el alimento requiera el uso de ambas manos; basta con leer en un dispositivo electrónico, dado que no se cerrará solo como un libro de papel.

CENAS FAMILIARES MUY ABURRIDAS - Bueno, sólo recomiendo esto a los valientes con fama de antisociales dentro de su propia familia, porque leer durante una cena familiar se considera de muy mala educación (es que lo es, pero vamos, tampoco habría que obligar a las personas hurañas a involucrarnos en situaciones sociales cuando no estamos de humor para ello). En caso de críticas, siempre se puede responder algo así como: "Dejaré de leer cuando la conversación se vuelva más interesante que este libro" (a menos que haya algún pariente susceptible de enfadarse y rebanarle a uno la cabeza con un cuchillo de cortar carne, o incluso con un plato de borde muy afilado como ese aro cortatodo de Xena).

LOS AVIONES - Otro sitio clásico, sobre todo porque dichos vehículos están entre los lugares más aburridos del universo (cuando se ponen emocionantes suele ser MALA cosa, ya sea por secuestros o turbulencias). Encima, da una excusa para no charlar con los compañeros de asiento aburridos o plomazos. En serio, es horrible pasar más de tres horas junto a una persona molesta. (Me pasó una vez, en un vuelo de DOCE horas. Madre mía, qué suplicio, pero por suerte había comprado un libro de Neil Gaiman en el aeropuerto. ¡Gracias, Neil, me salvaste!)

LOS AUTOBUSES - Esto no necesita explicación, mucha gente ya lee en los autobuses :-) OK, salvo los que van con la nariz pegada al móvil, mirando Facebook o YouTube.

CUALQUIER FILA LARGA - Válido para quienes tengan smartphones con un tamaño de pantalla decente. Estos dispositivos permiten la lectura en las filas de supermercados, trámites públicos, parques de atracciones y compra de entradas para conciertos, estrenos cinematográficos o eventos deportivos. (¡Pst! Si se bajan la aplicación Kindle para móvil, pueden leer mis libros. ¡Gracias!)

DIEZ MINUTOS ANTES DE ECHARSE A DORMIR - Aquí hablo de libros en papel o dispositivos con tinta electrónica, dado que las pantallas luminosas pueden causar insomnio. En fin, si el libro en cuestión no es adictivo, uno puede leer un ratito antes de apagar la luz. Ayuda a conciliar el sueño y sirve como purga de las preocupaciones diarias (no hay que llevarse los problemas a la cama).

MOMENTOS ABURRIDOS DE ESPERA EN EL TRABAJO - O sea, mientras no haya clientes ni acción de ninguna clase. Válido para funcionarios y empleados de todo tipo, guardias de seguridad, acompañantes de enfermos y así por el estilo.

ANTES DE CUALQUIER OCASIÓN QUE PRODUZCA TENSIÓN NERVIOSA - Leer alivia la ansiedad y tiene un efecto asombroso sobre el sistema cardiovascular. Obviamente esto no sirve como paso previo a las competencias deportivas, porque ahí corresponde calentar los músculos, no el cerebro :-P

CORTES COMERCIALES MUY LARGOS EN LA TELE - Se supone que es mejor leer que ver la tele, pero como hoy en día hay series muy buenas, se pueden combinar ambas actividades :-D

LA PLAYA - A mí me aburre ir a la playa, pero leer es una buena forma de pasar el tiempo mientras uno se broncea. Y de paso, uno vuelve de las vacaciones MÁS culto que antes de tomárselas.

LA PELUQUERÍA - Olviden esas revistas tontas que ofrecen en las peluquerías. Llévense un buen libro, gente, y así podrán embellecer sus cabezas tanto por dentro como por fuera mientras les secan el pelo.

LOS VIAJES ESPACIALES - No me miren así, es posible que entre mis lectores haya algún astronauta :-D


Ya ven, les he ofrecido un montón de posibilidades de lectura para personas ocupadas :-) ¡Y sin recurrir a disparates fantasiosos! (por ejemplo, los momentos de espera mientras uno está cazando orcos).

Me voy a leer un ratito mientras espero a que se horneen mis panecillos de queso :-P

G. E.

¡Más aventuras por el desierto de mi novela! En el episodio anterior era de noche, Donald y yo estábamos cenando, ¡y de repente apareció un...

¡Más aventuras por el desierto de mi novela! En el episodio anterior era de noche, Donald y yo estábamos cenando, ¡y de repente apareció un jinete cabalgando hacia nosotros con una espada en alto! ¡Y encima iba gritando terribles amenazas!

No me molesté en desenvainar mi cimitarra. Le hice un gesto a Donald y él se plantó frente al jinete, lo derribó y lo sujetó cabeza abajo por una pierna. (El caballo escapó corriendo, muerto de miedo. Pobrecito.)


Aquí el jinete quedó totalmente desconcertado. Quizás no esperaba que mi dragón fuera tan hábil en el combate cuerpo a cuerpo. Como sea, le hice señas de que se calmara y le pregunté:

—Eh... disculpe, pero ¿cuál es su problema, señor?

El jinete se tranquilizó un poco. Luego respondió con una voz poco firme:

—Yo... vi una frágil doncella en peligro y vine a rescatarla.

Miré hacia todas partes buscando a la frágil doncella, pero no la vi por ninguna parte. Luego me di cuenta de que se refería A MÍ. Bue. Tal vez la confusión se debió a que el despistado jinete nunca me ha visto serruchando ramas en mi jardín o martillando clavos.

—Muchas gracias —respondí—, pero la verdad es que no estaba en peligro.

—¿No? ¿Y qué hay de esa bestia espantosa y temible?

Esta vez mi dragón se dio vuelta buscando a la bestia espantosa y temible. Cuando se dio cuenta de que el jinete se refería A ÉL, frunció el ceño y gruñó por lo bajo. No sé si estaba ofendido o pretendía ajustarse al estereotipo.

—Esa "bestia espantosa y temible" es mi dragón —aclaré—. Mi hijo adoptivo. Se llama Donald, y es totalmente inofensivo a menos que alguien lo ataque o tire basura al piso.

—Ah. Oh. Pues... perdonadme entonces, diminuta y pálida doncella. —Lo de "diminuta y pálida" no se lo discutí. Es verdad—. Eh... ¿podríais decirle a vuestro dragón, entonces, que me baje al suelo? Se me está acumulando la sangre en la cabeza...

—Claro. No hay problema. Donaldito, baja al señor. Y ve a buscar a su caballo antes de que se pierda por ahí.

Donald hizo lo que yo le pedí. El jinete se sacudió la arena, hizo una cortés reverencia y dijo:

—Aclarado el malentendido, debo presentarme: me llamo Senti y soy un guerrero de Huru en busca de aventuras.

—Encantada. Mi nombre es Gissel y vengo en plan de turista extranjera. Podemos tutearnos, ¿eh?

—Excelente. ¿Una visitante extranjera? Con gusto te enseñaré todo acerca de las luces guía, los genios de agua y los sitios más interesantes de Huru.

—Oh, lo de las luces y los genios ya lo sé, gracias. —No tuve corazón para decirle al confundido guerrero que yo inventé todas esas cosas—. Pero sí planeaba visitar Immadil —el reino más importante de Huru, donde vive el rey Agalur— y quizás el reino de Mazina, si consigo encontrarlo. Incluso yo sé que la reina lo ha ocultado por medio de la magia para que nadie lo encuentre.

Mientras tanto, Donald regresó con el caballo, sosteniéndolo como a un gato asustado. El pobre seguía relinchando de vez en cuando, pero poco a poco se tranquilizó.

—Pues veo que estás bien informada, joven extranjera. Puedo acompañarte a donde quieras y protegerte de... —Senti miró de nuevo a Donald— no sé, ¿otros peligros que tu extraño hijo adoptivo no sepa cómo enfrentar? ¿Hechiceros malvados, por ejemplo?

Bueno. La verdad es que este guerrero, despistado o no, empezaba a caerme bien, y además parecía muy servicial. Y una vez que su rostro recuperó el color normal, hasta lo encontré bastante guapo. Por si fuera poco, tenía razón: no sólo hay monstruos con dientes en el desierto, sino magia peligrosa y hechiceros locos que convierten a las personas en dromedarios (hay bastante de eso en mi novela).

—Me parece bien, noble aventurero —respondí—. Podríamos hacer juntos el recorrido por Huru; si nos ataca un mago chiflado, tú nos defenderás, y si nos ataca algo enorme y con dientes y garras, le dejaremos la pelea a mi dragón.

—De acuerdo. Buen plan.

Nos estrechamos las manos, entonces, y descansamos el resto de la noche junto a la fogata para recuperar fuerzas. Al llegar la mañana... ¡nos preparamos para la aventura!

Estén pendientes de la continuación :-)

G. E.

PD: ¿Qué dicen, lectoras? ¿Creen que sea hora de empezar a ponerle algo de romance a esta aventura? :-D

Artículo relacionado: MIS HISTORIAS DEL DESIERTO (4).

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Como siempre estoy hablando del limoncello, voy a poner aquí la receta por si alguien quiere aprender a hacer esta deliciosa bebida :-) An...

Como siempre estoy hablando del limoncello, voy a poner aquí la receta por si alguien quiere aprender a hacer esta deliciosa bebida :-)

Antes que nada, asegúrense de haber cumplido 18 años. ¡No voy a fomentar el consumo de alcohol en menores de edad! ¿Listo? ¿Ya tienen la edad necesaria? ¡Estupendo! Entonces ya puedo pasarles la lista de ingredientes y los pasos para la elaboración del limoncello. Mientras tanto, terminaré de vaciar la botella con el limoncello de la tanda anterior. [Gissel bebe una copita de limoncello.] ¡Salud!

CÓMO HACER LIMONCELLO

1. Consigue limones, muchos limones

Por razones obvias, no se puede hacer licor de limón sin limones :-P En mi jardín tengo dos árboles, y aquí les va una foto de mi última cosecha:


Lindos, ¿no? Y son limones orgánicos, además. Eso NO significa que no sean de plástico, sino que no han sido rociados con pesticidas. O sea, se pueden consumir sin peligro de intoxicación. [Gissel bebe otra copita de limoncello. Mmm, qué rico.] Por cierto, no hay problema con usar limones mutantes... creo. Es decir, dudo de que los limones mutantes causen mutaciones en las personas. Por las dudas, no me hago responsable, ¿eh? Eso incluye la aparición de extremidades adicionales o superpoderes con potencial de destrucción masiva. Que luego vienen los grringos y nos bombarrrdean...

[Otra copita de limoncello. ¡Salud! ¡Hip!] El siguiente paso es lavar bien esosss limones pa' quitarles toda la mugre. Queremos limoncello bien limpito, por máss q' tenga alcohol. (Alcohol mata microbios pero no la mugre. ¡Hip! Y no querrrremos partículas d' mugre flotanddo en limonsshelo. Da asquito.)

¿Ya están bien lavvvadoss esos limonesss? ¡Súpperr! [Más limonshelllo pa' mí. ¡Salú!]

2. Consigue cuchilllo bien 'filado

Cuchillo no es p'matar al vecinno molessto de a'lado q'pone música todda la noshee, ¿eh? Es p'cortar cássscara limmmones. ¡Hipp! Hay q'cortar sólo parte amarisssshha cáscara, no la blanca prrque es amarga. Hacennn falta 6 limonnnes medianos, o 12 pequeñossss, o 5 ggggrandess, o... bue, s'entiende el eqquivalente. ¡Hip! [Gissel bebe otra copita de limonssshelllo mientrasss corta l'mones con cushillo 'filado. Ojo los dedosssss!!]

3. No s'hace licorrr sin alcólllll

P'hacer licorr hace fllta alcól q's'puede comprraar en frmacia. Tiene q'ser alcól rectificado como'l de l'foto. ¡Hip!


Uyss, que la f'to salió brrrosa. ¿O yo veo brrrossso? Da igual. ¡Hips! Nót'se q'lleva cartelito de potable, q'quiere decir BEBIBLE. [Como el limonshelllo. ¡Otra copita! ¡Hiiiiippppsss!] De l'contrario se 'rriesga uno a intosssssicasión y murrrrte en hosptal. ¡Hippp! P'al limonshello necestammos MEDIO LITTTRRRO. ¡¡¡¡Másss no, q'no es güisky!!!!! [Gissseeel saca alcól btella y 'provesha p'desinfetar corrtes en dedosss. Bebeee otra cpita limonssshello. ¡Hiiiip!]

4. Pnneerr cáscarass en alcól

S'buscaa recipinnte y s'ponenn cssscaras d'losss 6 limnes en el mdio litrrro de alcohoool. Hay q'djar así 20 días. Recipiennte debbbe 'star bien cerrrrado prque alcól s'vapora!!


Ufff, todvía veo borrrroso. Como pueddeeenn verrr, alcól s'pone amarissho. Jijiji,p arece pipí d'gato. ¡Hip! [Gissll toma más limoncelllo.]

5. Hacerr almíbarrr cn'zúcar y colarrr alchól.

A los 20díass s'preparrra almíbarr con 1 kkilo 'zúcar y 1 litttro aggua. ¡Hip! Se pnee a fueggo lnnto, removiennn do suvemente hastta q'mpiecen a 'parecer burrbujuitas d'hervor (massomeno a lo 20 minnutoss). Entnces s'deja'nfriar. ¡Hiiiip! [Q'rico'stá limonshello. ¡Salú 'tra vez]

Lueggggo s'cuela alcól c'cáscarasss, usanddo embudo y papel fiiilttro. S'pueden usssrrr 2 capppasss telaa algodón cmo filtrro, no problemmm. S'mezcla alcól cn almíbar y s'agita. Quedda líqido amarillllo cremmoso. ¡Linnnndo! ¡Hip! [Gsssell terrmina vaciar btella limonshello.] Rindde 2 ltroooos.

6. Refriggerarr y dejarrr reposarrrrrr.

Psss, cuántass errrrrressss. S'embotellla limonshello y s'dejjja repossar 15 díasss. ¡Y ya s'puede beberrrr! (siemmmpre fresqito).

¡¡Salúuuú!!


GggG. Eee.

PD: En rrralidddad no m'enborrachao. pero 'sto'sun blogg y brrracherra fiticia no rrrvienta el hígado. ¡¡JAJAJAJAJAAAJAJAJA!! ¡Salúuu!

PPD: No haaay q'manejarrr bebinndo limonshelllllo.

PPPD: No hayy q'dar limonshello a drgón escupefueggo. es inflmabble (e'limonshello, no'l drgón). Aunqe s'puedee tnerr estinguidorr a mano. ¡Hip!

PPPPD: c'jugo limoness s'puede hacerr limonaddda. Jugo purrro s'puuedde embotelllar y conggelar durnte messes.

¡Continúan mis aventuras por el desierto de mi novela! Si no han leído el episodio anterior, está aquí . ¿Listo? ¡Bien, entonces ya puedo co...

¡Continúan mis aventuras por el desierto de mi novela! Si no han leído el episodio anterior, está aquí. ¿Listo? ¡Bien, entonces ya puedo contarles lo que sucedió después de que perdí a Donald de vista!

Fue muy desconcertante encontrarme sola en medio de la arena, porque en Huru no hay demasiados puntos de referencia. Sus habitantes se orientan por el sol, las estrellas... y las luces guía. "¿Qué son las luces guía?", se preguntarán. Bueno, en cierto modo son como los genios de agua: criaturas del desierto que sirven a los humanos y que también se convocan escribiendo símbolos en la arena (ya ven, escribir en la arena de Huru no es muy diferente a hacer una llamada telefónica). Una vez que uno llama a una luz guía, basta con dibujar el sitio a donde uno quiere ir o tocar a la luz guía pensando en dicho lugar, y la luz guía... pues te guiará. Duh! :-P

Por desgracia, ¡no podía utilizar una luz guía para encontrar a mi dragón! Las luces guía tienen una limitación, y es que sólo pueden llevarte a lugares fijos; no sirven para encontrar personas ni dragones perdidos. ¡Grunf! (Si hubiera sabido que perdería a mi dragón en mi propio desierto imaginario, habría modificado esa regla.)

Tuve que recurrir, entonces, a medios más tradicionales para buscar a Donald: seguir sus huellas, esperando que mi dragón no se hubiera echado a volar en algún momento del recorrido. Más valía ahora que no apareciera un genio de aire y las borrara de un soplido, porque de lo contrario...

¿Qué? ¿Quieren que les explique qué es un genio de aire? No problem! Los genios de aire también son criaturas mágicas del desierto... excepto que, salvo uno de ellos (a ése lo conocerán quienes lean la novela), en realidad no sirven para nada. Y lo que es peor: los genios de aire pueden llegar a ser muy tontos y malhumorados, de modo que provocan tormentas de arena cada dos por tres, casi siempre en los momentos más inoportunos :-D (Me pareció una manera interesante de fastidiar a mis personajes en la novela; es que una es un poco sádica a la hora de escribir.)

En fin, seguí las huellas de Donald tratando de no caer en la trampa de un tiburón de arena. (Un tiburón de arena es... bueno, algo así como un tiburón que vive en la arena. Simple. Eso sí: hay que tener cuidado de no caer en sus fauces llenas de dientes.) Así, caminando y llamando a mi dragón a los gritos, llegué a unos montículos en la arena que parecían gigantescos nidos de termitas. Claro que no eran nidos de termitas, sino el hogar de una tribu de hombres-serpiente. Uno de ellos salió a recibirme.


Lindo, ¿eh? (Bueno, es lindo para aquellos a quienes nos gustan las serpientes.) Que no los engañe la espada: los hombres-serpiente son criaturas pacíficas y se alimentan de pequeños animales del desierto. Se puede contar con ellos, sin embargo, como guerreros en defensa de alguna causa noble (algo de eso hay en mi novela). Como los hombres-serpiente no hablan por no tener órganos vocales, me comuniqué con ese individuo por medio de señas y dibujé a mi dragón en la arena para averiguar si lo había visto por ahí. ¡Y el hombre-serpiente hizo un gesto afirmativo! Nos desplazamos algunas dunas más allá y, efectivamente, ahí estaba Donald jugando con más miembros de la tribu, machos y hembras. El interés era mutuo, al parecer, quizás por algún parentesco lejano.

Después de reprender a Donald por dejarme plantada, la tribu serpiente nos invitó a cenar. Sabiendo lo que se venía, traté de inventar alguna excusa, pero nada se me ocurrió. El problema es que... bueno, los hombres-serpiente son un poco como los japoneses: les gusta la comida cruda... y viva. De pronto me vi con un asustado ratón en la mano.


No soy vegetariana, pero la verdad es que no me va lo de comer roedores crudos, de modo que hice lo que haría cualquier niño que tuviera en su plato algún alimento repulsivo: sin que los hombres-serpiente se dieran cuenta, le pasé ése y los demás ratones a mi perro dragón. A Donald le vino bien, ya que su dieta consiste principalmente en aves capturadas alrededor del aeropuerto (él aún tiene ese empleo).

Una vez terminada la cena, nos despedimos de la tribu serpiente y seguimos el recorrido turístico por Huru. Pronto se hizo de noche, de modo que llamé a un genio de agua para que trajera leña y algunas frutas (¡los genios de agua también hacen eso!). Donald encendió la leña para la fogata, yo me comí las frutas y... ¡de pronto vimos a un jinete que se abalanzaba hacia nosotros blandiendo una espada!

Una vez más, esto ¡continuará! :-D

G. E.

Artículo relacionado: MIS HISTORIAS DEL DESIERTO (3).

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Hoy me toca hablar sobre alguien muy especial en mi vida. Obviamente, por el título, no es mi dragón :-P Lo gracioso es que todavía no he co...

Hoy me toca hablar sobre alguien muy especial en mi vida. Obviamente, por el título, no es mi dragón :-P Lo gracioso es que todavía no he conocido a esta persona en persona, valga la redundancia, pero llevamos una amistad sólida que data desde... 1997. ¡Ostras, ya van quince años! Cómo vuela el tiempo...

Cuando mi prima nació en España, yo recién había cumplido seis años. No había mucha posibilidad de que fuéramos amigas por ese entonces; además, mi media hermana tuvo la ocurrencia de hacerme tía a esa edad también (¡desconsiderada!), y mi sobrino vivía un poquito más cerca de mi casa. No era interesante, en realidad. Al menos no después de los primeros cinco minutos. (¡Cómo berreaba el crío, por Dios! Parecía sirena de bomberos.)

Cuando yo tenía doce años, mi prima tenía seis. O sea, todavía era un poco pronto para encontrarla interesante (lo sé, sueno como el doctor House, pero es que la gente en general me aburre). En algún momento, sin embargo, gracias a esa cosa obsoleta hoy en día que era el correo postal, se me ocurrió que quizás valiera la pena entablar una amistad con mi prima Paula, aunque fuera por carta. Es que ella mandaba bonitas postales y parecía ser una chica inteligente y cariñosa, lo cual, lamentablemente, no es algo que pueda decir de todos mis demás primos y primas (antes de que lo pregunten, tengo toda una manada de primos y primas, más de diez).

Aprovechando mi primera computadora, que me permitía imprimir las cartas con una letra indudablemente más legible que la mía, le mandé el primer mensaje a mi prima. Y así hemos seguido hasta el día de hoy... en el que por fin existe el bendito correo electrónico y ya no tenemos que esperar siglos para comunicarnos :-D

Ahora me preguntarán qué es lo que tiene de especial mi prima para que me caiga tan bien, si soy tan quisquillosa como el doctor House. Voy a dar mis 10 razones favoritas.

MIS 10 RAZONES FAVORITAS PARA QUERER A MI PRIMA

1. Es una de las pocas personas auténticamente buenas que conozco. (A decir verdad, prima, tienes que dejar de ser tan buena, o la gente seguirá aprovechándose de eso. Aunque puedes hacer una excepción conmigo, claro; prometo no aprovecharme de tu bondad más de una vez o dos al mes.)

2. Es una de las pocas personas auténticamente cariñosas que conozco. Si fuera un juguete, sería una osita de peluche y todo el mundo tendría ganas de abrazarla.

3. Tarda bastante en perder la fe en las personas. De verdad, que no se da por vencida cuando yo en su lugar ya estaría buscando mi cachiporra.

4. Se preocupa por los demás, incluso cuando su preocupación no es debidamente correspondida. (Esto último dice más de los otros que de ella, por cierto.)

5. Se preocupa por el mundo y trata de entender por qué van tan mal las cosas, buscando alguna manera de arreglarlas. (Ah, si tuviera los recursos para enmendar ciertos problemas... Por desgracia, muchas soluciones se quedan en la etapa de hermosas teorías. Bueno, tal vez pueda darle el poder si alguna vez consigo llevar a cabo mis planes de dominación mundial, pero eso no lo mencionen porque es un secreto.)

6. Si todas las personas en este mundo fueran como ella, no habría más guerras. (Ojalá pudiera decir lo mismo de mí, pero no me fío demasiado; mi signo zodiacal es Aries.)

7. ¡Sabe hacer críticas constructivas sobre lo que escribo! (Las he aplicado, por cierto.)

8. ¡Sabe dar en el clavo con los regalos! Especialmente los míos. Esto ya lo había dicho, pero es importante. Quiere decir que mi prima ESCUCHA, lo cual es una habilidad que raras veces encuentro por ahí.

9. Es una chica lista, aunque ella misma no se lo crea.

10. Gracias a ella conocí a la cantante Anastacia, que es una de mis favoritas. (Ahora puedo cantar I'm a freak of nature! por toda la casa sin que suene demasiado extravagante.)

Por todo esto y mucho más, prima Paula, mi dragón Donald y yo te deseamos un muy, muy, muy feliz cumpleaños :-)

¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PRIMA PAULA!!

G. E.

PD: Espero que te guste la torta de chocolate con gomitas de fresa.

PPD: Es la quinta torta, por cierto; Donald se comió las tres primeras y el dinosaurio se comió la cuarta. Sinvergüenzas... Menos mal que a mi gato le tengo prohibido el chocolate.

PPPD: Luego te explico lo del dinosaurio, es una cosa de Twitter.

PPPPD: ¡Besotes!
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