Haz clic en las imágenes para leer en línea las respectivas muestras gratis. Haz clic aquí para ver mi catálogo completo y las diferentes opciones de compra o descarga gratuita. ¡Gracias por apoyar mi carrera literaria! :-)

30 de diciembre de 2011

¡DETESTO EL CALOOOORRR!

Detesto el calor. Aborrezco el calor. Quizás sea porque mis antepasados vienen de Galicia, de modo que no estaban genéticamente adaptados a las temperaturas tropicales o subtropicales. Y en mi ciudad hemos tenido picos en verano de 35-40 grados Celsius. ¡Así no se puede vivir!

Encima, en mi ciudad la humedad suele trepar al 90% o más en esos días, lo cual convierte a la atmósfera en una especie de gelatina caliente y pegajosa. ¡Y yo odio sentirme pegajosa! Me meto a la ducha para refrescarme y sentirme limpia, pero una vez que salgo de la ducha, la sensación de frescura y limpieza me dura... menos de tres minutos. Sí, claro, podría instalar un equipo de aire acondicionado en mi casa, pero una igual tiene que salir a hacer sus cosas, y entonces el aire acondicionado resulta peor por el efecto de choque que produce el cambio de ambiente. Es la receta perfecta para desarrollar una laringitis en pleno verano.

¡¡Y ni hablemos de los mosquitos y las cucarachas que vienen por culpa del maldito calor!! Es como si hubiera una especie de invasión en progreso, como en las películas de terror. Bichos zumbando y arrastrándose por todas partes, incluso en plena noche. (Como si no fuera ya difícil conciliar el sueño por culpa de las altas temperaturas.) Y mi pobre gato tiene que pelearse con las pulgas, cuando no se les ocurre picarme a mí en los tobillos.

En días así, una llega a entender por qué los países tropicales suelen ser tan pobres. ¡No dan ganas de moverse, mucho menos de trabajar!

Y yo siento que me voy fundiendo bajo el calor abrasador. Como mantequilla. O como hielo. O como la Bruja Mala del Oeste en El Mago de Oz. Al final del verano, lo único que encontrarán de mí será un charco grasoso lleno de pelos. (Qué asco, ¿verdad?)

¡Me derriiito, me derriiito!
¡Qué mundo, qué mundo!

(Mmm... quizás deba comprar una casa en el hemisferio contrario, para saltarme todos los veranos. O unirme a alguna investigación sobre los pingüinos en la Antártida. Me lo pensaré seriamente.)

G. E.

6 comentarios:

  1. Pablo Graaf: Ji ji! no dan ganas de mudarse ahí en verano. Me he reído un rato con el post!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por suerte no todos los veranos son así. Me alegra haberte hecho reír :-) Gracias por el comentario.

      Eliminar
  2. Jajajaja, en Madrid hace mucho calor pero es más soportable porque es calor seco. Aun así, no salgo de casa más de lo imprescindible, siempre con el aire acondicionado. En realidad, si no lo pones muy fuerte no pasa nada, yo noto mucho más el problema en el coche, porque ahí el cambio de temperatura es más impactante y mi garganta se resiente :-D.

    Lo dicho, que yo también odio el calor. El frío lo llevo mucho mejor. Y sí, aunque suene a "chiste", el calor provoca que no puedas trabajar igual, estoy segurísimo de que algo tiene que ver jaja

    ¡Chao!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues yo he estado en Florida, EUA, en pleno verano, y ni allí pasé tanto calor como aquí en Montevideo. En cuanto a lo del trabajo... es verdad, es que no da para trabajar :-D Un besote, y gracias por comentar :-)

      Eliminar
  3. Y después de cuatro años ¿cómo andas del calor?

    ResponderEliminar

SEGUIR POR CORREO ELECTRÓNICO

La suscripción permite recibir cada entrada (completa) del blog por correo electrónico unas pocas horas después de su publicación (¡incluyendo los dibujitos!). Sólo tienes que apuntar tu dirección y confirmar la suscripción. (Y no, yo no veré tu dirección, así que no la usaré para enviarte propaganda. Podrás desuscribirte cuando quieras, además.)
Seis historias románticas contemporáneas con un toque de arte en cada una.
 
 
Haz clic en la imagen para leer la muestra gratis, haz clic en el botón verde abajo para comprar ya mismito esta edición de lujo mediante PayPal (pago seguro). (¡Y de paso alimentarás a la autora de este blog para que pueda seguir escribiendo! ¡Gracias!)
 

Datos personales

Mi foto

Dice aquí que debo escribir algo para demostrar que soy yo. Pues no. Prefiero dejar a todo el mundo con la duda. ¡Buajajajaja! >:-D