INCOMPATIBLES - Ella quería conquistar al cerebrito de la clase. Él estaba determinado a ignorarla... hasta que descubrió su secreto. UNA RELACIÓN PERFECTA - Historias románticas contemporáneas con un poco de arte en cada una. BESO ROBADO - Lina conoce a dos bailarines de ballet: uno que le gusta... y otro que hará de todo para conquistarla. LOBO DE LUNA - La amistad inquebrantable entre una criatura del bosque y un lobo de otro mundo. EL REY Y EL PÁJARO BLANCO - Había una vez un joven rey y un ave blanca con un secreto extraordinario. CORAZÓN DE VERANO - Una niña elfa invernal le compra a un mercader algo que cambia todo su mundo: un hada del verano. RELATOS DE AMOR Y SANGRE - A menudo el amor sale terriblemente mal... AMOR SANGRIENTO - Él está muriendo de un cáncer terminal. Ella tiene un secreto escalofriante. OSCURA SALVACIÓN - Historias sobre amor y salvación... plagadas de horror y oscuridad. Haz clic en las portadas para leer las muestras gratuitas. Ve a la página SOBRE MIS LIBROS para ver todo mi catálogo. ¡Gracias por apoyarme!

21 de septiembre de 2017

EL COSTO DE ESCRIBIR

Escribir es el trabajo más fácil, divertido y rentable del mundo. Para empezar, los escritores tenemos el superpoder de detener el tiempo; nos sentamos entonces frente a la computadora, escribimos a diario 5.000 palabras de un tirón sin esfuerzo, y ni siquiera necesitamos descansar ni comer durante cada sesión. En pocos días ya tenemos una novela perfecta y maquetada lista para la venta. De alguna parte viene un hada que le enchufa una hermosa portada sin costo alguno, luego la novela se sube sola a los principales sitios de distribución, empieza a vender ejemplares como pan caliente, y finalmente los escritores podemos retirarnos a disfrutar de nuestras mansiones y yates tan fácilmente ganados.

Y, por supuesto, nada de lo que puse arriba es verdad :-P

Hablando en serio, ¿cuánto cuesta escribir un libro? ¿O sea, en términos de tiempo y dinero? ¿Y cuántos ejemplares tiene que vender el autor para recuperar dicha inversión?


Estos días me dio por sacar la cuenta de todo, pues veo que los lectores andan bastante desinformados con respecto a lo REALMENTE COSTOSO que es producir un libro y rentabilizarlo. (Parto de la premisa de que el libro está bien escrito; me refiero al lenguaje, la originalidad de la trama, la calidad de los personajes y etc.)

Hagamos de cuenta que el autor se conforma con cobrar una tarifa mínima por hora. ¿Cuántas horas le lleva crear una novela estándar de 80.000 palabras, y cuánto debería cobrar solamente por el trabajo de escritura? Hagamos de cuenta también que el escritor hipotético es bastante rápido.

Bien, crear un libro consta básicamente de las siguientes etapas: planificación, investigación, escritura, revisión y corrección. Hay quienes se saltan la etapa de planificación, pero eso alarga el tiempo de revisión y corrección, de modo que evitar la planificación NO supone un ahorro (más bien al contrario, diría yo). Según mis cálculos, producir una novela sencilla de 80.000 palabras requiere un mínimo de 100 horas de trabajo. Multipliquen eso por cuatro o cinco para las novelas más largas y complejas.

Ahora sumen los costos de la electricidad y la alimentación del autor (no sé por qué, pero la gente nunca toma en cuenta que el cerebro de los autores necesita comida para trabajar... por no hablar de mucho, mucho café).

Según mis cálculos, el costo básico de trasladar todas esas palabras a una computadora es de 400-500 dólares. O sea, 400-500 dólares sin que el autor sepa siquiera si la historia gustará o no al público. ¡Menuda apuesta!, ¿eh?

¿Y qué viene después? Bueno, si el autor busca editorial y no es conocido, tendrá que escribir muchas, muchas cartas hasta que alguien acepte su novela y decida publicarla. Si el autor es independiente, tendrá que pagar por la portada y los servicios de maquetación, o comprar la portada por su cuenta y maquetar el libro él mismo.

La verdad, maquetar un libro no es difícil, pero sí un trabajo largo y tedioso si uno quiere hacerlo bien. Sobre todo a la hora de preparar un PDF para las versiones en papel. Pongamos unas 5-10 horas más de trabajo. (De nuevo, cobrando una tarifa mínima, porque al parecer está muy mal visto que un escritor valore demasiado su profesión, a pesar de que la misma es súper difícil y conlleva una larga curva de aprendizaje.)

¿Y la portada? Bueno, hay opciones gratuitas o baratas, pero encontrar algo gratuito pasable es súper difícil, y las imágenes baratas NO otorgan la exclusividad (por eso es que hay tantos libros con las mismas fotos en las plataformas de venta). Me inclinaré por la opción barata, sin embargo, para sumar solamente 12-30 dólares al costo final y no los 200 (como mínimo) que cobra un fotógrafo o ilustrador por una portada exclusiva.

¿A cuánto asciende la suma ahora? Unos 450-550 dólares, aproximadamente.

Ahora, ¿qué tiene que hacer el sufrido autor para recuperar esta enorme inversión? (no hablo de obtener ganancias netas, sino simplemente de no quedarse en números rojos). ¿Es fácil o difícil recuperar el dinero?

Bueno, aquí la cosa se complica un poco. Ya sea que el libro se publique en papel o en formato digital, lo razonable sería que el autor ganara 1 dólar (neto) por cada libro. Le bastaría, digamos, con vender unos 250 ejemplares electrónicos a 3 dólares, si el porcentaje de regalías fuera del 70% (hay que inflar un poco la cifra de ejemplares porque los autores no nos libramos de los malditos impuestos).

(Por cierto, lo del 70% es una situación ideal en Amazon. Las otras plataformas pagan menos. Y si uno publica en muchas plataformas y no vende el libro más barato en Amazon, Amazon obliga a bajar las regalías al 35%. También prohíbe cobrar regalías del 70% en determinadas páginas internacionales si uno no está en el programa de exclusividad, aunque el libro no se encuentre en ninguna otra plataforma de venta.)

250 ejemplares no parecen muchos para un autor establecido. Seguro que los cubre. Peeeero... a los autores emergentes les puede costar horrores llegar a esa cifra tan pequeña. ¿Por qué? Numerosas razones, como la falta de visibilidad o publicidad efectiva, la baja cantidad de seguidores, la dificultad para obtener reseñas y la altísima oferta de libros de los autores ya reconocidos.

O sea, a un autor famoso le será fácil vender sus libros y recuperar la inversión, pero con los autores emergentes es la proverbial situación del huevo y la gallina. Publican sus libros, no obtienen visibilidad por falta de fama, y como no venden libros debido a la falta de visibilidad, nunca conseguirán un mínimo de fama.

¿Sirve de algo vender los primeros libros muy, muy baratos? La verdad, no lo sé. Si un libro electrónico en Amazon baja de los 3 dólares, las regalías descienden al 35% (o al 23% en Estados Unidos, una vez que el Tío Sam se come un 30% adicional de las regalías). Esto lleva a que haga falta vender ENTRE CUATRO Y DIEZ VECES MÁS LIBROS para recuperar la inversión, lo cual es prácticamente imposible para un autor emergente. Además, el precio del libro tiene un efecto sobre la visibilidad: un libro un poco más costoso sube más puestos en la lista por cada ejemplar vendido. O sea, vender los libros muy baratos puede ser CONTRAPRODUCENTE para el autor.

Esto les va a sonar raro para los libros electrónicos, dado que no se descatalogan, pero existe una carrera contra el tiempo para vender un número determinado de ejemplares. ¿Por qué? Porque se publican montones de libros nuevos CADA MINUTO, y las novedades que no venden mucho rápidamente pierden enseguida visibilidad, igualito que los libros de papel en las librerías. Después de unos meses es muy, pero que muy difícil levantar las ventas de un libro que ha pasado desapercibido durante las primeras semanas (por las razones que sea).

O sea, las ventas pueden caer mucho antes de que el autor recupere su inversión. Sobre todo si el precio de su libro es bajo. Esto lleva a que el autor posiblemente tenga que trabajar durante AÑOS en números rojos, o sea, PAGANDO para escribir. En parte será en dinero, en parte será en tiempo de vida y dolores de espalda. Me refiero a crear un catálogo grande de libros, hacer promociones, conseguir seguidores y mantener perfiles en las redes sociales y un blog. Ese tiempo extra también es trabajo, y aumenta el número de libros que hay que vender para compensar.

¿Van entendiendo ahora por qué la mayoría de los autores NO podemos renunciar al trabajo que paga las cuentas? ESCRIBIR ES UNA PROFESIÓN DE RIESGO, en términos financieros/económicos. Vuelvo a lo que puse arriba sobre que cada libro es una apuesta... con altas probabilidades de pérdida, INCLUSO SI EL LIBRO ES BUENO.

Y luego los lectores se quejan de que los libros son "caros". Eso podría dejarlo pasar para las ediciones enormes de lujo en papel que se venden a más de 20 dólares, pero créanme, un libro electrónico de 80.000 palabras a 3-4 dólares NO ES CARO. Básicamente está al precio mínimo para que el autor tenga la posibilidad de recuperar la inversión hecha en él. Quien no pueda pagar esa cifra simplemente es POBRE, ¡y los autores no tenemos la culpa de eso!

También me he topado con lectores que quieren los libros gratis y ya, y no sólo no se molestan en escribir una reseña para ayudar con las ventas, SINO QUE NI SIQUIERA DAN LAS GRACIAS después de recibir el ejemplar de cortesía. (He dejado de responder a quienes me piden libros gratis como si me hicieran un favor. Ahora la cosa es quid pro quo o no hay trato, porque estoy cansada de trabajar en números rojos.)

Cuando un escritor profesional baja los precios de sus libros o hace promociones gratuitas, créanme, no es porque le sobre el dinero. Más bien es... un grito de auxilio. Son estrategias pensadas para conseguir visibilidad y VENTAS.

Por todo lo anterior, mi mensaje para los lectores es éste: por favor, no pidan a los autores que devaluemos más nuestro trabajo. La profesión ya está por el piso y muy pateada. Si por alguna razón no pueden pagar más de 1 dólar por libro, o si descargaron un libro en una promoción gratuita y les gustó, al menos tómense la molestia de escribir una reseña en la página de venta y en recomendar el libro a la mayor cantidad posible de gente que sí pueda comprar los libros de ese autor al precio completo.

Ya conozco demasiados autores que se han rendido por cansarse de pagar para escribir. Y es triste, muy triste. Irónicamente, los lectores suelen alabar los libros que hablan de colectivos oprimidos, pero a menudo se olvidan de que los propios autores SOMOS un colectivo oprimido, y nos pasan por alto.

En fin, gracias por leer hasta aquí :-)

G. E.

Artículo relacionado: CÓMO APOYAR A TU ESCRITOR FAVORITO.

¿Buscas más entretenimiento? Haz clic AQUÍ para echar un vistazo a mis libros. ¡Cada compra me permite seguir escribiendo! ¡Gracias!

6 comentarios:

  1. ¡Hola!
    No solo estoy de acuerdo con tu reflexión sino que además yo matizaría que ser escritor no es un trabajo, puede que un oficio sí, pero no es un empleo, como el de cualquier artista, para uno que se lleva millones por actuar en una película o por cantar una canción, hay miles de millones de escultores, pintores, etc... que no viven de lujo con su "trabajo", creo que escribir es un arte más, que nunca va a estar pagado y que el error es creer que puedes ganarte la vida escribiendo. Yo escribiría 2 novelas diarias si tuviera a mi alrededor un equipo de personas que me lo hiciera todo: cocinar, limpiar, ir al banco... entonces tendría todo mi tiempo para crear y sería maravilloso, pero la vida no es así para todo el mundo, eso solo les pasa a unos pocos. Con ésto quiero decir, que por muy alta que sea la cifra que ponga en el precio de un libro, no se puede pagar el tiempo, esfuerzo, ilusión y creatividad que lleva crearlo. Hay gente que cree que los libros son caros... no se han parado a pensar el "trabajo" que llevan detrás. Por eso me gusta tanto la literatura, porque no se puede pagar y adoro la crisis porque me ha permitido comprar legalmente libros de segunda mano muy baratos. Creo que, reflexiones como la tuya valoran más la pasión de un escritor que las muchas ventas de un best seller. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto que escribir es un arte y un pasatiempo, pero eso no quita que se pueda enfocar como un empleo, y darle un valor al libro como producto. La industria editorial lo hace, de hecho. También hay muchos escritores angloparlantes que lo ven así, y de hecho VIVEN DE ESO. Lo mismo se vale para los ilustradores, músicos y deportistas: hay aficionados y PROFESIONALES. Pero es imposible rentabilizar la actividad si los escritores mismos la devalúan, luego el público también la devalúa, los piratas roban los libros y los regalan en paquetes, y las plataformas de publicación tienen cláusulas abusivas. ¿Hay que resignarnos a eso? Yo me niego. Es como si los mineros o las empleadas domésticas se hubieran resignado a cobrar una miseria. Si las personas quieren libros, van a tener que entender que hay OTRAS PERSONAS detrás de su creación, y que esas personas MERECEN un pago justo. Y si no, que se conformen con los libros que ya están en el dominio público, o con los que se escriban en las pocas horas libres que tengan los diferentes autores. Si un escritor está VENDIENDO sus libros, es porque considera que son el producto de un TRABAJO, entonces lo correcto es asumir tal hecho y pagárselos (en caso de que uno quiera leer esos libros, claro; si no, hay muchos más por ahí). Y en ningún momento hablé de lujos, sino de una remuneración JUSTA. Lo de la ilusión y la creatividad no es exclusivo de la escritura; también aplica a muchas otras profesiones (incluso las científicas), y nadie anda diciendo por ahí que esas personas deban trabajar "por amor al arte". Lo siento, lo del "arte" yo simplemente lo considero una excusa más para no pagar a los trabajadores de las profesiones artísticas. El arte no da menos trabajo por ser arte; de hecho, DA MÁS TRABAJO TODAVÍA. Saludos y gracias por la visita :-)

      Eliminar
  2. Qué barbaridades hay que leer, por favor...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Verdad que sí? A quienes piensan que un libro electrónico a 3-4 euros es caro yo los pondría a escribir una novela, a ver si se enteran de lo difícil que es.

      Eliminar
  3. Además, es incalcuble si se tiene en cuenta la busqueda de inspiración. Las lecturas que fueron necesarias, el ir al cine para ver una película, el tiempo invertido en verla por TV. Las hojas que se desecharon.
    Interesante planteo.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, no me voy a poner a calcular el esfuerzo que queda por fuera de las horas de trabajo porque de hecho es compatible con otras tareas, como limpiar la casa o hacer ejercicio (a mí se me ocurren muchas ideas cuando salgo a caminar, por ejemplo). Pero las horas de trabajo frente al procesador de texto, electricidad, comida y gastos de publicación son perfectamente cuantificables, ¿no te parece? Gracias por el comentario :-)

      Eliminar

ADVERTENCIA SOBRE LOS COMENTARIOS

Si quieres comentar algo sobre esta entrada, ¡adelante! Autorizo todos los comentarios siempre y cuando no sean a) propaganda o b) insultos. No recopilo datos sobre quienes comentan. Si te preocupa lo que el servidor de este blog pueda hacer con tus datos, lee la política de privacidad de Google y/o comenta en forma anónima (puedes usar un seudónimo como firma). Te recomiendo no poner tu dirección de correo electrónico; para algo anoté la mía en la página NO CLIQUEAR AQUÍ, en caso de que necesites contactarme en privado. ¡Besos y gracias!

POLÍTICA DE PRIVACIDAD

La autora de este blog no recopila datos sobre sus visitantes. Sin embargo, Google/Blogger, los intermediarios que figuran aquí para la venta de libros y otros productos, así como Google Analytics (que la autora emplea solamente para analizar el tráfico del blog a nivel estadístico, no para averiguar el paradero de nadie, porque a decir verdad le importa un pito dónde viva cada quién), sí pueden almacenar algunos datos en forma temporal o definitiva (esto último en caso de que alguien se haga una cuenta para comprar algo). La autora recomienda leer sus respectivas políticas de privacidad antes de usarlos. En el caso de los servicios comerciales (PayPal, Amazon, RedBubble y demás), la autora ha verificado su reputación para asegurarse de que no fastidien a nadie (en caso de que fastidien a alguien, pos vengan y avisen a fin de que la autora pueda pasar sus productos a servicios más confiables). Algunos vínculos en este blog son enlaces de afiliado que generan cookies temporales. No hay intenciones malignas detrás de eso; es para que la autora reciba la comisión correspondiente en caso de que se concrete una venta (la autora no sólo tiene que comer, sino también alimentar a su gato). Listo. Fin del texto destinado a calmar la paranoia sobre la privacidad de los datos. Ahora usen el sentido común y no pongan información sensible en lugares inadecuados (ejem-Facebook-ejem).


Fragmento de LOBO DE LUNA

El joven nanok siguió el sonido del agua, pero entonces olió algo más que lo distrajo. ¿Qué era eso? No lo reconoció en absoluto.

A pesar de su curiosidad, Urkin fue precavido: avanzó hacia la fuente del olor moviéndose de árbol en árbol, aprovechando que su pelaje era marrón como la corteza. De su cinturón extrajo un cuchillo de piedra, por las dudas; en Kum, cualquier novedad podía ser agradable... o mortal.

Poco a poco se aproximó a un árbol más grueso que los demás, donde oyó el tenue flujo de una respiración. El olor pertenecía a un ser viviente.

Urkin rodeó el árbol, y en un hueco vio una mancha plateada y pequeña. Y asustada. El nanok lo supo por la forma en que la criatura estaba doblada sobre sí misma, como si tratara de contraerse hasta desaparecer.

Sin soltar el cuchillo, Urkin se acercó un poco más, y entonces la criatura levantó la cabeza. Urkin contuvo la respiración.

Era un cachorro de lobo. Pero no un lobo cualquiera sino un ekté, un lobo de luna. Urkin jamás había visto uno, pero sí algunos miembros de su clan, en noches de Aima llena. Así sabía que los ektén eran plateados y que tenían a Aima en los ojos.

¿Qué hacía el lobezno en el hueco del árbol? Los cachorros nunca andaban solos, ni siquiera los de esa especie.

—¿Te has perdido? —preguntó Urkin, y el animal se encogió sobre sí mismo, gimiendo. Era muy hermoso. Urkin guardó el cuchillo y extendió una mano en un gesto de amistad.

El lobezno se apretó contra el fondo del hueco. No parecía dispuesto a salir por las buenas, y Urkin no iba a forzarlo. El nanok se alejó del árbol y tomó asiento sobre una roca, decidido a esperar el tiempo que fuera necesario.

Había huellas más grandes que las del cachorro en el suelo, y también eran lobunas. ¿Su madre o padre? ¿Qué había pasado ahí exactamente? Si los ektén eran como los lobos de Kum, no abandonarían a un miembro de su jauría, mucho menos al otro lado de la luz azul.

—Me quedaré aquí hasta que alguien venga a buscarte —dijo Urkin al lobezno—. Y si nadie viene... tendré que llevarte conmigo. No puedo dejarte solo, morirías. ¿Entiendes algo de lo que estoy diciendo? Supongo que no. Espero que comprendas mi tono de voz, al menos.

El lobezno se limitó a mirarlo sin parpadear. Al cabo de un rato pareció estar un poco más calmado, y sus ojos se desviaron hacia el río. Urkin dedujo que debía de tener sed.

—Enseguida vuelvo.

El nanok fue hasta la orilla, arrancó una hoja grande y usó la misma como cuenco para recoger el agua. Urkin la olió primero, y sí, estaba buena. Regresó junto al árbol sosteniendo la hoja con ambas manos.

—Aquí tienes, lobo de luna —dijo el nanok, depositando la hoja frente al cachorro antes de volver a la roca.

El lobezno no bebió de inmediato, sino que palmo a palmo se deslizó hasta la hoja y una vez ahí tomó el agua con rápidos lengüetazos. Después retrocedió al hueco en el árbol.

—Puf. Ya veo que esto no será fácil. Pero créeme, no pienso hacerte daño.

Urkin empezó a cantar en voz baja, como hacía para sus primos a la hora de la siesta. El lobezno luchó por mantener los ojos abiertos, pero debía de estar cansado y se durmió al cabo de un rato. Urkin guardó silencio. Mientras esperaba le dio hambre, así que comió las bayas en su bolsita pensando que a la vuelta tendría que recoger más. Nadie apareció en todo ese lapso. Si el lobezno tenía familia, se hallaba fuera de su alcance.

El cachorro despertó hacia el atardecer. Quizás había pensado que su madre estaría ahí cuando abriera los ojos, porque miró en derredor y luego bajó la cabeza en un gesto de desilusión. Urkin sintió pena por él.

—Escucha, ya debo irme. ¿Quieres venir conmigo? Vamos, sígueme. —El cachorro no se movió—. Está bien, no me sigas. Pero yo volveré mañana, y si aún estás aquí, te traeré algo de comer. Adiós.

Al tiempo que decía todo esto, Urkin bajó de la roca y se alejó muy despacio del árbol. No quería dejar ahí al cachorro, pero el animalito tenía que decidir por sí mismo si aceptaba o no la invitación.

Urkin siguió caminando, le dio la espalda al árbol... y entonces escuchó pasos detrás de él. El nanok sonrió de alivio. Allí estaba el lobezno, con la cola entre sus patitas pero siguiéndolo por su propia voluntad.

—Bien hecho. Yo me encargaré de ti, pequeño.

------------------------

¿Te gustó el fragmento? Haz clic aquí para leer la muestra gratis desde el principio o clic aquí para comprar el libro en tu tienda correspondiente de Amazon. ¡Besos!

SEGUIR POR CORREO ELECTRÓNICO

La suscripción permite recibir cada entrada completa del blog por correo electrónico unas pocas horas después de su publicación, ¡incluyendo los dibujitos! Sólo tienes que apuntar tu dirección y confirmar la suscripción. Y no, yo no veré tu dirección, así que no la usaré para enviarte propaganda. Podrás desuscribirte cuando quieras, además. El servicio donde se almacenan las direcciones pertenece a Google, cuya política de privacidad puedes leer aquí.

Datos personales

Mi foto

Dice aquí que debo escribir algo para demostrar que soy yo. Pues no. Prefiero dejar a todo el mundo con la duda. ¡Buajajajaja! >:-D