INCOMPATIBLES - Ella quería conquistar al cerebrito de la clase. Él estaba determinado a ignorarla... hasta que descubrió su secreto. UNA RELACIÓN PERFECTA - Historias románticas contemporáneas con un poco de arte en cada una. BESO ROBADO - Lina conoce a dos bailarines de ballet: uno que le gusta... y otro que hará de todo para conquistarla. LOBO DE LUNA - La amistad inquebrantable entre una criatura del bosque y un lobo de otro mundo. EL REY Y EL PÁJARO BLANCO - Había una vez un joven rey y un ave blanca con un secreto extraordinario. RELATOS DE AMOR Y SANGRE - A menudo el amor sale terriblemente mal... AMOR SANGRIENTO - Él está muriendo de un cáncer terminal. Ella tiene un secreto escalofriante. OSCURA SALVACIÓN - Historias sobre amor y salvación... plagadas de horror y oscuridad. Haz clic en las portadas para leer las muestras gratuitas. Ve a la página SOBRE MIS LIBROS para ver todo mi catálogo. ¡Gracias por apoyarme!

22 de agosto de 2017

DIEZ RAZONES POR LAS QUE AMO A MI NUEVO GATO

Ya he presentado en este blog a mi nuevo gato Osito. Ahora que lo conozco mejor, sin embargo, es hora de que explique más detalladamente por qué el minino se ha ganado mi corazón de tal manera que me brotarían corazoncitos de los ojos si mi cara fuera un emoji.

1. Se asoma a mi cama para saludarme cuando nota que he despertado. Suenan unos maullidos suavecitos, abro los ojos, y de pronto mi campo visual está lleno de gato :-D Y no, no es porque quiera su desayuno. Viene a saludarme aunque tenga comida en su plato. Creo que simplemente quiere que esté con él porque me AMAAAAAA :-)

2. Si me siento en la alfombra y lo llamo, a los tres segundos viene a acostarse en mi regazo. ¡Porque me AMAAAAAA! :-D

3. Cuando está en mi regazo, cada tanto se levanta y recuesta su costado contra mi pecho y su cabeza contra mi barbilla. También levanta o gira la cabeza para mirarme a los ojos con cara de "te amo", y luego se estira para que le rasque la barbilla. ¡Oooouuuu!

4. Me hace saludos de nariz y cada tanto lame mis dedos en un gesto de camaradería gatuna.

5. ¡Cada tanto se persigue la cola! Sí, como un vulgar perro, pero queda tan chistoso que me hace gracia. Además, se lanza sobre su cola con verdadera furia asesina. Onda "uh, se mueve, ¡la mataré!" :-D Y esto me lleva al punto siguiente:

6. Se toma muy en serio los intentos de asesinato de sus juguetes. Los acecha como un ninja, salta sobre ellos como un leopardo, los muerde como un león, y los patea en el suelo con sus garras posteriores como un velocirraptor. Y deshace su ovillo de lana por toda la cocina como si tejiera una telaraña.

7. ¡Sabe cazar cucarachas! ¡Esto me será sumamente útil en el verano, durante lo peor de la invasión cucarachesca a mi casa!

8. Hace ruiditos chistosos cuando ve pájaros a través de la ventana. (Aún no ha entendido cómo funciona el vidrio, sin embargo; lo araña con sus garritas tratando de atravesarlo.)

9. Deja muy claro que abrirá puertas de armarios, se meterá en cualquier rincón y derribará cualquier objeto susceptible de ser derribado hasta que yo interrumpa lo que sea que esté haciendo y le preste atención :-D

10. Su lugar favorito de la casa es... en la misma habitación que yo. Porque me AMAAAAAA.

Y yo también lo amo :-)


G. E.

¿Buscas más entretenimiento? Haz clic AQUÍ para echar un vistazo a mis libros. ¡Cada compra me permite seguir escribiendo! ¡Gracias!

4 comentarios:

  1. Hola!
    Me ha gustado las razones que has dado de que porque te gusta tu gato jooo es muy cute yo también me enamoraría de él ^^
    Besos de duendecillos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por comentar! Sí, es un gatete súper adorable. Besos para ti también :-)

      Eliminar
  2. ¡Holaaa!
    Me encantaron las razones, en especial porque me hicieron recordar a mis gatos. Me entretengo mirándolos mientras juegan con sus juguetes o tratan de atacar a la escoba mientras barro, jajajaja.
    ¡Un besito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola de nuevo! Pues si subes un vídeo con las gracias de tus gatos, ¡sin duda que iré a verlo! Cada minino tiene sus cosas adorables :-) ¡Besos, y gracias por comentar!

      Eliminar



Fragmento de LOBO DE LUNA

El joven nanok siguió el sonido del agua, pero entonces olió algo más que lo distrajo. ¿Qué era eso? No lo reconoció en absoluto.

A pesar de su curiosidad, Urkin fue precavido: avanzó hacia la fuente del olor moviéndose de árbol en árbol, aprovechando que su pelaje era marrón como la corteza. De su cinturón extrajo un cuchillo de piedra, por las dudas; en Kum, cualquier novedad podía ser agradable... o mortal.

Poco a poco se aproximó a un árbol más grueso que los demás, donde oyó el tenue flujo de una respiración. El olor pertenecía a un ser viviente.

Urkin rodeó el árbol, y en un hueco vio una mancha plateada y pequeña. Y asustada. El nanok lo supo por la forma en que la criatura estaba doblada sobre sí misma, como si tratara de contraerse hasta desaparecer.

Sin soltar el cuchillo, Urkin se acercó un poco más, y entonces la criatura levantó la cabeza. Urkin contuvo la respiración.

Era un cachorro de lobo. Pero no un lobo cualquiera sino un ekté, un lobo de luna. Urkin jamás había visto uno, pero sí algunos miembros de su clan, en noches de Aima llena. Así sabía que los ektén eran plateados y que tenían a Aima en los ojos.

¿Qué hacía el lobezno en el hueco del árbol? Los cachorros nunca andaban solos, ni siquiera los de esa especie.

—¿Te has perdido? —preguntó Urkin, y el animal se encogió sobre sí mismo, gimiendo. Era muy hermoso. Urkin guardó el cuchillo y extendió una mano en un gesto de amistad.

El lobezno se apretó contra el fondo del hueco. No parecía dispuesto a salir por las buenas, y Urkin no iba a forzarlo. El nanok se alejó del árbol y tomó asiento sobre una roca, decidido a esperar el tiempo que fuera necesario.

Había huellas más grandes que las del cachorro en el suelo, y también eran lobunas. ¿Su madre o padre? ¿Qué había pasado ahí exactamente? Si los ektén eran como los lobos de Kum, no abandonarían a un miembro de su jauría, mucho menos al otro lado de la luz azul.

—Me quedaré aquí hasta que alguien venga a buscarte —dijo Urkin al lobezno—. Y si nadie viene... tendré que llevarte conmigo. No puedo dejarte solo, morirías. ¿Entiendes algo de lo que estoy diciendo? Supongo que no. Espero que comprendas mi tono de voz, al menos.

El lobezno se limitó a mirarlo sin parpadear. Al cabo de un rato pareció estar un poco más calmado, y sus ojos se desviaron hacia el río. Urkin dedujo que debía de tener sed.

—Enseguida vuelvo.

El nanok fue hasta la orilla, arrancó una hoja grande y usó la misma como cuenco para recoger el agua. Urkin la olió primero, y sí, estaba buena. Regresó junto al árbol sosteniendo la hoja con ambas manos.

—Aquí tienes, lobo de luna —dijo el nanok, depositando la hoja frente al cachorro antes de volver a la roca.

El lobezno no bebió de inmediato, sino que palmo a palmo se deslizó hasta la hoja y una vez ahí tomó el agua con rápidos lengüetazos. Después retrocedió al hueco en el árbol.

—Puf. Ya veo que esto no será fácil. Pero créeme, no pienso hacerte daño.

Urkin empezó a cantar en voz baja, como hacía para sus primos a la hora de la siesta. El lobezno luchó por mantener los ojos abiertos, pero debía de estar cansado y se durmió al cabo de un rato. Urkin guardó silencio. Mientras esperaba le dio hambre, así que comió las bayas en su bolsita pensando que a la vuelta tendría que recoger más. Nadie apareció en todo ese lapso. Si el lobezno tenía familia, se hallaba fuera de su alcance.

El cachorro despertó hacia el atardecer. Quizás había pensado que su madre estaría ahí cuando abriera los ojos, porque miró en derredor y luego bajó la cabeza en un gesto de desilusión. Urkin sintió pena por él.

—Escucha, ya debo irme. ¿Quieres venir conmigo? Vamos, sígueme. —El cachorro no se movió—. Está bien, no me sigas. Pero yo volveré mañana, y si aún estás aquí, te traeré algo de comer. Adiós.

Al tiempo que decía todo esto, Urkin bajó de la roca y se alejó muy despacio del árbol. No quería dejar ahí al cachorro, pero el animalito tenía que decidir por sí mismo si aceptaba o no la invitación.

Urkin siguió caminando, le dio la espalda al árbol... y entonces escuchó pasos detrás de él. El nanok sonrió de alivio. Allí estaba el lobezno, con la cola entre sus patitas pero siguiéndolo por su propia voluntad.

—Bien hecho. Yo me encargaré de ti, pequeño.

------------------------

¿Te gustó el fragmento? Haz clic aquí para leer la muestra gratis desde el principio o clic aquí para comprar el libro en tu tienda correspondiente de Amazon. ¡Besos!

SEGUIR POR CORREO ELECTRÓNICO

La suscripción permite recibir cada entrada (completa) del blog por correo electrónico unas pocas horas después de su publicación (¡incluyendo los dibujitos!). Sólo tienes que apuntar tu dirección y confirmar la suscripción. (Y no, yo no veré tu dirección, así que no la usaré para enviarte propaganda. Podrás desuscribirte cuando quieras, además.)

Datos personales

Mi foto

Dice aquí que debo escribir algo para demostrar que soy yo. Pues no. Prefiero dejar a todo el mundo con la duda. ¡Buajajajaja! >:-D