Haz clic en las imágenes para leer en línea las respectivas muestras gratis. Haz clic aquí para ver mi catálogo completo y las diferentes opciones de compra o descarga gratuita. ¡Gracias por apoyar mi carrera literaria! :-)

31 de octubre de 2014

NOCHE DE BRUJAS 2014

Quienes me conocen saben que adoro el Halloween. De hecho, me gusta tanto que paso tooooodo el mes dando la lata acerca de él. ¿Y por qué me gusta tanto el Halloween?, se preguntarán. Aquí va mi lista de razones:

1) Películas de HORROR durante todo el mes en el cable (a diferencia de la Navidad o el Día de los Enamorados, cuando nos aturden con un sinfín de películas ñoñas).

2) Las arañas y las telarañas POR FIN se ponen de moda. (Mucha gente detesta a las arañas. Yo no. De hecho, escribí un artículo en el que explico por qué me gustan tanto.)

3) Los niños se entusiasman con cosas tenebrosas. Eso me parece estupendo. Los niños no deberían temer a los monstruos de ficción, porque para monstruos ya existen los de verdad.

4) Es la ocasión perfecta para promocionar mis novelas de horror :-D

Este año mi dragón y yo hicimos una fiesta de Halloween algo atípica. Para empezar, nos había sobrado mucha cerveza de la pasada Oktoberfest. Y considerando que mi estatura es algo pequeña por naturaleza, decidí disfrazarme de leprechaun, o sea, de duende irlandés. Aunque no fue sólo por la estatura, sino porque me permitiría ir por ahí con un pote de monedas de oro chocolate, que fui devorando a lo largo de la noche :-D

Mientras tanto, puse un aviso en el periódico para reclutar más arañas y también unos cuantos murciélagos. Ya hay muchas arañas en mi casa, pero nunca tengo suficientes murciélagos. Ah, y mi disfraz atrajo a unos cuantos duendes irlandeses, quienes pensaron que estaba organizando una fiesta dedicada a ellos.

Mi dragón es demasiado grande y demasiado azul para disfrazarse de duende irlandés, de modo que prefirió disfrazarse de científico loco. Para ello no necesitó más que una enorme bata blanca y frascos con sustancias químicas (que olían sospechosamente a jugo de diversas frutas o a limoncello).

La fiesta fue de miedo. En el buen sentido :-D Al principio los duendes le pusieron cara de asco a la cerveza (ellos prefieren el whisky), pero una vez "entonados" ya no pareció importarles, y terminaron mezclando canciones celtas con canciones tradicionales alemanas. Los murciélagos también se emborracharon. Eso ya no fue tan genial. ¿Saben lo difícil que es limpiar el guano de murciélago de los muebles, las paredes y el techo? Sí, muy difícil. (Al menos podré usarlo de fertilizante en mi jardín.) La próxima vez exigiré que usen pañales.

No sé si las arañas se emborracharon, pero ahora tengo la impresión de que hay telarañas nuevas por la casa y de que muchas de ellas parecen tener severos defectos de diseño.

Repartí algunas monedas de chocolate entre los niños, pero el resto del tiempo me las comí a escondidas. ¡Ja ja! :-PPPP

Durante la fiesta pusimos toda la música de Nox Arcana más unas cuantas películas de terror, y el monstruo bajo mi cama contó unas historias especialmente tenebrosas acerca de las bolas de pelusa. Diablos, no sabía que las bolas de pelusa pudieran ser tan espeluznantes. Creo que desde ahora en adelante pasaré la aspiradora más seguido.

Creo que vimos algunos fantasmas, pero quizás fuera un efecto de la cerveza. De todas maneras, no puedo temer a los fantasmas teniendo un dragón (por razones obvias).

Terminamos la fiesta recorriendo el barrio y lanzando guano de murciélago a todos los amargados que no querían dar caramelos a los niños. Ya saben, "dulce o travesura".

Espero que ustedes también lo hayan pasado de miedo :-) Y si no... ¡vengan a mi casa el año que viene!


G. E.

No hay comentarios:

Publicar un comentario



Fragmento de LOBO DE LUNA

El joven nanok siguió el sonido del agua, pero entonces olió algo más que lo distrajo. ¿Qué era eso? No lo reconoció en absoluto.

A pesar de su curiosidad, Urkin fue precavido: avanzó hacia la fuente del olor moviéndose de árbol en árbol, aprovechando que su pelaje era marrón como la corteza. De su cinturón extrajo un cuchillo de piedra, por las dudas; en Kum, cualquier novedad podía ser agradable... o mortal.

Poco a poco se aproximó a un árbol más grueso que los demás, donde oyó el tenue flujo de una respiración. El olor pertenecía a un ser viviente.

Urkin rodeó el árbol, y en un hueco vio una mancha plateada y pequeña. Y asustada. El nanok lo supo por la forma en que la criatura estaba doblada sobre sí misma, como si tratara de contraerse hasta desaparecer.

Sin soltar el cuchillo, Urkin se acercó un poco más, y entonces la criatura levantó la cabeza. Urkin contuvo la respiración.

Era un cachorro de lobo. Pero no un lobo cualquiera sino un ekté, un lobo de luna. Urkin jamás había visto uno, pero sí algunos miembros de su clan, en noches de Aima llena. Así sabía que los ektén eran plateados y que tenían a Aima en los ojos.

¿Qué hacía el lobezno en el hueco del árbol? Los cachorros nunca andaban solos, ni siquiera los de esa especie.

—¿Te has perdido? —preguntó Urkin, y el animal se encogió sobre sí mismo, gimiendo. Era muy hermoso. Urkin guardó el cuchillo y extendió una mano en un gesto de amistad.

El lobezno se apretó contra el fondo del hueco. No parecía dispuesto a salir por las buenas, y Urkin no iba a forzarlo. El nanok se alejó del árbol y tomó asiento sobre una roca, decidido a esperar el tiempo que fuera necesario.

Había huellas más grandes que las del cachorro en el suelo, y también eran lobunas. ¿Su madre o padre? ¿Qué había pasado ahí exactamente? Si los ektén eran como los lobos de Kum, no abandonarían a un miembro de su jauría, mucho menos al otro lado de la luz azul.

—Me quedaré aquí hasta que alguien venga a buscarte —dijo Urkin al lobezno—. Y si nadie viene... tendré que llevarte conmigo. No puedo dejarte solo, morirías. ¿Entiendes algo de lo que estoy diciendo? Supongo que no. Espero que comprendas mi tono de voz, al menos.

El lobezno se limitó a mirarlo sin parpadear. Al cabo de un rato pareció estar un poco más calmado, y sus ojos se desviaron hacia el río. Urkin dedujo que debía de tener sed.

—Enseguida vuelvo.

El nanok fue hasta la orilla, arrancó una hoja grande y usó la misma como cuenco para recoger el agua. Urkin la olió primero, y sí, estaba buena. Regresó junto al árbol sosteniendo la hoja con ambas manos.

—Aquí tienes, lobo de luna —dijo el nanok, depositando la hoja frente al cachorro antes de volver a la roca.

El lobezno no bebió de inmediato, sino que palmo a palmo se deslizó hasta la hoja y una vez ahí tomó el agua con rápidos lengüetazos. Después retrocedió al hueco en el árbol.

—Puf. Ya veo que esto no será fácil. Pero créeme, no pienso hacerte daño.

Urkin empezó a cantar en voz baja, como hacía para sus primos a la hora de la siesta. El lobezno luchó por mantener los ojos abiertos, pero debía de estar cansado y se durmió al cabo de un rato. Urkin guardó silencio. Mientras esperaba le dio hambre, así que comió las bayas en su bolsita pensando que a la vuelta tendría que recoger más. Nadie apareció en todo ese lapso. Si el lobezno tenía familia, se hallaba fuera de su alcance.

El cachorro despertó hacia el atardecer. Quizás había pensado que su madre estaría ahí cuando abriera los ojos, porque miró en derredor y luego bajó la cabeza en un gesto de desilusión. Urkin sintió pena por él.

—Escucha, ya debo irme. ¿Quieres venir conmigo? Vamos, sígueme. —El cachorro no se movió—. Está bien, no me sigas. Pero yo volveré mañana, y si aún estás aquí, te traeré algo de comer. Adiós.

Al tiempo que decía todo esto, Urkin bajó de la roca y se alejó muy despacio del árbol. No quería dejar ahí al cachorro, pero el animalito tenía que decidir por sí mismo si aceptaba o no la invitación.

Urkin siguió caminando, le dio la espalda al árbol... y entonces escuchó pasos detrás de él. El nanok sonrió de alivio. Allí estaba el lobezno, con la cola entre sus patitas pero siguiéndolo por su propia voluntad.

—Bien hecho. Yo me encargaré de ti, pequeño.

------------------------

¿Te gustó el fragmento? Haz clic aquí para leer la muestra gratis desde el principio o clic aquí para comprar el libro en tu tienda correspondiente de Amazon. ¡Besos!

SEGUIR POR CORREO ELECTRÓNICO

La suscripción permite recibir cada entrada (completa) del blog por correo electrónico unas pocas horas después de su publicación (¡incluyendo los dibujitos!). Sólo tienes que apuntar tu dirección y confirmar la suscripción. (Y no, yo no veré tu dirección, así que no la usaré para enviarte propaganda. Podrás desuscribirte cuando quieras, además.)

Datos personales

Mi foto

Dice aquí que debo escribir algo para demostrar que soy yo. Pues no. Prefiero dejar a todo el mundo con la duda. ¡Buajajajaja! >:-D