El bailarín le robó un beso. Ella estaba determinada a odiarlo. Las circunstancias no cooperaron. (Haz clic en la imagen para bajarte el relato gratuito, en formatos EPUB y MOBI, junto con el fondo de pantalla.)

25 de noviembre de 2016

SOBRE ARTISTAS PISOTEADOS (UNA Y OTRA VEZ)

A lo largo de la historia, las profesiones artísticas han sido maltratadas en formas tan diversas que a estas alturas ya resulta difícil llevar la cuenta. Son numerosas las biografías de pintores, escritores y músicos, famosos y admirados hoy en día, que murieron de hambre. Literalmente.

Pero no voy a dedicar esta entrada a esas pobres personas. Total, ya están muertas, y lo que está muerto no puede morir y ya no podemos hacer nada para arreglar las injusticias que sufrieron (perdón por la frase tachada; cosas que pasan cuando uno se fanatiza con Juego de tronos).

Hoy voy a hablar sobre los artistas que están vivos y pasándolo mal AHORA MISMO, y a quienes USTEDES pueden ayudar (aunque ya había escrito una entrada sobre cómo apoyar a los escritores que a uno le gustan). Quiero que sepan cuán difícil les resulta salir adelante, y no por falta de habilidades o popularidad (esos factores también cuentan, obviamente, pero pueden superarse con trabajo), sino porque LOS SIGUEN TRATANDO COMO BASURA. Peor aún: LES SIGUEN CHUPANDO/ROBANDO DINERO HONESTAMENTE GANADO.

Y antes de que lo pregunten, sí, estoy enfadada. Podría asar salchichas exponiéndolas al humo que me ha estado saliendo por las orejas durante los últimos meses.

Días atrás, algunos de mis amigos en Facebook compartieron un artículo para recordar a la gente cuán bajo es el porcentaje que los escritores se llevan del precio de venta de un libro en papel publicado por editorial. En general es un 10%. Con suerte. Los lectores se enteran de esto y dicen cosas como: "Ay, ¿cómo es posible que sólo se lleven eso, considerando que escribieron la historia?" Pero ¿saben qué? Ese porcentaje es bastante razonable, aunque no lo crean. Ahora, ¿quieren saber lo que NO es razonable? Aquí van algunos ejemplos:

1) Que los escritores en general sigan siendo, para las editoriales, mano de obra subcontratada de segunda. O sea, los ÚLTIMOS en cobrar.
2) Que las editoriales hagan firmar contratos de cesión de derechos que duran años, y que no devuelvan los derechos aunque ya no estén haciendo ningún esfuerzo por promocionar/vender los libros contratados.
3) Que no haya transparencia en las cifras de ventas.
4) Que las editoriales directamente no paguen a los escritores.

De ahí que tantos escritores se hayan pasado a la autoedición electrónica. Ahorra muchos dolores de cabeza... ¡pero trae otros! ¿Quieren saber cuáles? Aquí van más ejemplos:

1) Las plataformas de venta de libros electrónicos autoeditados también pueden llegar a cobrar porcentajes muy altos de las regalías. Y me refiero al 50-70%. Esto pesa menos si el autor pone los libros a un precio más alto, ¡pero entonces los lectores no quieren comprarlos!
2) Las mencionadas plataformas no son precisamente veloces a la hora de resolver casos muy obvios de piratería, plagio o estafa. Por ejemplo, la venta de libros ajenos sin permiso (pasó en Google Play Books) o cuando alguien sube libros "inflados" a Amazon y luego contrata gente para pasar las páginas y cobrar por páginas "leídas" en Kindle Unlimited (el sistema de suscripciones). Esto último no sólo quita ganancias a los escritores (ya que el dinero destinado a los autores es una cantidad fija que se reparte), sino que también hace que los escritores honestos pierdan puestos en las listas de los más leídos (con la consecuente disminución en las ventas).
3) Y hablando de Kindle Unlimited, desde el principio el sistema de conteo de páginas leídas ha sido espantosamente inexacto. Ahora mismo hay una falla por la que es posible que el suscriptor tome un libro, lo lea hasta el final... ¡y al autor sólo se le pague por UNA PÁGINA! (= menos de medio céntimo de dólar, o sea, 0.005). Claro, los autores pueden salirse de este sistema... pero entonces verán cómo sus ingresos se van al piso rápidamente.
4) Como en general las plataformas de venta están ubicadas en países extranjeros, esos gobiernos se llevan su tajada en impuestos. En el caso de los Estados Unidos es un 30% de lo que queda después del recorte inicial. (Si los gringos me van a cobrar impuestos, supongo que eso me da el derecho de putear todo lo que quiera a su nuevo presidente. Claro que no es mucho consuelo, y Trump no me va a oír.)
5) Y como guinda del pastel, los administradores de webs piratas (a quienes había mencionado en este otro artículo) se apropian de los libros autoeditados a las pocas horas de su publicación y los distribuyen en forma gratuita, haciendo dinero con publicidad (o con malware). Los autores no ven ni un céntimo de eso. (El argumento de la "promoción" me lo paso por el trasero a estas alturas. Hoy en día los lectores pueden conocer a los nuevos autores por numerosas vías legales, no hacen falta los sistemas parasitarios.)

Resumiendo: los intermediarios actuales aún dejan mucho que desear, y los escritores siguen siendo como los verduleros (o sea, los que ganan menos en toda la cadena productiva). Por algo los guionistas gringos hicieron, hace casi diez años, aquella huelga tan famosa que paralizó varias series. Fueron inteligentes: se unieron en patota para hacerse valer, porque ellos también ganaban una miseria.

Los músicos tienen el recurso de los conciertos, pero durante décadas fueron pisoteados por las discográficas, y hoy en día son pisoteados por Spotify y YouTube. No me extraña que tantos artistas estén retirando sus canciones de determinados servicios de streaming: es un insulto que les paguen cantidades absurdamente bajas por canciones escuchadas MILLONES de veces.

Tengo amigos que son artistas gráficos. Muchos han sufrido plagio. Otros están cansados de que ofrezcan pagarles cantidades hasta diez veces menores de lo que deberían cobrar por una ilustración o portada. O de que les pidan trabajo gratuito a cambio de la dichosa "promoción".

Encima, los dichosos "partidos piratas" van por ahí proclamando la libertad de contenidos en Internet. Suena muy bonito, pero ninguno de ellos está realmente del lado de los creadores. Pelean por la libertad de los contenidos, pero no por la justa retribución de quienes los proveen. Según mi diccionario, demandar trabajo gratis se llama ESCLAVITUD o EXPLOTACIÓN. A ver, políticos de los partidos piratas, ¿qué tal si mejor ofrecen una plataforma de venta que cobre el porcentaje mínimo por el alojamiento y la venta de productos digitales? Ah, pero eso les costaría dinero a USTEDES, ¿verdad? Admítanlo: ¡quieren los contenidos gratis NO por el bien del arte y la cultura, sino por pura TACAÑERÍA! ¡Y es por gente como ustedes que se inventó esa cosa horrible del DRM contra la cual están peleando ahora!

Se ha propuesto que los artistas distribuyan los contenidos gratuitamente y a cambio cobren por publicidad en las páginas web. Por desgracia, eso paga todavía MENOS que todo lo anterior.

El peor argumento contra estas quejas es: "No chillen, nadie les pidió que se dedicaran al arte." ¿En serio? Pues yo AGRADEZCO que mis músicos/escritores/ilustradores favoritos hayan decidido ignorar las espantosas realidades del mercado y se hayan dedicado al arte de todas maneras. Y estoy dispuesta a pagarles y a promocionarlos para que lo sigan haciendo. Los artistas hacen del mundo un lugar mucho más agradable/soportable para vivir, ¡y la mayoría ganan menos que cualquier político incompetente! ¿Les parece razonable?

Los artistas actuales necesitan el equivalente de lo que necesitaban los artistas de siglos pasados: MECENAS. O sea, COMPRADORES. En serio, gente, las obras pictóricas/literarias/musicales NO aparecen por generación espontánea. Son horas, meses, incluso años de trabajo duro. Los creadores dependen de los consumidores para poder escapar de los abusos arriba mencionados. CADA COMPRA ES ÚTIL. Y si va acompañada por una reseña en un blog y/o un comentario en la página de venta, MEJOR.

En cuanto a mí, estoy viendo qué hacer desde la falla en el conteo de páginas de Kindle Unlimited (muchos autores están en la misma situación). Ahora mismo echo un vistazo mis gráficas de ventas y páginas leídas y termino así:


Si no fuera porque mis lectores me aprecian, me haría una especie de hipnosis para quitarme la vocación de escribir y ponerme una más lucrativa (de bancaria, por ejemplo). Mis planes, entonces, son los siguientes:

1) Escribir más libros para mis queridos lectores, porque me han dicho que los están esperando.
2) Publicar en más plataformas. Probablemente no sirva de mucho, pero Amazon amenaza con convertirse en un monopolio, y entonces es probable que las condiciones empeoren para todos los escritores autoeditados. O sea, que empeoren todavía más.
3) Crear ediciones premium (con extras) de cada uno de mis libros para vender directamente desde este blog. Tendré que seguir pagando un porcentaje por alojamiento y transacciones, pero será mucho menor, con un proceso de compra más sencillo para los lectores. En cuanto al precio, las ediciones premium costarán lo mismo que las ediciones regulares en cualquier otra plataforma.

Mientras tanto, MIL GRACIAS A TODOS LOS LECTORES QUE HAN COMPRADO UNO DE MIS LIBROS ALGUNA VEZ. Ustedes me permiten seguir trabajando. Y si han comprado libros/música/ilustraciones de otros artistas, les doy las gracias por parte de ellos también :-)

G. E.

PD: Como mis obras lleguen a volverse súper famosas y generen millones de dólares DESPUÉS de mi muerte... ¡juro que me convertiré en fantasma para vengarme por semejante ironía! (y traeré a Vincent van Gogh).

PPD: Actualizaré esta entrada cuando tenga a mano los resultados de mi experimento.

19 de noviembre de 2016

NO ME SALE LO DE ENCAJAR, PUNTO

Ya he mencionado en otras entradas que soy una cerebrito y que también soy demasiado nerd. Ahora es tiempo de declarar que, quizás debido a lo anterior, también soy introvertida.

Así como las personas en general no entienden a los cerebritos ni a los nerds, tampoco entienden a los introvertidos. Piensan que uno es tímido, antisocial o huraño, o que incluso podría estar sufriendo de algún trastorno mental como la depresión. Sin embargo, ninguna de esas características es obligatoria para un introvertido. Uno puede ser introvertido a secas y gozar de una excelente salud mental.

"Bueno, pero entonces ¿qué cuernos es exactamente un introvertido?", se preguntarán. Y aquí va la respuesta: un introvertido es una persona que, más o menos como los gatos, no necesita de mucho estímulo social. A los introvertidos nos gusta pasar mucho tiempo solos llevando a cabo actividades que no requieren compañía, como leer, escribir, hacer manualidades y etc. Cada tanto salimos a socializar, y podemos no tener ningún problema con eso, pero al cabo de un rato nos cansamos de tanto ruido y queremos estar solos de nuevo.

La sociedad en general favorece a los extrovertidos por encima de los introvertidos, aunque a menudo estos últimos sean más habilidosos por el hecho de que pasan más tiempo realizando actividades que desarrollan el intelecto. Para la sociedad en general, los introvertidos somos algo así como "defectuosos".

Yo he sido introvertida desde que tengo memoria. Al principio también era espantosamente tímida, pero me obligué a superar eso porque tenía que convertirme en una adulta funcional :-D

No tengo ningún problema con lo de ser introvertida... pero sí tengo un problema con el hecho de que todas las demás personas piensan que, debido a que paso tanto tiempo sola, obligatoriamente he de ser infeliz. "¿En serio nunca sales a bailar?", preguntan con cara de horror. "¿Cómo es que no tienes novio a tu edad?" O también: "¿Por qué no te unes a un grupo de [insertar sugerencia de grupo]?" A mi madre le preocupa que yo no tenga amigas en mi ciudad y que en cambio pase tiempo en Facebook hablando con otros nerds y cerebritos de países extranjeros.

Como guinda del pastel, si eres chica y no tienes novio por ser introvertida, ya saldrá más de uno a preguntarte si eres lesbiana. Lo cual me ofende bastante, no por cuestiones de homofobia, sino porque implica que una mujer está "incompleta" sin pareja, y que si no tiene pareja, por "algo" ha de ser. (La verdad, no me molestaría en absoluto ser una lesbiana extrovertida y meterme a algún club a buscar pareja. Y ya que estoy con eso, mi equivalente femenino de Henry Cavill sería Eva Green. ¡Menuda diosa!) ¿Qué, acaso una mujer no puede tener otros intereses aparte de las relaciones románticas? ¡Se pueden hacer muchas más cosas con el cerebro!

La cuestión es que yo traté de ser "normal". Por mucho tiempo. ¡Y no me hacía nada feliz! Mis amigas adolescentes querían hablar de ropa, novios y demás tonterías (¡blegh!). Mis amigas en la universidad hablaban de temas comunes y corrientes (aburriiiiiido). La gente en general no comparte mis intereses. Resultado: cuando me juntaba con personas en la "vida real" me sentía más sola que cuando estaba sola haciendo algo entretenido (o sea, entretenido para mí; probablemente alguna actividad que aburriría a muerte a un 80% de las personas en general). Ni siquiera me sirvió de mucho juntarme con esos pocos individuos más compatibles conmigo a nivel intelectual. Al principio todo iba bien, pero al rato ya tenía ganas de volver a casa y dedicarme a cualquiera de mis proyectos.

Y si a todo lo anterior añado que he tenido muchas malas experiencias con personas decepcionantes, gorronas o traicioneras... en serio, ¿por qué les resulta tan extraño a los demás que hoy en día prefiera dedicarme exclusivamente a mi trabajo, renunciando casi por completo a las actividades sociales?

O sea, ESTOY BIEN COMO ESTOY, GRACIAS. Las bondades de la socialización simplemente no compensan el enorme esfuerzo que me demanda ser parte de un grupo. Y mucho menos voy a hacer el esfuerzo de integrarme considerando la cantidad de veces que la gente me ha fallado de una manera u otra. Es el equivalente de besar sapos para encontrar al dichoso príncipe encantado. Demasiados sapos, muy pocos príncipes. Mejor me voy a pasear en cocodrilo yo solita por el pantano :-D

Eso no quiere decir que no me importe la gente. TENGO amigos. Les hago favores. Si desaparecen por mucho tiempo, les escribo para saber si les ha pasado algo. Pero... no necesito charlar TANTO con ellos. Es por esto que a menudo los introvertidos parecemos indiferentes o insensibles, aunque no lo seamos.

Lo bueno de ser introvertida es que la soledad me pesa menos que a las personas extrovertidas. Un extrovertido se desesperará buscando contacto humano; un introvertido simplemente buscará algo en qué ocupar su mente. Lo segundo es mucho más fácil en esta era de individualismo descontrolado :-P

¿Saben cómo me gusta conectar con las personas? A través de mis libros y este blog. Si cualquier cosa que yo escriba le hace la vida más tolerable a alguien, aunque sea por unas pocas horas, eso me produce mucha más felicidad que la socialización. Me da un sentido de propósito, además, lo cual es crucial para llevar el día a día.

Así que ya saben: si desaparezco por mucho tiempo, o si ando por ahí con aspecto de indiferente, no es porque sea tímida/antisocial/huraña ni porque me esté ocurriendo algo malo. Simplemente estoy pasando tiempo dentro de mi propio mundo de introvertida. Repito: es lo mismo que con los gatos :-) Si necesitan algo de mí, avísenme y ya (salvo aquellos que sólo me hablan para pedirme favores; no crean que no me he dado cuenta, ¿eh?). Lo mismo se vale para invitarme a alguna parte... aunque no esperen que vaya a fiestas ni otras reuniones sociales. O no esperen que vaya y me quede ahí por más de veinte minutos :-P

Listo, ya he socializado bastante por hoy. Ahora me voy a escribir durante una hora. O cinco.

G. E.

PD: Aunque me gusta estar sola, creo que tarde o temprano tendré que conseguirme una compañera de piso. Digo, por si tuviera un accidente doméstico. Es muy feo morirte y que recién encuentren tu cadáver medio putrefacto (y quizás también devorado a medias por tu gato) al cabo de una semana. O cinco.

PPD: Si hay más introvertidos entre mis lectores, siéntanse libres de compartir sus experiencias en la sección de comentarios. O sea, en caso de que justo los haya pescado en medio de un arrebato de socialización :-D

11 de noviembre de 2016

EL SEXTO CUMPLEAÑOS DE MI DRAGÓN

Esto de celebrar los cumpleaños de mi dragón se ha vuelto más complicado que celebrar los cumpleaños de mi mamá, sobre todo porque a mi mamá en realidad NO le gusta celebrar sus cumpleaños, mientras que a mi Donaldito le gusta celebrar todo a lo grande. Quizás tenga algo que ver con el tamaño :-P (mejor no me meto con la cuestión de la edad, dado que en general es un tema espinoso para las mujeres).

En fin, como este año tuve que meter en la ecuación a mi unicornio Cuernito (y ya tengo la impresión de que a él también le gustan las fiestotas), decidí preguntarle en caso de que tuviera una idea para el cumpleaños de Donald. Y necesitábamos una buena, la verdad, porque mi dragón quedó algo deprimido de tener el nombre en común con ese chiflado que pronto gobernará a los gringos.

Casi al instante mi unicornio corrió al jardín, creó mágicamente un cono de tierra de cincuenta centímetros de altura y luego lo tocó con su cuerno. Entonces la tierra tembló un poquito y... ¡de la punta del cono de tierra brotó un chorro de algo rojo, caliente y humeante! ¡ERA LAVA! Bueno, no, al final resultó no ser lava sino salsa de tomate hirviendo. Sin embargo, fue una especie de catástrofe natural para un nido de hormigas que había justo al lado, el cual se convirtió en una hermosa y trágica Pompeya mirmecológica (mirmecología = ciencia que estudia a las hormigas; que no se diga que este blog no tiene un mínimo de valor cultural además de los disparates).

¿En qué estaba? Ah, sí, en que Cuernito creó un volcán miniatura.

—¿Qué estás insinuando, mi queridísimo y suavecito unicornio? —pregunté—. ¿Que le regalemos un volcán a Donald? Me da que va a resultar un poco complicado. Digo, es que la mayoría de los volcanes pertenecen a algún país. ¿O conoces algún volcán en una isla desierta y sin reclamar?

Cuernito movió la cabeza de un lado a otro, agitando al mismo tiempo su plumosa melena (la cual es como una hermosa cascada de pelo que se mueve en cámara lenta como las cabelleras femeninas en las propagandas de champú). Después de eso volvió a tocar el minivolcán con su cuerno, y entonces aparecieron a su alrededor un montón de farolitos, mesas diminutas con comida y unos cuantos insectos bailarines.

Ahí entendí el mensaje de Cuernito: simplemente estaba sugiriendo que hiciéramos la fiesta junto a un volcán. Eso sería bastante menos complicado... ¡pero no fácil! ¿Hacer una fiesta junto a un volcán activo? ¿Quiénes se atreverían a asistir considerando el riesgo de morir calcinados, asfixiados y/o sepultados por una repentina nube piroclástica? De acuerdo, habíamos hecho eso en Mordor, pero con orcos y una araña gigante como invitados, no con frágiles humanos.

Entonces recordé algo y golpeé mi frente con la palma de mi mano.

—Ay, pero qué tonta, ¿cómo no me vino eso antes a la cabeza? —dije en voz alta—. ¡Ni que fuera una gringa deficiente en conocimientos de geografía! ¡Podemos hacer la fiesta en HAWÁI, cerca del volcán Kilauea! ¿Y qué mejor lugar para celebrar algo que en Hawái, con palmeras, playas, cerdo asado y guapos nativos sin camisa? —Vale, en realidad paso de las palmeras y las playas, pero definitivamente me gustan el cerdo asado y los hombres guapos bronceados y sin camisa (en orden variable dependiendo de la cantidad de horas transcurridas desde mi última comida).

Cuernito y yo fuimos entonces al aeropuerto a buscar a Donald, quien estaba cumpliendo muy eficientemente con su tarea de devorar a cualquier paloma que hubiera en los alrededores. (Antes de que me pregunten si una dieta compuesta en un 95% por palomas es suficiente para un dragón del tamaño de mi Donaldito, sepan que en mi ciudad hay muchas palomas y que además tenemos una especie cuyas pechugas equivalen a las de un pollo de buen tamaño. O sea, para mi dragón las palomas vendrían a ser como el krill para las ballenas.)

—¡Feliz cumpleaños, Donaldito! —dije yo, y Cuernito fue a restregarse contra mi dragón como un gato—. ¿Listo para celebrar tu cumpleaños en un sitio bien bonito?

¡Pues claro que estaba listo! Mi dragón fue a avisar de que se tomaría el resto del día libre (obviamente, nadie se atrevió a contradecirlo; es la ventaja de tener más dientes y garras que tus jefes), y luego él, Cuernito y yo volamos a Hawái.

Lo bueno de tener un dragón tan simpático como mi Donaldito es que no hace falta planearle las fiestas en ninguna parte. O sea, apenas llegué a Hawái y dije a todo el mundo que era el cumpleaños de mi dragón, y que él pagaría cualquier gasto que hiciera falta, los presentes fueron enseguida a buscar los altavoces, la comida y los adornos para la celebración. ¡Yuju! A la media hora ya estaba en progreso el fiestón tropical, con faldas vegetales, collares de flores y todo eso.

Supongo que ahora se estarán preguntando por la cuestión del volcán. Pues yo comenzaba a preguntármelo también, pero entonces Cuernito fue a buscar a Donald y se marcharon juntos al Kilauea. Yo los acompañé, claro... pero en helicóptero, dado que, a diferencia de mis dos criaturas mitológicas, no soy a prueba de lava volcánica :-P

Lo que presencié allá en el volcán fue simplemente asombroso. ¿Han visto la película Fantasía 2000? ¿Más específicamente, el segmento del pájaro de fuego? Bueno, pues apenas Donald y Cuernito llegaron al volcán, mi unicornio se aproximó a un estanque de lava y lo tocó con su cuerno. De la lava salieron entonces unas criaturas del tamaño de cisnes, ¡pero no eran cisnes sino pequeños dragones hechos de humo y fuego! ¡Imagínense la sorpresa que nos llevamos Donald y yo! (Por no hablar del piloto del helicóptero, quien hizo una mala maniobra a causa de la sorpresa y tuvo que esforzarse para recuperar el dominio del aparato. En cuanto a mí, todo ese bamboleo estuvo a punto de hacerme vomitar el cerdo asado que había comido minutos antes. Mientras tanto, mi vida entera pasó ante mis ojos, lo cual me hizo ver que necesita un 20% más de nerds, un 100% menos de gente necia, un 250% más de libros interesantes y un mínimo de cincuenta minions. La cantidad de chocolate puede quedarse como está.)

Una vez recuperado de la sorpresa, mi dragón quedó loco de la vida y se puso a jugar con sus extraños y fogosos parientes. Me hizo recordar a una pata con sus patitos, salvo que todos eran dragones y estaban chapoteando en lava en lugar de agua.


¿No les produce ternura la escena? Yo me derretí al verla. En sentido figurado, claro, porque aún seguía en el helicóptero. Me habría derretido de verdad si me hubiera unido al grupo, lo cual no me apetecía en absoluto. (Más de una vez he soñado que caigo en lava volcánica, y aunque en sueños uno no sufre la agonía de quemarse vivo, aun así me resulta muy estresante.)

Como sea, mi dragón pasó horas allí en el volcán, y poco a poco la noche dejó paso al día. Los dragoncitos de fuego se fueron a dormir... pero antes le dibujaron algo a Donald: ¡un mapa! Más específicamente, un mapamundi con crucecitas aquí y allá, todo en rojo sobre negro (lava incandescente fluyendo por surcos que los dragoncitos tallaron con sus garras en la lava solidificada a un lado del volcán). Mmmm, ¿qué significarían todas esas crucecitas?, nos preguntamos Donald y yo, pero los dragoncitos ya se habían sumergido de nuevo en el volcán y no se dignaron a dar más explicaciones.

Oh, bueno, da igual. Resolver misterios es divertido, de modo que, una vez que volvimos a casa después de la fiestota, Donald y yo decidimos hacer tiempo de vez en cuando para visitar los sitios marcados con las crucecitas. (Le saqué una buena foto al mapa desde el helicóptero... o mejor dicho, saqué cincuenta fotos hasta que conseguí una más o menos nítida. La verdad, creo que ese piloto no era muy bueno, o quizás había bebido un poco antes de subir al aparato.)

Entre la fiesta tropical, los dragoncitos de fuego y el misterio del mapa, creo que mi Donaldito pasó otro cumpleaños estupendo :-)

G. E.

7 de noviembre de 2016

EN EL AUTO AZUL

Escribir es una profesión de riesgo. No de perder extremidades o contagiarse de alguna enfermedad espantosa, sino de emplear muchas horas en la creación de algo que quizás no guste a nadie.

Sin embargo, en otras ocasiones pasa justo lo contrario: la mente lo obliga a uno a escribir una historia, y uno piensa que dicha historia no gustará a nadie... ¡y al final resulta ser un éxito!

Esto último fue lo que sucedió con mi obra En el auto azul. Bueno, de acuerdo, no es que dicho relato se haya convertido en un best-seller ni nada parecido, dado que en realidad ni siquiera está a la venta, pero yo pensé que pasaría completamente inadvertido.

¿Por qué lo escribí, entonces?, se preguntarán. Una pregunta muy válida, por cierto, dado que tengo cientos de proyectos en la cola y mi tiempo es limitado.

La respuesta es simple: lo escribí porque se me ocurrió de un tirón durante una noche de insomnio, y plasmarlo en la pantalla de mi computadora resultó igualmente sencillo. O sea, fue una de esas historias que prácticamente se escribieron solas. Y total, tampoco era demasiado larga.

Puse el relato en Wattpad y no me preocupé más por él... hasta que empezaron a caer los comentarios y los votos. Más y más comentarios y más y más votos, al menos en comparación con cualquiera de mis otras historias (ya sea a la venta o publicadas en forma gratuita).

Es gracioso que, técnicamente, En el auto azul sea mi historia más popular. Porque recuerden, ¡yo no apostaba nada por ella! ¿Dieciséis mil seiscientas palabras sobre un chico y una chica que se ponen de acuerdo para viajar en el mismo auto a la facultad? ¿Un relato donde todas las escenas transcurren dentro o alrededor del vehículo del título? Sí, la historia es así de sencilla. Y, sin embargo, tiene un "algo" que llega más profundo que otras historias mías más complejas en cuanto a la trama y/o el mensaje. Tal vez sea por la clase de público que busca lecturas en Wattpad (juvenil). Tal vez sea por pura casualidad. No sé. En todo caso, me alegra haber escrito una historia capaz de conectar así con tantas personas.

Así que ya lo saben, colegas escritores: si una idea los "llama"... háganle caso, aunque no parezca la gran cosa a simple vista. Podrían llevarse una sorpresa muy agradable :-)

En cuanto a mí, me voy a tomar el tiempo para escribir más historias en este estilo, a ver qué pasa. Es obvio que hay un público para ellas, ¿y no se supone que los escritores debemos cubrir las necesidades de los lectores? (Vale, muchos dirán que no, que los escritores han de escribir principalmente para satisfacer su vocación, pero a mí sí me gusta pensar que estoy al servicio de los lectores.)

Les dejo el relato en cuestión por si quieren echarle un vistazo.

Haz clic en el logo de Wattpad para abrir la historia en una pestaña nueva y luego pincha el botón Leer.

Y ahora me vuelvo al trabajo, porque, ¿quién sabe?, quizás vuelva a dar en el blanco otra vez en cuestiones literarias :-D

G. E.

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1 de noviembre de 2016

LA INFANTINA ENCANTADA

Aquí va otro de mis pocos poemas favoritos. Es medieval y encima anónimo, de modo que, al igual que el poema Un pleito, puedo reproducirlo sin pedir permiso (en serio, gente, es importante respetar las cuestiones del copyright; cuando se trata de un autor vivo, hay que pedir permiso y pagarle si así lo demandara, porque seguramente tendrá que pagar las cuentas como todos los demás).

LA INFANTINA ENCANTADA


A cazar va el caballero,
a cazar como solía,
los perros lleva cansados,
el halcón perdido había: (1)
andando, se le hizo noche
en una oscura montiña.
Sentárase al pie de un roble,
el más alto que allí había:
el troncón tenía de oro,
las ramas de plata fina; (2)
levantando más los ojos,
vio cosa de maravilla:
en la más altita rama
viera estar una infantina;
cabellos de su cabeza
con peine de oro partía,
y del lado que los parte,
toda la rama cubrían; (3)
la luz de sus claros ojos
todo el monte esclarecía. (4)
—No te espantes, caballero,
ni tengas tamaña grima;
hija soy yo del gran rey
y de la reina de Hungría;
hadáronme siete hadas
en brazos de mi madrina;
que quedase por siete años
hadada en esta montiña. (5)
Hoy hace los siete años,
mañana se cumple el día;
espéresme, caballero,
llévesme en tu compañía. (6)
—Esperéisme vos, señora,
hasta mañana, ese día;
madre vieja tengo en casa,
buen consejo me daría. (7)
La niña le despidiera
de enojo y malenconía: (8)
—¡Oh, mal haya el caballero
que al encanto no servía;
vase a tomar buen consejo,
y deja sola la niña! (9)
Ya volvía el caballero,
muy buen consejo traía; (10)
busca la montiña toda,
ni halló roble, ni halló niña; (11)
va corriendo, va llamando,
la niña no respondía. (12)
Tendió los ojos al lejos, (13)
vio tan gran caballería;
duques, condes y señores
por aquellos campos iban;
llevaban la linda infanta,
que era ya cumplido el día. (14)
El triste del caballero
por muerto en tierra caía, (15)
y desque en sí hubo tornado,
mano a la espada metía:
—Quien pierde lo que yo pierdo,
¿qué pena no merecía?
¡Yo haré justicia en mí mismo,
aquí acabará mi vida! (16)

1. O sea, era un pésimo cazador.
2. Considerando esta descripción del árbol, es posible que el cazador hubiera llegado a Lothlórien. Menos mal que no se topó con ningún orco por el camino.
3. La niña era pariente de Rapunzel.
4. La niña también era un ancestro del X-Men Cyclops. Un momento, ¿no era que la montiña estaba oscura? Oh, bueno, quizás la niña estaba durmiendo, abrió los ojos y la iluminó justo en ese momento. Ciertamente no hay mucho que hacer en la cima de un roble después de los primeros cinco minutos.
5. Qué hadas repodridas. Seguro eran parientes de la que convirtió en bestia al príncipe de La bella y la bestia.
6. Obviamente la niña se había aburrido tanto durante esos siete años hadada en la dichosa montiña (¡sin wi-fi!) que estaba dispuesta a irse con el primero que pasara.
7. Cazador hijito de mamá. Una niña guapa y sola pidiendo ayuda desde un árbol, ¿qué tanto consejo hacía falta? Los bomberos no van a pedir consejos a sus madres antes de bajar a un pobre gatito; lo hacen y ya.
8. Tuve que buscar "malenconía" en el diccionario. (No, no les voy a poner la definición. Búsquenla ustedes también, haraganes.)
9. Deja sola la niña en la estúpida montiña sin wi-fi y a merced de cualquier posible pederasta (o quizás hasta de un orco). Pobrecilla.
10. "¡Vete a buscar a la niña, pedazo de estúpido!"
11. Perdió al halcón, perdió a la niña, seguro que también perdió a su caballo (se lo habrá comido un orco). Y las llaves del auto, si hubiera habido autos en la época medieval.
12. ¡Claro que no respondía, tarado, si la dejaste sola en la estúpida montiña sin wi-fi!
13. ¡Ojos voladores! :-D
14. Quien fue a Sevilla perdió su silla. Eso pasa por no decidir rápido.
15. O sea, se desmayó. ¡Qué flojo!
16. Bueno, un poco exagerado, aunque haya sido estúpido. Podría haber golpeado su cabeza contra algún otro árbol y ya. Pero me da que no se perdió nada de todas maneras.

G. E.
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